Especialistas del INTA, la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), el Plan de Coordinación Federal ENOS y el Comité de Emergencia Niño 2026/27 analizaron en la 138° Expo Rural de Palermo las dos caras del fenómeno El Niño para la campaña 2026/27: el riesgo de excesos hídricos y anegamientos en las principales cuencas del país, y la oportunidad que representa una mayor disponibilidad de agua para la agricultura y la ganadería. El fenómeno ya está en fase cálida y los modelos indican probabilidades de que sea fuerte.
“Si bien los modelos no terminan de definir el grado de intensidad, actualmente el fenómeno climático ya está en una fase cálida, presente y con probabilidades de que sea fuerte”, precisó Félix Carrasco, meteorólogo de la ORA. La advertencia se suma a los pronósticos del CPC-NOAA que estiman un 81% de probabilidad de un evento El Niño muy fuerte para el período octubre-diciembre.
La cara de riesgo del fenómeno se concentra en las cuencas del Paraná, Paraguay y Uruguay y sus redes de tributarios, además del este de la provincia de Buenos Aires incluyendo la Cuenca del Río Salado. En años Niño, el aumento de las lluvias eleva el caudal y el nivel de esos cursos de agua, lo que expone a las islas, áreas ribereñas y sectores bajos o deprimidos a un mayor riesgo de anegamiento. “Al aumentar las lluvias, también se incrementan el caudal y el nivel de estos cursos de agua, por lo que las islas, las áreas ribereñas y los sectores bajos o deprimidos cercanos a los ríos presentan un mayor riesgo de anegamiento”, señaló Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA.

Te puede interesar
Pronóstico de lluvias hasta el 27 de julio
El mundo subsidia al campo, pero Argentina le descuenta casi 14% de ingresos al productor
El mundo subsidia al campo, pero Argentina le descuenta casi 14% de ingresos al productor
El problema que crece silenciosamente en los suelos bajo siembra directa y pocos productores conocen
Paritaria rural 2026: cuánto cobra un peón general, un tractorista y un operador de fumigadora en junio y julio
Google ahora te deja elegir qué medio ver primero: activá Ruralnet en un click y cambiá tu forma de informarte
Pero el mismo fenómeno tiene una cara positiva para el agro. “Los años Niño no hay limitación en la disponibilidad de agua para la producción”, afirmó Mercuri. En los sistemas ganaderos, la mayor humedad mejora rápidamente la producción de pasturas y pastizales en cantidad y calidad, y reduce la probabilidad de atravesar meses críticos en el verano. En agricultura, habilita estrategias de mayor intensidad productiva: las campañas durante años Niño y las posteriores suelen mostrar altos niveles de producción en importantes regiones agrícolas del país.
En respuesta al escenario climático, el gobierno nacional definió mediante una resolución un Plan de Coordinación Federal que implica reuniones de trabajo con organismos nacionales y provinciales para una mejor preparación. Gustavo de Martini, especialista de Vialidad Provincial del Chaco, ejemplificó la respuesta institucional: “La provincia siempre está afectada por el clima, por lo que la decisión fue estar preparados con anticipación con un comité y con un plan de mitigación ante el fenómeno climático para proteger las zonas rurales y urbanas”.
El mensaje central que dejó la charla en la Expo Rural fue unánime: la clave no está en el fenómeno climático sino en anticiparse a él. Con herramientas de monitoreo satelital y agrometeorológico disponibles y un Plan de Coordinación Federal en marcha, el margen para tomar decisiones climáticamente inteligentes existe. La pregunta es si el sistema productivo y las instituciones logran coordinarse antes de que el agua llegue.









































