El agua frena al trigo pero no al girasol, que gana terreno en el NEA

Tractor con sembradora trabajando en un lote con exceso de humedad durante el cierre de la siembra de trigo en Argentina.
La siembra de trigo en Argentina prácticamente llegó a su techo, con un 99% de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas ya implantadas, aunque el ritmo se redujo a apenas 0,5 puntos porcentuales en la última semana por los excesos hídricos que afectan al sur del área agrícola. En paralelo, el girasol continúa ganando terreno con fuerza en el norte del país, particularmente en el NEA, en un contrapunto que refleja la disparidad climática que atraviesa hoy la campaña agrícola.

El exceso de agua en los lotes sigue siendo la principal traba para el trigo. El cultivo avanzó solo 0,5 p.p. desde el relevamiento anterior y ya cubre el 99% del área proyectada, un progreso que evidencia que la siembra está prácticamente cerrada, salvo por los lotes que aún esperan condiciones para completarse. Según fuentes consultadas, aunque las labores podrían extenderse durante todo agosto, la ventana para los ciclos cortos empieza a comprometerse por el estado actual de los suelos.


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El panorama cambia por completo en el centro-oeste y norte del área agrícola, donde la humedad no genera inconvenientes. Allí los productores avanzan sin sobresaltos con las tareas de refertilización y con las primeras pulverizaciones de fungicidas, motivadas por la aparición de focos de roya en algunos lotes.

En cuanto al estado del cultivo, el 44,2% del área de trigo ya transita desde macollaje en adelante. Los lotes más adelantados se ubican en el norte del área agrícola, donde el 97% del cereal presenta una condición de Normal a Excelente, un dato que contrasta con la incertidumbre que persiste en el sur por el escenario hídrico.

Mientras el trigo cierra su siembra con este panorama mixto, el girasol atraviesa el proceso inverso: recién está tomando impulso, y lo hace con fuerza en el NEA, donde el avance supera en más de 31 puntos porcentuales al promedio histórico regional.

El contraste entre ambos cultivos resume el momento de la campaña: mientras el trigo llega a su recta final condicionado por el agua en el sur, el girasol recién arranca y encuentra en el norte del país las condiciones que el cereal no tiene. Los próximos informes serán clave para confirmar si la roya se mantiene acotada y si el clima permite sostener el ritmo de siembra en las zonas más comprometida