Nidera: la tecnología cambia el negocio, pero la confianza sigue siendo el mayor valor

Vehículo de Nidera Semillas junto a un lote de maíz maduro durante una recorrida técnica a campo para el asesoramiento de productores.
A diez años de la creación de la Red IN de Nidera, distribuidores de distintas regiones productivas del país coincidieron en que, pese al fuerte avance de la inteligencia artificial, los drones y las plataformas digitales, el principal diferencial del negocio semillero continúa siendo la confianza construida con el productor. El desafío, sostienen, pasa por combinar innovación tecnológica con un asesoramiento técnico cada vez más profesional.

La tecnología transforma el negocio semillero, pero la confianza sigue siendo el principal diferencial

La revolución tecnológica cambió profundamente la forma de comercializar semillas en Argentina. Herramientas de inteligencia artificial, drones, plataformas de gestión y análisis de datos hoy forman parte del trabajo cotidiano de los distribuidores.

Sin embargo, para quienes integran la Red IN de Nidera, el activo más importante continúa siendo el mismo de hace una década: la relación personal con el productor.

En el marco de los diez años de la red comercial, representantes de distintas regiones agrícolas repasaron cómo evolucionó el negocio y coincidieron en que el futuro dependerá de combinar innovación, conocimiento técnico y cercanía con el cliente.

Del mostrador al acompañamiento permanente

Hace diez años gran parte de la actividad comercial terminaba con la entrega de una bolsa de semillas.

Hoy el modelo cambió.

Los distribuidores acompañan al productor durante todo el ciclo agrícola, realizan seguimiento de los lotes, interpretan información generada por plataformas digitales y ofrecen recomendaciones técnicas adaptadas a cada ambiente.


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Para Francisco De Marchi, fundador de Seminare y distribuidor de Nidera en el centro-sur de Córdoba, el cambio fue profundo.

“Cambió el mundo, cambió el país, cambió la Argentina y cambió Nidera. Otra forma de comercializar, otra forma de relacionarnos.”

La confianza fideliza al productor

Uno de los puntos comunes entre todos los referentes consultados es que la fidelización ya no depende únicamente de la genética de un híbrido.

Martín Otaegui, distribuidor de AgroDAS en el norte bonaerense, explicó que anteriormente la relación comercial era mucho más transaccional.

Hoy, en cambio, el trabajo exige conocer la historia de cada lote, comprender las necesidades del productor y acompañarlo durante toda la campaña.

Desde La Pampa, Gabriel Salto, de Agroinsumos Pico, aseguró que el trabajo técnico a campo permitió fortalecer el vínculo con los clientes y ampliar significativamente la base de productores atendidos durante la última década.

En la misma línea, Fernando De Felice, referente del sudoeste bonaerense, afirmó que el negocio “siempre estuvo basado en la confianza”, tanto entre la empresa y sus distribuidores como entre éstos y los productores.

Inteligencia artificial sí, pero sin reemplazar el cara a cara

Los integrantes de la Red IN reconocen que la inteligencia artificial y las herramientas digitales tendrán un papel cada vez más importante.

No obstante, consideran que ninguna tecnología podrá reemplazar el contacto directo con el productor.

Desde Santiago del Estero, Luis Corsi, de Agro Corsi, destacó que las redes sociales, los drones y la IA modificaron la manera de trabajar, aunque aclaró que la presencia permanente en el campo sigue siendo irremplazable.

Una visión similar expresaron Martín Otaegui y Santiago Terminiello, quienes sostienen que el distribuidor deberá aprender a transformar toda la información disponible en soluciones concretas para cada establecimiento.

Un asesor cada vez más profesional

El escenario económico obliga a maximizar la eficiencia de cada decisión productiva.

Por eso, los referentes consideran que el distribuidor del futuro deberá combinar conocimiento agronómico, manejo de tecnologías digitales y capacidad de asesoramiento.

Para Fernando De Felice, el desafío ya no consiste únicamente en vender un híbrido, sino en acompañar técnicamente al productor durante todo el año.

A su vez, Francisco De Marchi remarcó que la capacitación permanente será indispensable para responder a un mercado donde la información y la innovación evolucionan a gran velocidad.

El futuro seguirá construyéndose en el lote

A pesar de la aceleración tecnológica y de los avances en genética vegetal, los integrantes de la Red IN coinciden en que el crecimiento del negocio seguirá dependiendo de un factor difícil de reemplazar.

La confianza, construida campaña tras campaña junto al productor, continúa siendo el principal motor para consolidar relaciones de largo plazo en un mercado donde la tecnología evoluciona constantemente.

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