BASF Soluciones para la Agricultura difundió en Argentina la puesta en marcha de su nuevo BioHub en Ludwigshafen, Alemania, una planta de fermentación destinada a producir ingredientes para soluciones biológicas y biotecnológicas de protección de cultivos. La inversión alcanza varias decenas de millones de euros y ya permitió iniciar durante 2026 la producción comercial de activos vinculados, entre otros, al biofungicida Serifel y a la tecnología insecticida Inscalis; esta última llegará al mercado argentino bajo la marca Versys a partir del primer trimestre de 2027.
Una nueva escala para la producción biológica
La instalación representa un nuevo paso de BASF en la incorporación de procesos biotecnológicos a escala industrial.
El BioHub funciona dentro del complejo de Ludwigshafen, uno de los principales centros productivos de la compañía en Alemania, y fue desarrollado para fabricar productos destinados a programas de protección integrada de cultivos.
La planta utiliza microorganismos capaces de transformar materias primas renovables, como la glucosa, mediante fermentación.
Este proceso permite obtener ingredientes que luego forman parte de soluciones destinadas al control de enfermedades y plagas, así como de tratamientos biológicos de semillas.
BASF informó oficialmente que la inversión se ubicó en un rango elevado de decenas de millones de euros y que la producción comercial comenzó durante este año.
¿Qué produce el nuevo BioHub?
Entre los primeros desarrollos fabricados en la instalación se encuentra Bacillus amyloliquefaciens, una bacteria utilizada como base del fungicida biológico Serifel.
El producto ya forma parte del portfolio de BASF en Argentina y está destinado a programas de manejo sanitario donde las herramientas biológicas pueden integrarse con otras estrategias de protección.
La planta también produce el principal componente utilizado para Inscalis, una tecnología insecticida desarrollada a partir de un metabolito derivado de la cepa fúngica Penicillium coprobium. La tecnología pertenece al grupo IRAC 9D y está orientada al control de insectos chupadores.
La importancia de este segundo desarrollo para el mercado local está en su próximo desembarco comercial.
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Versys llegará a la Argentina en 2027
Según la información difundida por BASF para el mercado argentino, Inscalis será comercializado localmente bajo la marca Versys a partir del primer trimestre de 2027.
La compañía incorpora así una conexión directa entre la inversión industrial realizada en Alemania y la futura oferta de tecnologías para productores argentinos.
La estrategia busca que la capacidad de fermentación propia reduzca la dependencia de terceros para fabricar determinados componentes y permita responder con mayor flexibilidad a las necesidades de producción.
BASF busca reducir riesgos en su cadena de suministro
Uno de los argumentos centrales detrás de la inversión es precisamente la resiliencia de la cadena de abastecimiento.
Al trasladar internamente una parte del proceso de fermentación, BASF busca vincular de manera más directa la investigación y el desarrollo con la fabricación industrial.
“Al incorporar la producción por fermentación dentro de la compañía, vinculamos directamente nuestra experiencia en investigación con la producción a escala industrial”, señaló Melanie Bausen-Wiens, integrante del Comité de Dirección de Soluciones para la Agricultura y responsable del área de Tecnología.
Según la ejecutiva, esa integración permitirá acelerar el desarrollo y adaptar con mayor rapidez las innovaciones biotecnológicas.
Una plataforma que puede aumentar su escala
El BioHub fue diseñado como una instalación flexible, capaz de trabajar con diferentes procesos y microorganismos.
Ese concepto adquiere relevancia frente al crecimiento del mercado mundial de soluciones biológicas y a la búsqueda de nuevas herramientas que puedan combinarse con la protección química tradicional.
Maximilian Becker, integrante del Comité de Dirección de Soluciones para la Agricultura de BASF y responsable del área de Negocio, indicó que la compañía busca utilizar la nueva planta como una plataforma escalable para fortalecer su portfolio BioSolutions y asegurar el suministro.
La empresa considera que el crecimiento de estas tecnologías no necesariamente implica reemplazar las herramientas convencionales, sino ampliar las posibilidades disponibles dentro de programas de manejo integrado.
De los microorganismos al lote
El diferencial de la nueva instalación no está únicamente en incorporar otra tecnología de protección de cultivos, sino en controlar internamente una etapa industrial crítica para obtener determinados ingredientes.
En términos productivos, la fermentación utiliza microorganismos como pequeñas unidades de fabricación capaces de transformar materias primas renovables en compuestos específicos.
La posibilidad de realizar ese proceso a escala comercial dentro de BASF permitiría acortar la distancia entre investigación, desarrollo y producción industrial.
Para la Argentina, el impacto más concreto comenzará a observarse durante 2027 con la prevista comercialización de Versys, mientras Serifel ya integra la oferta disponible en el país.
Con la nueva capacidad instalada en Ludwigshafen, BASF apuesta así a ampliar su producción basada en biotecnología y a reducir vulnerabilidades de abastecimiento en un segmento de protección de cultivos que viene ganando espacio en la estrategia global de las compañías agrícolas.








































