NK Semillas definió este jueves 20 de agosto el posicionamiento de dos variedades de soja para la campaña 2026/27 en la Argentina, con propuestas diferenciadas para ambientes productivos y regiones del centro y norte del país. Se trata de la 37×26 E STS NK, del Grupo de Madurez 3 Largo, y la 62×26 CE STS NK, Grupo 6 corto, dos materiales que combinan genética con tecnologías destinadas al manejo de malezas y, en el segundo caso, también de insectos.
La compañía plantea esta estrategia frente a una campaña que, según su análisis, encuentra buenos perfiles de humedad, perspectivas de un escenario Niño y una inversión inicial de la soja relativamente menor frente a otras alternativas agrícolas.
En un contexto de márgenes ajustados, la firma considera que la definición de la variedad, la fecha de siembra y el paquete tecnológico deberán ajustarse con mayor precisión al potencial de cada lote.
Una soja para ambientes de media a alta productividad
Una de las variedades que NK busca posicionar para la próxima campaña es la 37×26 E STS NK, perteneciente al Grupo de Madurez 3 Largo.
El material está orientado principalmente a ambientes de media y alta productividad, con especial recomendación para planteos donde el manejo de malezas difíciles ocupa un lugar central.
La variedad incorpora las tecnologías Enlist y STS, combinación que amplía las alternativas disponibles para el control de malezas dentro del sistema productivo.
Según explicó Mariano Ibáñez, ingeniero agrónomo de NK Semillas, el material encuentra su mejor posicionamiento en siembras de primera y ambientes de buen potencial, donde puede expresar sus mayores niveles de rendimiento.
“La 37×26 E STS NK es una variedad orientada principalmente a ambientes de buen potencial y al manejo de malezas difíciles. La combinación de las tecnologías Enlist y STS es uno de sus principales atributos”, señaló.
Qué mostraron los ensayos de la 37×26 E STS NK
De acuerdo con los resultados informados por la empresa, la variedad mostró un comportamiento competitivo en los ensayos donde fue evaluada, incluso bajo determinadas condiciones restrictivas.
Desde el punto de vista agronómico presenta altura y ramificación intermedias, junto con un perfil sanitario que la compañía destaca especialmente por su comportamiento frente a Phytophthora y vuelco.
La recomendación apunta así a productores que buscan combinar potencial de rendimiento con herramientas para el manejo de malezas, especialmente dentro de planteos de soja temprana.
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Una propuesta para el norte con foco también en insectos
La segunda variedad sobre la que NK pone el foco es la 62×26 CE STS NK, perteneciente al Grupo de Madurez 6 corto.
En este caso, el posicionamiento geográfico cambia de manera significativa.
La recomendación comprende planteos desde el norte de Córdoba y Santa Fe hasta el NEA y el NOA, donde las condiciones ambientales, la presión de insectos y el manejo de malezas pueden exigir herramientas adicionales.
La variedad incorpora una combinación de tecnologías Conkesta, Enlist y STS, orientada tanto al manejo de malezas difíciles como de determinados lepidópteros.
Destacan su comportamiento frente a oruga bolillera
Emiliano Buffa, representante técnico-comercial de NK, señaló que uno de los atributos que la compañía busca destacar en la 62×26 CE STS NK es su comportamiento frente a oruga bolillera.
“Es una variedad especialmente recomendada para planteos que buscan estabilidad y tiene buen comportamiento dentro del segmento de Grupo de Madurez 6 corto”, explicó.
El técnico remarcó además que la combinación tecnológica permite ampliar las opciones de manejo sobre malezas difíciles y lepidópteros.
La variedad presenta ramificación intermedia y está orientada a regiones donde la elección del grupo de madurez y la protección frente a adversidades bióticas pueden tener una incidencia importante sobre el resultado final del cultivo.
La 47×24 E STS NK continúa dentro de la estrategia
La propuesta de NK para la campaña 2026/27 se completa con la 47×24 E STS NK, una variedad que ya forma parte del porfolio comercial de la marca.
Se trata de un material que combina tecnología Enlist con STS y que, según la compañía, mostró buenos resultados frente a testigos correspondientes a los Grupos de Madurez 4 medio y 4 largo RR.
NK destaca principalmente su estabilidad, comportamiento frente al vuelco y perfil sanitario, además de su adaptación tanto a planteos de soja de primera como de segunda.
De esta manera, la empresa busca cubrir diferentes ventanas productivas mediante variedades de grupos de madurez contrastantes.
Malezas, insectos y ambiente: los tres ejes para elegir la variedad
La estrategia comercial de NK para esta campaña busca que la elección del material no dependa exclusivamente del potencial de rendimiento.
La presencia de malezas difíciles, presión de insectos, ambiente productivo, región y fecha de siembra aparece como parte de la definición de cada planteo.
Para ambientes de mayor productividad y fechas tempranas, la compañía posiciona a la 37×26 E STS NK, mientras que la 62×26 CE STS NK amplía la propuesta hacia el centro-norte y norte argentino, sumando herramientas específicas para el manejo de insectos.
A su vez, la 47×24 E STS NK permanece como alternativa dentro de los grupos intermedios, tanto para soja de primera como de segunda.
La incorporación de materiales con tecnología Enlist también mantiene a NK dentro de Sembrá Evolución, el sistema de comercialización que busca facilitar el acceso de los productores a nuevas tecnologías de genética y biotecnología en semillas de soja.
Con este esquema, la marca llega a la campaña 2026/27 con una estrategia basada en segmentar las variedades según ambiente y problemática de cada lote, en un ciclo donde la disponibilidad de agua aparece inicialmente como un factor favorable, pero en el que la eficiencia del manejo seguirá siendo determinante para sostener los márgenes.








































