Mezclar graminicidas y hormonales puede ahorrar una pasada, pero también reducir significativamente la eficacia del tratamiento. Ensayos de la REM de Aapresid muestran fuertes caídas en el control de gramíneas cuando haloxifop y cletodim se combinan con determinadas formulaciones de 2,4-D.
En el manejo de malezas, resolver gramíneas y latifoliadas en una misma aplicación puede resultar una alternativa atractiva para aprovechar mejor las ventanas de control y reducir el número de pasadas. Sin embargo, no todas las combinaciones de herbicidas funcionan de la misma manera.
La mezcla de graminicidas como haloxifop y cletodim con determinados herbicidas hormonales puede generar antagonismos y comprometer el resultado del tratamiento.
Un informe de la Red de Manejo de Plagas (REM) de Aapresid y la consultora JV evaluó diferentes combinaciones y encontró diferencias importantes en la eficacia de control.
2,4-D: el antagonismo puede ser significativo
Los ensayos mostraron que los graminicidas aplicados de manera individual alcanzaron niveles de control del 93% con haloxifop y del 95% con cletodim.
Sin embargo, determinadas mezclas con formulaciones de 2,4-D a base de sales aminas redujeron esos niveles hasta el 65% y 60%, respectivamente.
La explicación está relacionada con el efecto de los hormonales sobre procesos de penetración y translocación de los graminicidas dentro de la planta, lo que puede disminuir su capacidad para controlar las gramíneas.
El resultado es especialmente relevante en situaciones donde una aplicación deficiente puede favorecer la supervivencia de plantas y complicar el manejo posterior de las malezas.
No todos los herbicidas hormonales se comportan igual
Uno de los aspectos más importantes de los ensayos es que el antagonismo no es igual para todas las combinaciones.
El reemplazo del 2,4-D por otros hormonales, como halauxifen-metil, permitió mantener niveles elevados de control en las mezclas evaluadas con graminicidas.
Por eso, la elección del principio activo resulta tan importante como la decisión de realizar una aplicación conjunta.
La formulación también importa
Otro factor que puede modificar el comportamiento de la mezcla es la formulación del herbicida hormonal.
Los ensayos mostraron un mayor antagonismo cuando se utilizaron sales aminas, mientras que las microemulsiones presentaron un comportamiento menos antagonista en las combinaciones evaluadas.
Esto demuestra que no alcanza con conocer los principios activos involucrados: también es necesario considerar la formulación específica y las condiciones de cada tratamiento.
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¿Conviene mezclar o realizar aplicaciones separadas?
Ante la necesidad de controlar simultáneamente gramíneas y malezas de hoja ancha, la decisión no debería limitarse a determinar qué productos pueden ingresar juntos al tanque.
La pregunta central es si realmente conviene mezclarlos.
Cuando el escenario de malezas hace necesaria una aplicación conjunta de graminicida y hormonal, una alternativa es reemplazar el 2,4-D por activos y formulaciones con menor potencial de antagonismo, como halauxifen-metil y determinadas microemulsiones.
Si el reemplazo del 2,4-D no resulta viable, otra estrategia es recurrir a aplicaciones secuenciales.
Aplicaciones secuenciales para evitar pérdidas de eficacia
La recomendación planteada por la REM es aplicar primero el graminicida y respetar un intervalo suficiente para permitir su absorción y translocación dentro de la planta antes de realizar la aplicación del hormonal.
De esta manera, se busca reducir la interferencia entre los productos y preservar la eficacia del control de gramíneas.
El manejo de malezas exige ajustar la estrategia
La posibilidad de resolver dos problemas en una sola pasada no siempre significa que sea la alternativa más eficiente.
Los resultados de los ensayos muestran que una mezcla inadecuada puede generar una pérdida considerable de eficacia, aun cuando cada producto por separado tenga un alto nivel de control.
Por eso, en el manejo de malezas resulta fundamental evaluar qué productos utilizar, qué formulaciones elegir y cuándo aplicarlos. En determinados escenarios, separar los tratamientos puede ser más eficiente que buscar una única aplicación para resolver todo.
Fuente: Aapresid





































