La cosecha récord sostiene la actividad del agro argentino

Cosecha de maíz y siembra de trigo en un campo agrícola, en una escena que representa el crecimiento de la actividad de la cadena agropecuaria en Argentina.
La actividad de la cadena agropecuaria argentina creció 12% interanual en julio, impulsada principalmente por la cosecha récord de maíz y el avance de la siembra de trigo, según el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario. El indicador también registró una mejora mensual del 0,2% y quedó apenas 1,6% por debajo de su máximo histórico, alcanzado en febrero.

El comportamiento del IACA-BCR refleja el impacto de una campaña agrícola 2025/26 de elevados volúmenes de producción y el movimiento que esos granos generan sobre el resto de la cadena, desde la industrialización hasta las exportaciones.

La actividad agrícola, cerca de su máximo histórico

El subíndice correspondiente a los cultivos registró en julio una mejora mensual desestacionalizada del 0,4% y quedó apenas 1,5% por debajo del máximo histórico alcanzado en febrero.

El avance estuvo asociado principalmente al ritmo de las labores agrícolas. Durante julio finalizó la cosecha de soja y continuó con fuerza la recolección de maíz y sorgo, mientras avanzaron las tareas de siembra de los cultivos de la campaña 2026/27.

La producción de soja 2025/26 fue estimada en 51,1 millones de toneladas, el mayor volumen desde la campaña 2018/19.

El maíz fue uno de los principales motores de la actividad. La cosecha avanzó 19 puntos porcentuales durante julio, hasta alcanzar el 82% del área estimada. La producción proyectada llega actualmente a 70,5 millones de toneladas, un volumen récord que incrementó significativamente las tareas asociadas a la recolección.

En el caso del sorgo, la cosecha avanzó 20 puntos porcentuales y alcanzó el 99% del área implantada al finalizar julio.

El trigo alcanzó el 95% de la siembra

La actividad también estuvo impulsada por el avance de la campaña fina.

Durante julio, la siembra de trigo avanzó 22 puntos porcentuales y alcanzó el 95% de una superficie estimada en 7 millones de hectáreas.

En algunas zonas del sur y sudeste bonaerense, los excesos de humedad condicionaron el ingreso a los lotes durante el tramo final de la ventana de implantación.

La cebada, en tanto, registró un avance mensual de 44 puntos porcentuales y llegó al 87% del área proyectada, recuperando parte del retraso acumulado durante los meses anteriores.

La agroindustria se mantiene en niveles elevados

El impacto de la cosecha también se trasladó al procesamiento industrial.

El subíndice IACA-Agroindustria se mantuvo prácticamente estable frente a junio y quedó 0,6% por encima de julio de 2025. Además, se ubicó apenas 1,8% por debajo del máximo histórico registrado en septiembre de 2025.

La molienda conjunta de cereales y oleaginosas creció 0,3% mensual y acumuló una mejora interanual del 5,8%.

Uno de los principales motores fue la soja. El crushing alcanzó 4,1 millones de toneladas en julio, con una mejora mensual del 1,1% y el tercer aumento consecutivo.

También se destacó el girasol: se procesaron 547.000 toneladas, el segundo mejor registro histórico para un mes de julio. El procesamiento acumulado durante los primeros siete meses del año se ubicó 25% por encima del mismo período de 2025.

La molienda de cebada, aunque retrocedió 2,4% mensual, acumuló un crecimiento del 10% en lo que va del año y se ubicó 21% por encima de julio de 2025.

La producción de leche volvió a crecer

La actividad tambera también mostró un desempeño positivo.

La producción de leche aumentó 0,6% mensual en julio, hasta alcanzar los 1.046 millones de litros, el segundo mejor registro histórico para ese mes.

El sector acumula incrementos en 25 de los últimos 28 meses y registra una expansión del 16,6% durante ese período.

En los primeros siete meses de 2026, la producción alcanzó 6.400 millones de litros, uno de los niveles más elevados de la serie histórica.

Según el análisis de la BCR, el crecimiento está vinculado con una mayor concentración y eficiencia productiva, con establecimientos de mayor escala que compensan la reducción en el número de tambos y vacas mediante mayores rendimientos y una mejora en los sólidos útiles.


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La producción porcina alcanzó un récord

Dentro de las actividades ganaderas, la faena tuvo una caída mensual del 0,9%, explicada principalmente por menores niveles de faena bovina y aviar.

La faena bovina retrocedió 1,2% en julio, mientras que la aviar disminuyó 0,6% y acumuló siete meses consecutivos de variaciones interanuales negativas.

La producción porcina mostró, en cambio, un comportamiento positivo. La faena aumentó 0,1% mensual y llegó a 5,4 millones de cabezas en los primeros siete meses, un 11% más que en igual período de 2025 y el mayor volumen histórico para ese lapso.

Las exportaciones agroindustriales mantienen el crecimiento

El último eslabón de la cadena también mostró una evolución favorable.

Aunque el IACA-Agroexportación cayó 0,6% mensual en julio, el acumulado de los primeros siete meses del año quedó 11,7% por encima del mismo período de 2025.

En volumen, durante julio se exportaron 10,5 millones de toneladas de productos correspondientes a los nueve complejos analizados. El registro fue 3% superior al de julio del año pasado y 16% mayor al promedio de los últimos cinco años.

El complejo maíz fue el principal protagonista, con 5,5 millones de toneladas exportadas, un 38% más que en julio de 2025 y el mayor volumen registrado para ese mes desde el inicio de la serie.

También el complejo girasol alcanzó un récord para julio, con 494.100 toneladas, un 24% más interanual.

Las exportaciones de carne y cueros bovinos llegaron a 115.000 toneladas, el mayor volumen histórico para un mes de julio, con una mejora interanual del 12%.

Más volumen, pero menor valor exportado

El crecimiento de las cantidades exportadas no se trasladó completamente a los valores.

Las exportaciones de los nueve complejos totalizaron US$ 4.063 millones en julio, un 1,4% menos que en igual mes de 2025 medido en dólares constantes.

El principal factor detrás de esta baja fue el complejo soja, que representa el 43% del valor exportado por los nueve complejos considerados. Sus embarques cayeron 24% en volumen y 21% en facturación interanual.

También retrocedieron las exportaciones de cebada y del complejo avícola, mientras que los embarques de trigo se mantuvieron prácticamente estables frente a julio del año pasado.

Una cadena que permanece cerca de su máximo

El dato central del informe es que, pese a las diferencias entre actividades, el IACA-BCR se mantiene cerca de su máximo histórico y 12% por encima de julio de 2025.

La cosecha récord de maíz, el elevado volumen de soja, el avance de la siembra de trigo y la recuperación de distintas ramas industriales y exportadoras permiten que el movimiento generado por el agro continúe sosteniendo niveles elevados de actividad.

En este escenario, la campaña 2025/26 no sólo se destaca por sus volúmenes productivos: también por el efecto que genera sobre el conjunto de la cadena agropecuaria argentina.

Fuente: DIYEE – BCR

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