Toros llegan a $9,9 millones y los reproductores baten un récord de cinco años

Toro reproductor en primer plano junto a un rodeo de vacas y vaquillonas en un campo argentino.
Entre enero y agosto de 2026 se trasladaron cerca de 530.000 bovinos con destino reproductivo en Argentina, un 22% más que un año atrás y el mayor volumen para ese período de los últimos cinco años. En plena temporada de remates, los toros promediaron $9,9 millones y la menor participación de terneras y vaquillonas entre los movimientos comienza a mostrar una mayor decisión de conservar hembras dentro de los campos de cría.

El mercado de reproductores bovinos comenzó a transitar uno de sus períodos de mayor actividad con señales firmes tanto en cantidad de animales movilizados como en precios.

De acuerdo con un análisis de Rosgan, elaborado a partir de los movimientos registrados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y referencias comerciales de remates, entre enero y agosto de 2026 se trasladaron cerca de 530.000 animales con destino a reproducción.

La cifra representa una suba del 22% frente al mismo período de 2025 y constituye el mayor registro para los primeros ocho meses del año dentro de la serie de los últimos cinco años.

Del total movilizado, aproximadamente el 87% correspondió a hembras y el 13% a machos.

Los toros promedian $9,9 millones

La atención comienza ahora a concentrarse sobre los toros, una categoría cuya comercialización presenta una fuerte estacionalidad.

Entre el 60% y el 65% de los movimientos anuales de machos destinados a reproducción corresponde a toros, mientras que el resto está integrado principalmente por toritos y terneros.

Además, cerca del 90% de los traslados de esta categoría ocurre durante el segundo semestre. Aproximadamente el 80% de la actividad anual se concentra entre julio y octubre, por lo que septiembre y octubre serán determinantes para terminar de definir la tendencia de la actual temporada.

Las primeras referencias ya muestran valores considerablemente superiores a los del año pasado.

Durante julio y agosto, el precio promedio de los toros comercializados entre diferentes razas y registros genéticos se ubicó alrededor de los $9,9 millones por animal.

En el mismo período de 2025, el promedio había sido de aproximadamente $6,25 millones.

La diferencia implica una suba nominal interanual del 59%.


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Cuántos kilos de novillo hacen falta para comprar un toro

La comparación cambia cuando el precio del reproductor se mide en kilos de hacienda y no solamente en pesos.

Según Rosgan, el valor promedio de un toro equivalía en 2025 a unos 2.100 kilos de novillo, mientras que este año pasó a representar aproximadamente 2.300 kilos.

La variación supone un incremento real cercano al 9%, muy inferior al 59% observado al comparar los valores nominales en pesos.

Pero la relación resulta todavía más favorable cuando se toma como referencia el precio del ternero, uno de los principales productos comerciales de los establecimientos de cría.

Con un valor promedio cercano a los $6.200 por kilo durante julio y agosto de 2026, actualmente se necesitan aproximadamente 1.600 kilos de ternero para reponer un toro.

Un año atrás, con el ternero alrededor de los $3.775 por kilo, esa misma compra demandaba unos 1.656 kilos.

En términos relativos, por lo tanto, el esfuerzo necesario para comprar un toro medido en kilos de ternero se redujo aproximadamente 3,5%, pese al fuerte aumento de su precio expresado en pesos.

Las hembras jóvenes empiezan a mostrar otra señal

El comportamiento de las hembras aporta otro dato relevante para interpretar lo que está sucediendo dentro de los establecimientos ganaderos.

Entre enero y agosto se movilizaron alrededor de 460.000 hembras con destino reproductivo, incluyendo vacas, vaquillonas y terneras.

El volumen representa un crecimiento interanual del 24%.

Sin embargo, mientras aumenta la cantidad total de hembras movilizadas, disminuye la participación relativa de las categorías más jóvenes.

La relación entre hembras jóvenes y vacas, que anteriormente se ubicaba cerca del 50%, descendió actualmente hasta aproximadamente el 40%.

Para Rosgan, este comportamiento resulta compatible con una mayor decisión de los criadores de conservar terneras y vaquillonas para reposición, en lugar de desprenderse de ellas.

De mantenerse esta tendencia, una menor disponibilidad de hembras jóvenes en el mercado podría convertirse en otro factor de sostén para los precios de los vientres.

Septiembre y octubre definirán la temporada

La dinámica comercial tampoco es igual para todas las categorías.

En vacas y terneras, los movimientos con destino reproductivo se superponen en mayor medida con la operatoria habitual de los mercados de cría e invernada y suelen concentrarse entre abril y julio.

Las vaquillonas muestran un comportamiento diferente: su mayor nivel de comercialización suele coincidir con la temporada fuerte de venta de toros, entre agosto y octubre.

Por esa razón, los valores observados hasta ahora deben considerarse todavía preliminares. Julio y agosto representan apenas alrededor del 20% del movimiento anual de vaquillonas, mientras que una parte importante de los negocios de reproductores todavía debe concretarse.

Con septiembre recién iniciado, el mercado ingresa así en semanas decisivas. Los primeros datos ya muestran más hacienda destinada a reproducción, toros con valores cercanos a los $10 millones y una menor salida relativa de hembras jóvenes, tres indicadores que marcarán la evolución de la temporada ganadera durante los próximos dos meses.

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