El economista Juan Manuel Garzón analizó en Salta el escenario macroeconómico argentino durante la Jornada de Actualización Técnica de Legumbres organizada por CLERA, donde afirmó que el país atraviesa un proceso de estabilización basado en equilibrio fiscal, baja de inflación y mayor integración comercial. Ante referentes de la cadena, advirtió que la etapa final del proceso demandará tiempo y que las empresas deberán competir con más eficiencia.
CLERA reunió a la cadena de legumbres en Salta
La Jornada de Actualización Técnica de Legumbres organizada por CLERA volvió a reunir en la ciudad de Salta a referentes de toda la cadena productiva para analizar el presente y las perspectivas de una actividad clave para las economías regionales.
El encuentro incluyó más de diez presentaciones y paneles sobre producción, mercados, innovación y contexto económico, con la participación de especialistas nacionales e internacionales.
Uno de los momentos centrales fue la exposición del economista Juan Manuel Garzón, quien trazó un diagnóstico sobre la economía argentina y los desafíos que enfrentan los sectores exportadores en un escenario de menor inflación, apertura comercial y necesidad de mayor competitividad.
“La última milla no es para ansiosos”
Garzón sostuvo que la Argentina avanzó en un proceso de estabilización macroeconómica, aunque remarcó que la etapa final será más lenta y exigente.
“Estamos en un proceso de estabilización macroeconómica que avanzó mucho, pero la última milla, la última etapa, va a demorar un poco; así que no es para ansiosos”, afirmó.
El economista explicó que llegar a una inflación anual de un solo dígito es posible, pero recordó que en otros países ese proceso demandó entre dos y diez años.
Según planteó, la clave será sostener la disciplina fiscal y evitar retrocesos que puedan afectar la confianza y la baja de la inflación.
El equilibrio fiscal como ancla del programa
Durante su presentación, Garzón remarcó que el superávit fiscal es uno de los pilares centrales del proceso económico.
“Una cuestión central para que ese objetivo de continuar bajando la inflación sea asequible es lo que el equipo económico llama el ancla fiscal. Es decir, poner un poco en caja al sector público, que el Estado gaste menos de lo que recauda”, explicó.
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En ese sentido, señaló que la Argentina podría cerrar 2026 con tres años consecutivos de superávit, un hecho poco habitual en la historia reciente del país.
Para el economista, mantener el equilibrio fiscal permite reducir la dependencia del financiamiento del Banco Central y consolidar la desaceleración inflacionaria.
Empresas obligadas a competir de otra manera
Garzón advirtió que una economía con inflación más baja cambia por completo la forma de gestionar los negocios.
En un escenario más estable, las estrategias basadas en el manejo financiero de stocks o en remarcaciones frecuentes pierden peso, mientras que ganan importancia la productividad, los volúmenes, la eficiencia y la capacidad de competir.
“La facturación pasa a ser quizás menos importante que los volúmenes, que la eficiencia productiva y que la capacidad de competir. Ese cambio requiere una adaptación importante por parte de las empresas”, señaló.
Apertura comercial y más competencia
Otro de los ejes de la exposición fue el cambio de paradigma en materia de comercio exterior.
Garzón afirmó que la Argentina está dejando atrás un modelo de fuerte aislamiento, con restricciones al comercio y dificultades para integrarse al mundo.
“Hasta 2023 vivíamos muy encerrados, prácticamente como una isla de Robinson Crusoe, abasteciendo nuestro mercado interno con producción nacional y con muchas restricciones para comerciar con el mundo”, describió.
Según explicó, la reducción de aranceles, la eliminación de restricciones y la flexibilización del acceso a divisas para importadores forman parte de un nuevo escenario de mayor integración.
En ese marco, destacó el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea como una oportunidad para las economías regionales, especialmente para la cadena de legumbres, por la baja de aranceles para los porotos.
Sin embargo, aclaró que la apertura también implicará competir con productos y empresas de alta eficiencia a nivel global.
Más dólares por energía y minería
Garzón también analizó la evolución futura del mercado cambiario y señaló que la Argentina está modificando su estructura de generación de divisas.
“La economía argentina históricamente producía dólares con una sola turbina, que era el agro. Ahora se está agregando otra turbina muy potente, que es la energía y la minería”, sostuvo.
Según el economista, el desarrollo de Vaca Muerta y de la minería podría aportar miles de millones de dólares adicionales en los próximos años, cambiando el funcionamiento del mercado cambiario.
En ese contexto, planteó que si el programa económico se consolida, la Argentina podría convivir hacia 2028 con un dólar relativamente barato en términos históricos.
Ese escenario obligaría a las empresas exportadoras a mejorar costos, productividad y eficiencia para sostener su competitividad.
Las legumbres, bien posicionadas
Al referirse específicamente al sector, Garzón transmitió una visión favorable para la cadena de legumbres.
“Para esta cadena veo muchas más oportunidades que riesgos o amenazas. Es una actividad claramente exportadora, que puede aprovechar muy bien un contexto de mayor integración con el mundo”, aseguró.
No obstante, insistió en que el nuevo contexto exigirá un cambio profundo en la gestión empresaria.
La estabilidad, dijo, obliga a competir de otra manera: producir mejor, ganar eficiencia, desarrollar mercados y dejar atrás estrategias basadas exclusivamente en la administración de la inflación.
Fútbol, campo y trabajo en equipo
La jornada también contó con la participación del ex futbolista Rolando Schiavi, quien brindó la charla “Raspar, Sembrar y Ganar”.
Hijo de productor agropecuario, Schiavi trazó un paralelismo entre el fútbol y el campo, destacando valores como el compromiso, la perseverancia, la disciplina y el trabajo en equipo.
Su presentación formó parte de una agenda técnica que consolidó a la Jornada de Actualización Técnica de Legumbres de CLERA como un espacio de referencia para el intercambio de información, análisis económico y actualización productiva.
Un sector con oportunidades hacia 2027
El cierre del análisis dejó una mirada positiva, aunque condicionada por la continuidad del orden macroeconómico y la integración comercial.
Para Garzón, el escenario hacia 2027 aparece razonablemente favorable para sectores exportadores como el de las legumbres, siempre que las empresas logren adaptarse a un contexto más competitivo, con menor inflación y mayor exigencia de eficiencia.










































