La provincia de Santiago del Estero encamina una campaña sojera excepcional, con una producción que superaría las 5,2 millones de toneladas, según el relevamiento del 1 al 7 de junio. El reporte ajustó al alza los rindes esperados de soja, maíz y sorgo respecto de la estimación previa de mayo, en un contexto en el que las escasas lluvias registradas durante ese mes contribuyeron a mejorar las condiciones de piso luego de los excesos hídricos de abril, aunque persisten lotes bajos con dificultades para el ingreso de maquinaria.
Soja: rendimiento y producción en máximos históricos
El relevamiento confirmó que se trata de una campaña excepcional para la oleaginosa en la provincia, con marcas históricas tanto en rendimiento promedio como en producción total. Un factor que explica la mejora es el antecesor del cultivo: una porción importante de la superficie sojera fue implantada sobre lotes que previamente tuvieron girasol, planteos que mostraron mejores resultados que aquellos sembrados sobre trigo, lo que terminó traccionando al alza el rinde promedio provincial.
A nivel zonal, los mejores rendimientos se registraron en Tomás Young, Tinajerayoj y Quimilí, con valores de hasta 45 qq/ha, mientras que los más bajos se observaron en Guardia Escolta y Colonia Alpina, con 20 y 23 qq/ha respectivamente. En cuanto al ritmo de cosecha, el avance es similar al de la campaña 2024/25 para esta misma fecha, aunque se mantiene levemente por debajo del promedio histórico.
Maíz: el rendimiento prácticamente duplica al de la campaña anterior
El maíz también mostró un salto significativo. Los mayores rindes se reportaron en la zona de Bandera, entre 80 y 85 qq/ha, mientras que los menores se ubicaron en Colonia Alpina, en torno a 50 qq/ha. El dato más destacado es que el rendimiento promedio provincial prácticamente duplicó al registrado en la campaña pasada y se posicionó 7 quintales por encima del promedio histórico. A diferencia de la soja, el avance de cosecha del cereal se muestra más demorado, tanto respecto del ciclo anterior como del promedio histórico.
Sorgo: mejora interanual, en línea con el histórico
En sorgo, el mejor rendimiento se reportó en Quimilí, con 50 qq/ha, y el menor en Colonia Alpina, con 20 qq/ha. El rinde promedio provincial también superó al de la campaña anterior, aunque se mantuvo cercano al promedio histórico. Al igual que en maíz, el ritmo de cosecha se ubica por debajo del observado tanto en la campaña pasada como en el histórico.
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Maní: pérdidas del 40% por excesos hídricos
El cultivo más golpeado por el exceso de agua fue el maní. Las lluvias y los anegamientos dificultaron las tareas de arrancado, que ya habrían finalizado, pero dejaron pérdidas de producción del 40% como consecuencia directa de los excesos hídricos registrados durante la campaña, el daño más severo entre todos los cultivos relevados.
Daños puntuales: chicharrita en maíz y picudo negro en soja
Más allá del maní, las pérdidas en el resto de los cultivos estuvieron asociadas principalmente a anegamientos en sectores bajos de los lotes, producto de las lluvias de abril. En soja se registraron casos puntuales de daño por Picudo Negro (Rhyssomatus subtilis) en la zona de Sachayoj, además de lotes anegados que dificultaron el cierre de la cosecha y afectaron la calidad del grano.
En maíz, se reportaron casos vinculados al complejo de achaparramiento, con mermas promedio del 7% y picos de hasta el 20% en los lotes más afectados. El Informe N.° 43 de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis confirmó que las mayores abundancias de la chicharrita se concentraron en las regiones NOA, NEA y Centro-Norte, destacando a Añatuya entre las localidades con mayores capturas del relevamiento, lo que refuerza la necesidad de sostener el monitoreo sanitario.
El contexto climático fue determinante para el desenlace de la campaña: según datos del satélite GPM, las precipitaciones de mayo resultaron inferiores al promedio histórico, lo que permitió que los suelos comenzaran a perder humedad tras las lluvias de abril y favoreció la continuidad de las labores de cosecha. Sin embargo, ese alivio no alcanzó para destrabar el avance en todos los cultivos: hacia comienzos de junio, algunos lotes en ambientes bajos seguían anegados, limitando el ingreso de maquinaria en distintos puntos de la provincia.
Fuente: Bolsa Cereales de Córdoba









































