Cambian los trámites para los feedlots: qué documentos ya no exigirá el Senasa

Establecimiento de engorde a corral con bovinos en distintos corrales y comederos, en el marco de los nuevos requisitos de inscripción del Senasa.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) simplificó desde este lunes 31 de agosto los requisitos para inscribir establecimientos de engorde a corral en todo el país: ya no será necesario presentar ante el organismo nacional certificados de uso territorial ni de aptitud ambiental, aunque los feedlots deberán continuar cumpliendo las exigencias provinciales y municipales que correspondan.

La modificación quedó establecida mediante la Disposición 26/2026 de la Dirección Nacional de Sanidad Animal, que modifica la Resolución 329-E/2017 que regula el Registro Nacional de Establecimientos Pecuarios de Engorde a Corral.

El objetivo, según establece la normativa, es reducir la duplicación de documentación y unificar los criterios administrativos a nivel nacional, dejando en manos de cada provincia o municipio las habilitaciones relacionadas con uso del suelo, radicación y cuestiones ambientales.

Qué documentos deja de exigir el Senasa

Hasta ahora, quienes buscaban inscribir un feedlot debían presentar ante el organismo sanitario nacional una autorización o certificado vigente para el uso territorial que habilitara el desarrollo de la actividad.

También debían acompañar un certificado de aptitud ambiental vigente, o documentación equivalente expedida por la autoridad competente de cada jurisdicción.

Con la nueva disposición, ambos requisitos quedan eliminados del trámite ante el Senasa.

La modificación alcanza específicamente a los numerales 8 y 9 del Apéndice III de la Resolución 329/2017.

Además, se elimina la obligación de presentar una declaración jurada para aquellos casos en los que no existiera normativa municipal o provincial sobre uso del suelo o medio ambiente.

Al desaparecer la exigencia de presentar esos certificados ante el Senasa, esa declaración jurada también pierde su razón de ser.

Las exigencias ambientales siguen vigentes

Uno de los puntos centrales de la nueva normativa es que la simplificación no significa que los establecimientos queden exentos de cumplir las regulaciones ambientales o territoriales.

Las autorizaciones vinculadas con la radicación del establecimiento, uso del suelo, aptitud ambiental y condiciones generales de funcionamiento seguirán dependiendo de la legislación vigente en cada provincia o municipio.

Lo que cambia es que el productor ya no deberá acreditar esos permisos ante el Senasa como condición para completar el trámite sanitario nacional.

De esta manera, el organismo diferencia sus competencias sanitarias de aquellas que corresponden a las autoridades locales.

La disposición establece expresamente que la inscripción y habilitación sanitaria otorgadas por el Senasa no sustituyen ni acreditan el cumplimiento de permisos o habilitaciones exigidos por otras jurisdicciones.

Qué requisitos deberán seguir cumpliendo los feedlots

La simplificación administrativa no modifica los restantes controles que deben cumplir los establecimientos de engorde a corral.

Se mantienen, entre otros, la inscripción en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) y la identificación del establecimiento y de sus responsables.

También continúan vigentes los controles relacionados con las condiciones técnicas y de infraestructura, así como la visita de constatación necesaria para verificar el cumplimiento de los requisitos sanitarios.

Los establecimientos deberán seguir registrando además información sobre:

  • movimientos de animales;
  • tratamientos sanitarios;
  • alimentación;
  • medidas de bioseguridad;
  • condiciones de manejo e infraestructura.

Por lo tanto, el cambio se concentra exclusivamente en la documentación vinculada a cuestiones territoriales y ambientales que corresponden a otras jurisdicciones.


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El Senasa busca evitar trámites duplicados

La modificación se fundamenta en que exigir documentación municipal o provincial dentro de un procedimiento sanitario nacional generaba una duplicación de cargas administrativas para los productores.

Además, según la normativa, implicaba incorporar al trámite del Senasa documentación relacionada con materias que exceden su competencia específica.

El organismo nacional concentra sus funciones en la sanidad animal, la prevención y control de enfermedades y las condiciones sanitarias bajo las cuales funcionan los establecimientos pecuarios.

En cambio, cuestiones como la habilitación para instalar un feedlot en determinada ubicación, la compatibilidad con el uso del suelo o las evaluaciones ambientales corresponden a las autoridades provinciales o municipales.

La modificación ya está vigente

La Disposición 26/2026 entró en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial, por lo que los nuevos criterios ya resultan aplicables a los trámites de inscripción en el Registro Nacional de Establecimientos Pecuarios de Engorde a Corral.

La actualización forma parte de un proceso de simplificación administrativa que el Senasa viene implementando en diferentes registros y actividades bajo su competencia.

En el caso de los feedlots, la modificación busca reducir documentación sin alterar los controles sanitarios, de infraestructura, bioseguridad, movimientos y manejo animal que continúan siendo obligatorios.

Así, los productores dejarán de presentar ante el Senasa dos certificados vinculados con competencias locales, pero seguirán obligados a contar con todas las autorizaciones ambientales, territoriales y de funcionamiento que exijan las provincias y municipios donde estén radicados los establecimientos.

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