La campaña fina 2026 muestra un panorama más favorable para el trigo en La Pampa. Tras un junio marcado por abundantes precipitaciones, la estimación de superficie sembrada fue corregida al alza y ahora alcanza las 247.000 hectáreas, unas 22.000 hectáreas más que lo proyectado en mayo. Si bien las lluvias retrasaron el avance de la implantación en varias zonas, también permitieron una importante recarga de humedad en los perfiles, mejorando las perspectivas para el cultivo.
Así lo indica el relevamiento correspondiente al período 22 al 28 de junio, que destaca una evolución favorable de los lotes ya implantados y una condición general entre buena y excelente en gran parte de la provincia.
Las lluvias demoraron la siembra, pero fortalecieron el potencial del cultivo
Las precipitaciones registradas durante junio ralentizaron las labores en localidades como Dorila, Villa Mirasol, Colonia Barón y Winifreda, donde los técnicos zonales esperan retomar la implantación apenas mejoren las condiciones de los lotes.
A pesar de estas demoras, la elevada disponibilidad de agua útil en el suelo fue uno de los principales factores que impulsó la recuperación de la superficie destinada al trigo.
Los mayores incrementos interanuales de área sembrada se proyectan en los departamentos de:
- Conhelo.
- Quemú Quemú.
- Catriló.
- Capital.
En cambio, en Chapaleufú, Maracó y Realicó la superficie muestra una reducción respecto del ciclo anterior, principalmente por el deterioro de la relación entre costos y precios.
La urea divide opiniones entre los productores
El informe también refleja distintas visiones sobre el impacto del precio de la urea en la campaña.
Mientras algunos productores consideran que la baja reciente del fertilizante favoreció la incorporación de nuevos lotes de trigo, otros sostienen que el costo continúa siendo un factor limitante para ampliar el área sembrada.

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Los cultivos presentan un buen estado general
Hacia fines de junio, la mayoría de los lotes de trigo se encontraba entre las etapas de germinación y expansión de las primeras hojas, con una condición general calificada entre buena y excelente.
Solo se registraron algunos inconvenientes puntuales:
- Excesos hídricos leves en sectores bajos de Maracó y Chapaleufú.
- Heladas de intensidad leve a moderada en el norte provincial.
En cuanto a sanidad, la incidencia de plagas y enfermedades fue baja.
Se detectaron focos aislados de:
- Rizoctonia (Rhizoctonia solani).
- Gusano blanco (Diloboderus abderus).
- Gusano cogollero (Spodoptera frugiperda).
- Mancha amarilla (Pyrenophora tritici-repentis).
En cebada, que también atraviesa etapas iniciales de desarrollo, no se observaron problemas sanitarios de relevancia ni síntomas de estrés.
Más agua en los perfiles y perspectivas climáticas favorables
El relevamiento destaca que las precipitaciones de junio superaron ampliamente los promedios históricos en todos los departamentos evaluados.
Como consecuencia, los perfiles del suelo muestran una importante recuperación de humedad, aunque con una distribución desigual en la capa arable.
De acuerdo con el pronóstico estacional del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), para el trimestre julio-agosto-septiembre se esperan precipitaciones dentro de los valores normales y temperaturas superiores a las habituales, un escenario que podría favorecer el desarrollo inicial de los cultivos de invierno.

La mejora en las reservas hídricas y el incremento de la superficie proyectada consolidan un panorama más optimista para la campaña triguera en La Pampa, aunque la evolución del mercado y las condiciones climáticas seguirán siendo determinantes para el resultado final.
Fuente: Bolsa Cereales de Bahía Blanca










































