Santiago del Estero va a un récord histórico de soja pero perdió la mitad de sus lotes de maní

Arrancadora e inversora de maní trabajando en plena cosecha, levantando plantas y formando hileras de maní sobre un lote agrícola bajo cielo despejado.

Las intensas lluvias de abril dejaron una campaña 2025/26 partida en dos en Santiago del Estero. Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba, realizado entre el 4 y el 10 de mayo, la soja se encamina a rendimientos y volúmenes récord en varias regiones de la provincia, mientras que el maní perdió cerca del 50% del área implantada por inundaciones y enfermedades. El maíz y el sorgo también ajustaron sus proyecciones a la baja por problemas hídricos y sanitarios.

La soja, la gran ganadora: rindes de hasta 40 quintales por hectárea

En un contexto de campaña complicado, la soja es la excepción que confirma la regla. Los mejores rindes proyectados se concentran en los departamentos Juan Felipe Ibarra y Moreno, donde se esperan valores cercanos a los 40 quintales por hectárea. En el extremo opuesto, Rivadavia registraría los menores rendimientos, con promedios de 25 qq/ha.

El escenario general es excepcional: la oleaginosa podría alcanzar máximos históricos tanto en rendimiento como en volumen producido para la provincia. Una noticia que contrasta fuertemente con el resto de los cultivos de la campaña gruesa.

Desde el punto de vista sanitario, la soja mostró presencia moderada de picudo negro y baja incidencia de roya asiática y mancha púrpura — un cuadro manejable que no comprometió el resultado final del cultivo.

El maní, el más golpeado: 50% del área perdida

El caso más crítico de la campaña es el del maní. Las inundaciones y las enfermedades asociadas al exceso de humedad generaron pérdidas estimadas en torno al 50% del área implantada. A eso se sumó una alta incidencia de viruela del maní — Nothopassalora personata — que agravó aún más el panorama productivo en las zonas afectadas.

Un cultivo que ya venía con dificultades por los excesos hídricos terminó siendo el más castigado por una combinación de factores que dejó a muchos productores con la mitad de lo que esperaban cosechar.


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El maíz: buenas performances en el este pero la chicharrita sigue preocupando

En maíz, los mejores números se concentran en el este provincial. Los departamentos General Taboada, Jiménez y Juan Felipe Ibarra registran rindes estimados de hasta 70 quintales por hectárea. Sin embargo, la incertidumbre sobre el resultado final sigue siendo elevada.

El principal factor de riesgo es sanitario: la chicharrita del maíz — Dalbulus maidis — y el complejo de achaparramiento generaron daños que todavía se están cuantificando. A eso se suman daños por cogollero e isoca de la espiga detectados en los monitoreos. El cereal también enfrenta retrasos en la cosecha respecto al promedio histórico, producto de los excesos hídricos que complicaron el piso y la humedad de los lotes. El informe destaca que las mayores poblaciones de Dalbulus maidis siguen concentradas en las regiones endémicas del NOA y NEA, lo que obliga a sostener un monitoreo permanente.

El sorgo: 10% menos de superficie y maduración despareja

Para el sorgo, las proyecciones muestran una pérdida de superficie cercana al 10%, afectada tanto por sequía como por anegamientos según la zona. La desuniformidad en el panojado y la maduración complicó el secado de los granos y demoró el ingreso de las cosechadoras a los lotes.

Moreno aparece como la zona de mejor desempeño, con rindes de hasta 32 qq/ha, mientras que Rivadavia apenas alcanzaría 15 qq/ha. Los monitoreos también reflejaron ataques de pulgón amarillo y cogollero en este cultivo.

Qué viene: lluvias superiores a lo normal y temperaturas altas

El panorama climático para los próximos meses no despeja todas las dudas. El pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional anticipa precipitaciones superiores a lo normal en el centro-norte santiagueño y temperaturas por encima de los promedios habituales. Condiciones que pueden favorecer algunos cultivos pero que mantienen la amenaza del exceso de humedad sobre la calidad comercial de los granos y el ritmo de cosecha.

Las lluvias de abril ya superaron ampliamente los valores históricos en toda la provincia según los datos satelitales del informe. Si el patrón se repite en los próximos meses, la segunda mitad de la campaña podría ser tan desafiante como la primera.