Especialistas del INTA Oliveros, Santa Fe, destacaron la importancia de anticiparse y diseñar el manejo nutricional de los cultivos como estrategia central para sostener niveles productivos en un contexto de costos elevados de fertilizantes. Fernando Salvagiotti, coordinador del programa Ecofisiología y Agroecosistemas del INTA, recomendó combinar diagnóstico de suelo, planificación por ambiente y manejo de la rotación para optimizar el uso de insumos y mejorar la eficiencia del sistema productivo de cara a la campaña de invierno.
El costo de los fertilizantes, condicionante de la campaña
Salvagiotti señaló que este año presenta como particularidad coyuntural el costo de los fertilizantes, lo que exige un manejo de los nutrientes aún más eficiente que en campañas anteriores. En ese contexto, la nutrición ocupa un lugar central en las decisiones de implantación, junto con la elección del cultivar y la fecha de siembra.
El especialista subrayó la importancia del análisis de suelo como punto de partida ineludible: permite conocer la situación real de cada lote y definir una estrategia de manejo acorde. Los principales déficits que suelen observarse son las faltantes de nitrógeno, azufre, fósforo y micronutrientes como el zinc, lo que obliga a planificar la nutrición de manera integral y en función de la secuencia de cultivos.
Te puede interesar
Pronóstico de lluvias hasta el 1 de junio
8 años de prisión por rotura de silobolsas y vandalismo rural: proyecto de ley
El Gobierno reglamentó el RIMI: amortización acelerada en Ganancias y devolución de IVA para inversiones agropecuarias en riego, antigranizo y hacienda
Dos proyectos en Diputados buscan eliminar las retenciones al agro en tres y cuatro años y quitarle al Ejecutivo la facultad de modificarlas por decreto
El Gobierno impulsa una nueva ley de biocombustibles: mercado libre, cortes más altos y vehículos flex fuel
Elevan al 96% las chances de un “Súper Niño” para fines de 2026: advierten por inundaciones y posible traslado de hacienda
Ya rige la nueva escala salarial del trabajador rural: cuánto cobra cada categoría desde mayo
Google ahora te deja elegir qué medio ver primero: activá Ruralnet en un click y cambiá tu forma de informarte
Los cultivos de servicio como aporte de nitrógeno
La inclusión de cultivos de servicio o leguminosas —vicia, arveja o lenteja— puede aportar nitrógeno al sistema. Un cultivo de vicia, por ejemplo, puede contribuir entre 25 y 40 kilogramos de nitrógeno cuando el cultivo siguiente es maíz de siembra tardía. Sin embargo, Salvagiotti aclaró que estos aportes complementan la fertilización nitrogenada de los cereales pero no reemplazan la fertilización con otros nutrientes, especialmente en suelos con bajos niveles de fósforo.
Fósforo y nitrógeno: las reglas para este año
Para el fósforo, si los niveles son bajos será necesario aplicar dosis que permitan al menos sostener la demanda del cultivo, aunque no se logre recomponer el nivel del suelo. Para el nitrógeno, la planificación debe ajustarse a la oferta disponible y a la relación insumo-producto: la dosis óptima económica puede ser menor que en años anteriores, y resulta clave mantener flexibilidad para evaluar refertilizaciones en función de la evolución de los precios y del cultivo.
Pensar el sistema, no el cultivo individual
Salvagiotti recordó que los cultivos de invierno, en su mayoría, forman parte de un esquema de doble cultivo con soja. Por eso, “la estrategia de fertilización no debe pensarse solo para el cultivo individual, sino para el sistema en su conjunto”. La clave, sintetizó, está en combinar diagnóstico, planificación por ambiente y manejo de la rotación para optimizar el uso de insumos y mejorar la eficiencia del sistema productivo.
En un año donde cada decisión de insumos tiene mayor impacto en la rentabilidad final, el mensaje del INTA Oliveros es claro: no recortar a ciegas sino planificar con datos. El análisis de suelo, la secuencia de cultivos y la flexibilidad para ajustar dosis durante el ciclo son las herramientas que permiten sostener la productividad sin comprometer la salud del suelo ni el resultado económico del lote.








































