Soja: rindes hasta 13% superiores al promedio impulsan la estrategia de Nidera para 2026/27

De cara a la campaña de soja 2026/27, variedades de Nidera obtuvieron primeros y segundos puestos en redes de evaluación realizadas desde Salta y Santiago del Estero hasta el sudeste bonaerense, con resultados que en algunos casos quedaron entre 10% y 13% por encima de los promedios de los ensayos. Con perspectivas de una mayor disponibilidad hídrica asociada a condiciones Niño, la compañía sostiene que el próximo desafío será combinar genética, densidad, sanidad y fecha de siembra para convertir esa oferta de agua en más rendimiento sin aumentar los riesgos agronómicos.

Resultados desde el norte hasta el sur

Los resultados de la última campaña muestran comportamientos destacados de distintos materiales en ambientes muy diferentes entre sí.

En el norte argentino, uno de los lanzamientos recientes, NS 6726 CE STS, logró un promedio de 3.069 kilos por hectárea en la segunda fecha de siembra de la red CREA Litoral Sur.

El material ocupó el primer lugar entre 19 variedades y terminó 13% por encima del rendimiento promedio de la evaluación.

También fue evaluado en Molle Pozo, Salta, dentro de los ensayos del Grupo Las Lajitas, donde alcanzó 3.659 kg/ha, quedó segundo y superó aproximadamente 10% el promedio.

“Cuando recorrés los ensayos encontrás materiales de Nidera compitiendo arriba en ambientes muy diferentes, desde el Norte hasta el Sur. Ahí es donde empezás a ver la consistencia del portfolio”, señaló Otto Goedelmann, gerente de Ventas de Autógamas de Nidera.

Más de 4.500 kilos por hectárea en Santiago del Estero

Otro de los materiales que sobresalió en el norte fue NS 5421 STS.

En la red del Grupo Los Gatos, en Santiago del Estero, alcanzó 4.514 kg/ha, se ubicó primero entre 23 variedades y superó en más de 11% el promedio general.

En la red CREA Chaco Santiagueño, en tanto, rindió 3.978 kg/ha y consiguió el segundo puesto entre 14 materiales evaluados.

Los datos permiten observar que las posiciones destacadas no quedaron concentradas en una única región ni en una sola condición productiva.

La región central también mostró rindes superiores

En el centro del país, 4634 E STS NS, uno de los materiales consolidados dentro del portfolio de la compañía, volvió a mostrar resultados competitivos.

En los ensayos de INTA Marcos Juárez alcanzó un promedio de 4.499 kg/ha y se ubicó segundo entre 13 variedades.

En la red RIDZO CREA Oeste, el rendimiento fue de 4.420 kg/ha.

También terminó en la segunda posición y superó en aproximadamente 13% el promedio general de la evaluación.

De esta manera, los resultados sumaron ambientes de la región central a los registrados más al norte.

Tandil completa el mapa de evaluaciones

En el extremo sur del área analizada aparece NS 3226 E, una variedad de ciclo corto incorporada recientemente al portfolio.

En la red CREA Mar y Sierras ocupó el primer puesto durante la segunda fecha de siembra.

Además, en Cultivar Latitud Sur, en Tandil, alcanzó 3.399 kg/ha, lideró un ensayo integrado por siete variedades y terminó 12% por encima del rendimiento promedio.

“Tenemos dos lanzamientos que están prácticamente en los extremos del mapa, NS 6726 CE STS hacia el norte y NS 3226 E hacia el sur, y en el medio materiales muy consolidados como 4634 E STS NS”, explicó Goedelmann.

El objetivo, según el ejecutivo, es que cada variedad encuentre su posicionamiento dentro de los ambientes para los que fue desarrollada.


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Tecnología para malezas y genética buscan ir juntas

La evolución del portfolio también está vinculada con la incorporación de nuevas tecnologías destinadas al manejo de malezas.

La llegada de Enlist® amplió las herramientas disponibles para enfrentar esta problemática, pero para los programas de mejoramiento el desafío adicional fue incorporar esa tecnología sin resignar competitividad productiva.

