CeresTolvas concretó la primera exportación de trigo argentino hacia Brasil con huella de carbono medida y certificada bajo norma ISO 14067, en una operación realizada junto a la molinera brasileña Moinho Consolata. El hito marca un avance concreto en la incorporación de atributos sustentables al comercio de granos, en un contexto donde los mercados internacionales demandan cada vez más información ambiental verificable.
El proceso comenzó en el origen, junto a los productores agropecuarios que aportaron información productiva a nivel lote: uso de insumos, fertilización, labores y consumo de combustible, entre otros indicadores. Esos datos fueron volcados en la plataforma PUMA, procesados bajo estándares internacionales y estructurados metodológicamente por Peterson Solutions. La verificación final estuvo a cargo de Control Union, que validó la completitud, calidad y coherencia agronómica de los cálculos.
Te puede interesar
Pronóstico de lluvias hasta el 22 de junio
Campos de trigo iluminados desde el cielo a medianoche: la tecnología china que revoluciona la cosecha
Argentina vacunará contra la aftosa solo a terneros y ahorrará 14 millones de dosis
Los costos de transporte de granos golpean la rentabilidad de los productores del norte santafesino
La industria del biodiesel sigue en jaque: opera con 75% de capacidad ociosa y espera una nueva ley para reactivarse
Un algodón que no existe en ningún otro país del mundo acaba de ser desarrollado en Argentina
Google ahora te deja elegir qué medio ver primero: activá Ruralnet en un click y cambiá tu forma de informarte
La operación integró tres áreas de CeresTolvas: la Mesa de Granos, que estructuró la operación y el asesoramiento comercial; el equipo de Comercio Exterior, que vinculó a la empresa con el cliente brasileño; y la unidad de Agrotecnología, responsable de la medición de la huella de carbono. El resultado fue una oferta diferencial que le permite a Moinho Consolata gestionar sus emisiones indirectas de Scope 3, en línea con las exigencias crecientes del mercado internacional.
“Cada vez más mercados y clientes empiezan a demandar alimentos con información ambiental verificable, mayor transparencia y procesos productivos medibles. Poder integrar estos atributos a la comercialización de granos es un paso importante para agregar valor a nuestra producción”, afirmó Nicolás Daulerio, gerente de la Mesa de Granos de CeresTolvas.
“Creemos que este tipo de iniciativas abre nuevas oportunidades para el agro argentino”, señaló Daulerio, convencido de que la diferenciación a partir de atributos sustentables será cada vez más valorada en los mercados internacionales. La operación muestra que la trazabilidad ambiental ya no es una aspiración del sector sino una herramienta comercial concreta, con demanda real del otro lado de la mesa.










































