Una intensa masa de aire frío se instaló sobre Córdoba este domingo 18 de mayo y dejó una de las jornadas más frías del año en la provincia. Los termómetros tocaron los -9,7°C en algunas localidades, en plena recta final de la campaña estival. El cultivo más expuesto fue el maní arrancado y pendiente de cosecha, que quedó a la intemperie durante horas de frío extremo. La preocupación entre técnicos y productores es concreta: el impacto sobre la calidad y el rendimiento final todavía se está evaluando.
El maní arrancado, el más vulnerable
El momento del ciclo productivo no podía ser peor para este cultivo. El maní arrancado — es decir, el que ya fue extraído del suelo pero todavía no fue cosechado — queda completamente expuesto a las condiciones climáticas durante esta etapa. Una helada de esta intensidad puede afectar su calidad comercial, su condición y potencialmente su rendimiento final.
El problema se agrava porque muchas zonas productoras de Córdoba ya venían con retrasos acumulados en las labores, consecuencia directa de los excesos hídricos registrados durante abril. Ese atraso es el que dejó a tantos lotes arrancados en el campo justo cuando llegó el frío más intenso del año.
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Un retraso que venía de antes
Córdoba transitaba una recuperación parcial en el ritmo de cosecha luego de varias semanas complicadas por lluvias y falta de piso. En el caso del maní, el retraso seguía siendo uno de los problemas centrales de la campaña. Cada día que pasa con lotes arrancados sin cosechar es un día más de exposición a eventos climáticos como el de este domingo.
Técnicos y productores siguen de cerca la evolución de los lotes afectados para determinar el alcance real de las pérdidas de calidad o rendimiento. Los resultados concretos recién se conocerán en los próximos días.
La semana trae alivio: sin lluvias y mejor piso
A pesar del golpe de las bajas temperaturas, el panorama climático para la semana que comienza trae una señal positiva para el sector. Los pronósticos indican ausencia de lluvias durante gran parte de la semana, mejores condiciones de piso y menor humedad ambiental — exactamente lo que la cosecha necesita para recuperar ritmo.
Este escenario favorecería el avance de las labores en soja, maíz y maní, los tres cultivos estivales que todavía tienen trabajo pendiente en la provincia. Si el tiempo acompaña, la cosecha podría recuperar parte del terreno perdido en las últimas semanas.
Frío extremo en el momento más sensible del año
La irrupción de esta masa de aire frío se produce en un tramo decisivo para la producción agrícola cordobesa. Con los cultivos estivales en su etapa final de cosecha, cualquier evento climático extremo tiene consecuencias directas sobre el resultado económico de la campaña.
Según datos de la Bolsa de Cereales de Córdoba, los -9,7°C registrados este domingo ubican a esta helada entre las más intensas del año para la provincia. El campo cordobés ya había soportado un otoño complicado. Este lunes arranca con la tarea de evaluar el daño y aprovechar cada día seco que el pronóstico ofrece.









































