Malezas resistentes ponen en jaque la campaña de trigo y cebada antes de la siembra

Mapa digital de potencial productivo por ambientes generado con xarvio Field Manager, mostrando variabilidad intra-lote y zonas de rendimiento en un establecimiento agrícola argentino
Rama negra, raigrás y crucíferas obligan a replantear el barbecho y elevan el desafío agronómico en los principales sistemas productivos del país

La campaña de trigo y cebada 2026/27 comenzó mucho antes de que entren las sembradoras a los lotes. En la Pampa Húmeda, el NOA y el NEA, el barbecho de otoño-invierno se consolidó como una de las etapas más críticas del manejo agronómico debido al avance de malezas resistentes que elevan los costos de control, complican la logística y pueden afectar directamente el rendimiento de los cultivos. Así lo reflejan relevamientos de la Red de Manejo de Plagas (REM) de AAPRESID, trabajos del INTA y especialistas del sector que advierten sobre la creciente presión de especies cada vez más difíciles de controlar.

Rama negra: una amenaza instalada en todo el país

Entre las malezas que más preocupan a los técnicos aparece la rama negra (Conyza spp.), cuya presencia alcanza prácticamente el 100% del área agrícola argentina. La REM confirmó biotipos resistentes a glifosato y alertó sobre pérdidas de sensibilidad a herbicidas ALS en distintas regiones productivas.

Su biología explica gran parte del problema. La especie presenta una emergencia prolongada, con un pico principal durante el otoño y otro menor en primavera. Por eso, los especialistas coinciden en que el barbecho temprano constituye la ventana más eficiente para su control.

Cuando las aplicaciones se retrasan y la maleza avanza en tamaño, los tratamientos se vuelven más costosos y menos eficaces, obligando a recurrir a estrategias de rescate como el doble golpe, con resultados variables.

Raigrás: el símbolo de la resistencia múltiple

Si existe una maleza que resume el desafío actual del manejo invernal es el raigrás anual (Lolium multiflorum). Esta gramínea se transformó en uno de los casos más emblemáticos de resistencia múltiple en la agricultura argentina.

Los primeros casos resistentes a glifosato dieron paso luego a resistencias a graminicidas ACCasa y herbicidas ALS. Más recientemente, la REM emitió una alerta roja tras detectar en el norte bonaerense un nuevo biotipo multirresistente a las tres familias de graminicidas (FOP, DIM y DEN).

El impacto económico es significativo. Ensayos regionales muestran que densidades moderadas de raigrás pueden reducir entre 15% y 20% los rendimientos del trigo, además de incrementar los costos de control y dificultar la cosecha.


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Crucíferas: el problema que dejó de ser secundario

Otro grupo que ganó protagonismo en los barbechos invernales está integrado por las crucíferas, especialmente nabo silvestre, nabón, mostacilla y nabillo. Estas especies avanzaron con fuerza en el centro y sur bonaerense y ya se expanden hacia otras regiones productivas.

La REM documentó casos de resistencia múltiple en varias de ellas, incluyendo poblaciones resistentes a glifosato, ALS, 2,4-D e incluso flurocloridona. La alta producción de semillas y la dificultad para identificarlas en estadios tempranos explican su creciente protagonismo en las estrategias de manejo.

El barbecho ya no es una tarea rutinaria

Los especialistas coinciden en que un barbecho mal resuelto traslada los problemas directamente al cultivo. En trigo y cebada esto suele traducirse en más aplicaciones, mayor dependencia de mezclas complejas, incremento del riesgo de fitotoxicidad y un aumento sostenido de los costos productivos.

Por el contrario, llegar a la siembra con baja presión de malezas permite simplificar el manejo posterior y proteger el potencial de rendimiento.

El diagnóstico temprano del lote se vuelve entonces una herramienta clave, ya que las infestaciones rara vez se distribuyen de manera uniforme y suelen presentarse mediante manchones o sectores específicos con distinta intensidad de invasión.

La tecnología gana espacio en el manejo de malezas

Frente a este escenario, las herramientas digitales comienzan a ocupar un rol cada vez más importante. El Mapeo Digital de Malezas (MDM) de xarvio® Field Manager permite identificar y georreferenciar las infestaciones mediante imágenes de alta resolución obtenidas con drones y procesadas con algoritmos de reconocimiento.

La principal ventaja es la posibilidad de realizar aplicaciones sectorizadas, tanto con pulverizadoras terrestres como con drones aplicadores, optimizando el uso de herbicidas en escenarios donde las resistencias obligan a mejorar cada decisión agronómica.

Según datos presentados por la compañía, este enfoque puede generar ahorros promedio cercanos al 60% en insumos al intervenir únicamente donde las malezas están presentes.

Nutrición y sanidad: los otros desafíos del invierno

Una vez implantados los cultivos, la atención se traslada hacia la nutrición y la sanidad. Herramientas de monitoreo basadas en biomasa, potencial productivo e Índice de Área Foliar permiten ajustar estrategias de fertilización nitrogenada de manera variable según las necesidades de cada ambiente.

En materia sanitaria, las royas y manchas foliares siguen siendo las principales amenazas para el trigo. Técnicos del INTA estiman que cada punto porcentual de severidad de roya amarilla puede provocar pérdidas de entre 53 y 74 kilos por hectárea. En cebada, la mancha en red continúa siendo la enfermedad de mayor impacto económico.

Empezar bien para terminar mejor

La experiencia acumulada por técnicos del INTA, REM-AAPRESID y asesores privados deja una conclusión clara: el barbecho de otoño-invierno se transformó en la primera gran decisión estratégica de la campaña de trigo y cebada. Anticiparse a las malezas resistentes, diagnosticar correctamente cada lote y aprovechar las nuevas herramientas digitales puede marcar la diferencia entre una campaña eficiente y otra condicionada desde antes de la siembra.

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