Según Nidera, los últimos resultados muestran una convergencia creciente entre ambos atributos.

La estrategia busca que las tecnologías de control no funcionen como una característica aislada del material, sino que estén acompañadas por potencial de rendimiento, estabilidad y adaptación agronómica.

El Niño puede abrir otra oportunidad productiva

La próxima campaña podría presentar un escenario diferente si se consolida una mayor oferta de agua durante el ciclo.

Para la soja, una disponibilidad hídrica menos restrictiva permite explorar potenciales que en años secos quedan limitados.

Pero desde la compañía remarcan que más agua no significa automáticamente más kilos por hectárea.

“Cuando el agua deja de ser limitante, podemos empezar a explorar otro nivel de potencial. Ahí la genética tiene muchísimo para aportar, pero también empiezan a pesar más todas las decisiones que acompañan al cultivo”, explicó Goedelmann.

La diferencia estará en cómo se utilice esa disponibilidad dentro de cada ambiente.

Cuatro decisiones para transformar agua en rendimiento

Nidera identifica cuatro variables especialmente relevantes para una campaña con mejores perspectivas hídricas.

La primera es seleccionar la genética de acuerdo con el ambiente, evitando tratar de manera uniforme situaciones productivas diferentes.

La segunda pasa por ajustar la densidad de siembra.

En ambientes de alto potencial, una disponibilidad abundante de agua combinada con poblaciones excesivas puede generar cultivos demasiado desarrollados, aumentando el riesgo de vuelco.

La tercera variable será la sanidad.

Una campaña húmeda puede producir canopeos más densos y generar condiciones de temperatura y humedad favorables para determinadas enfermedades.

Por eso, el monitoreo deberá acompañar el incremento del potencial.

Adelantar la siembra no siempre es la respuesta

La cuarta decisión está vinculada con el calendario.

Según Goedelmann, un pronóstico Niño no debería traducirse automáticamente en adelantar las implantaciones.

“No existe una receta de sembrar más temprano porque venga un Niño. Hay que respetar las fechas recomendadas para cada localidad y entrar cuando el lote tenga las condiciones adecuadas”, sostuvo.

El objetivo sigue siendo conseguir una implantación uniforme y un stand adecuado de plantas.

Una fecha anticipada fuera de la ventana recomendada puede introducir riesgos que terminen anulando parte de la ventaja generada por una mayor disponibilidad de agua.

Sembrá Evolución alcanza unos 5 millones de hectáreas de soja

La campaña también encuentra al sistema Sembrá Evolución con una escala mayor que durante sus primeros ciclos.

De acuerdo con los datos difundidos, el esquema ya reúne alrededor de 30.000 CUIT, más de 200 variedades y más de 1.300 comercios adheridos, y actualmente comprende soja, trigo, cebada y algodón.

En soja, durante 2025, habría alcanzado aproximadamente 5 millones de hectáreas, equivalentes a cerca del 30% de la superficie nacional del cultivo.

Según la compañía, alrededor del 70% del área que reconoce propiedad intelectual ya opera dentro del sistema.

El esquema comenzó a implementarse en 2021 con el objetivo de reconocer la propiedad intelectual de las variedades y generar previsibilidad para continuar financiando investigación y desarrollo.

Más agua aumenta el potencial, pero también exige precisión

Los resultados obtenidos desde el norte argentino hasta Tandil muestran que el desafío para la próxima campaña no estará exclusivamente en encontrar variedades de mayor rendimiento.

Si efectivamente mejora la disponibilidad hídrica, crecerá también la importancia de ubicar cada genética en el ambiente correcto, manejar la población de plantas, seguir la sanidad y respetar las ventanas de siembra.

En ese contexto, la oportunidad para la soja 2026/27 será transformar una eventual mayor oferta de agua en kilos cosechados, sin que el aumento del potencial venga acompañado de nuevos problemas de implantación, vuelco o enfermedades.

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