Sembrando pasturas en Febrero: recomendaciones para Santiago del Estero

Lourdes Mijoevich, del Grupo de Investigación en Producción Animal de nuestra Estación Experimental, resume recomendaciones para la siembra de pasturas en nuestra provincia para el mes de Febrero.

La germinación, crecimiento y desarrollo de una pastura de gramínea megatérmica depende fundamentalmente de los recursos de los que se dispongan en el ambiente.

El recurso fundamental a tener en cuenta es el agua. En Santiago del Estero la humedad juega un rol clave, pues es un factor limitante y de alta variabilidad, anual e interanualmente: no podemos asegurar cómo se darán las lluvias en nuestra provincia.

La temperatura es el otro factor clave: la mayoría de estas pasturas no toleran las bajas temperaturas. Es importante asegurarnos que para la primera helada, la pastura presente algún crecimiento aéreo (entre 10 y 12 cm.) de manera que el frío no dañe los puntos de crecimiento de la base de la planta.

Teniendo en cuenta estos condicionantes podemos calcular ventanas de siembra: esos momentos del año en los que que la temperatura y la humedad nos permitan cubrir los requerimientos necesarios para la germinación, emergencia y macollaje.

Germinación, emergencia y macollaje son momentos fenológicos del cultivo, es decir, son observables: la germinación es el «brote de la semilla», la emergencia cuando la planta aparece en el suelo, y el macollaje cuando se generan el tallo y las hojas.

En Santiago del Estero nuestras ventanas de siembra suceden por lo general desde el mes de Noviembre hasta el mes de Abril. Es conveniente ajustar nuestra siembra dentro de ese período, descartando el mes de Enero, por sus elevadas temperaturas y el mes de Abril, por su proximidad a la posibilidad de la ocurrencia de heladas, cuando la planta aún se encuentra muy sensible a posibles daños por el frío.

MÁS INFORMACIÓN AGROPECUARIA CLIQUEÁ AQUí

Los meses ideales para la siembra son:

  • Noviembre (si ocurren lluvias)
  • Diciembre (siempre con la precaución de la ocurrencia de lluvias torrenciales)
  • Febrero y Marzo (hasta los primeros 10 días de marzo, solo si sembráramos una pastura con rápido macollaje)

Entre las opciones de especies adaptadas a nuestro ambiente disponemos de Buffelgrass (Pennisetum ciliare), Gatton panic (Meghatyrsus maximus) y Grama rhodes (Chloris gayana)

Dentro de estas especies es importante recordar que el cultivar elegido debe estar sujeto a los recursos de los cuales disponemos en el sitio particular a sembrar:

  • Así, en la zona Oeste y Centro de la provincia, donde las precipitaciones no superan los 700 mm en años buenos, los Buffel grass (Texas 4464, Biloela, Lucero, Molopo) serán una buena opción.
  • Mientras que más hacia el Este, donde contamos con mayor cantidad de precipitaciones, Gatton panic resulta sin dudas la mejor opción.
  • Esto deja a las Gramas (Finecut, Epica, Reclaimer, etc.) como una especie indicada cuando tenemos un suelo con problemas de salinidad pero con precipitaciones que superen los 600 mm anuales.

Si hacemos un pequeño análisis dentro de cada especie, es importante conocer que si bien todos los materiales de Buffelgrass están adaptados a ambientes con escasas lluvias, los de porte alto como Biloela y Molopo que entregan mayor volumen de materia seca, también requieren mayor cantidad de agua (más de 500 mm), mientras que Texas 4464, con menor entrega de materia seca, requiere almenos 300 mm de precipitaciones.

En referencia a los materiales de Grama rhodes, todos presentan en mayor o menor medida cierta tolerancia a la salinidad, no obstante, también requieren ciertos niveles de lluvia (mayores a 500 mm) por lo que la justificación de su elección queda sujeta a sitios con evidentes problemas de salinidad y precipitaciones anuales entre medias y altas.

Gatton panic es una especie cuyo requerimiento en cuanto a lluvias es mayor (900 mm) con lo cual su uso debe ser restringido a zonas que presente altas medias anuales de lluvias. Una característica importante de Gatton panic es su tolerancia a la sombra, lo que la convierte en una muy buena opción en sistemas silvopastoriles. Incluso cuando el sistema se ubique en un sitio de menor precipitación a la requeridas por la especie, la sombra ejercerá condiciones de menor pérdida de agua, posibilitando la acumulación de biomasa.

Dado que nuestra región se caracteriza por la variabilidad de las lluvias, hay que respetar la frecuencia de ocurrencia de años buenos y años secos, y también es necesario preguntarse ¿Cuál es el promedio de lluvias en este sitio? ¿En qué meses es más frecuente que llueva normalmente? ¿Cuál es la frecuencia con que se presentan años secos? Con esta información podremos tomar mejores decisiones.

 

Fuente: INTA  por Mariana Lourdes Mijoevich, Lucio Angel Auhad

MÁS INFORMACIÓN AGROPECUARIA CLIQUEÁ AQUí

Total Views: 176 ,

Noticias relacionadas