Nutrición animal: más de 600 participantes y 82 reuniones de negocios en el Congreso de CAENA

Alejandro Bravo, presidente de CAENA, durante una exposición en el X Congreso de Nutrición Animal realizado en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El X Congreso de Nutrición Animal reunió en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires a más de 360 asistentes presenciales y cerca de 300 participantes vía streaming, además de concretar 82 reuniones comerciales en su primera ronda de negocios. Organizado por CAENA, el encuentro analizó eficiencia, innovación, bioseguridad y competitividad en las cadenas de proteína animal, que movilizan alrededor de US$45.000 millones anuales y generan más de 750.000 empleos.

Más de 600 participantes en el Congreso de CAENA

La nutrición animal reunió en Buenos Aires a empresarios, profesionales, funcionarios y especialistas de distintos países para debatir cómo aumentar la eficiencia y agregar valor a la producción agropecuaria argentina.

El X Congreso de Nutrición Animal, organizado por la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA), convocó a más de 360 asistentes presenciales en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

A ellos se sumaron cerca de 300 participantes que siguieron las actividades mediante streaming.

El encuentro se desarrolló bajo el lema “Argentina 2026: el año de la proteína animal” y contó con especialistas provenientes de Argentina, Brasil, España, Estados Unidos e Italia.

Una primera ronda de negocios con 82 reuniones

Una de las principales novedades de esta edición fue la incorporación, por primera vez, de una ronda de negocios.

La iniciativa permitió concretar 82 reuniones comerciales entre empresas y potenciales compradores.

De esta manera, el Congreso sumó una dimensión comercial a su tradicional agenda técnica.

El objetivo fue generar nuevos espacios de vinculación para las empresas argentinas y fortalecer contactos que puedan transformarse posteriormente en oportunidades de negocios.

Las proteínas animales movilizan US$45.000 millones

Durante la apertura, el presidente de CAENA, Alejandro Bravo, dimensionó el peso económico de las cadenas vinculadas con la proteína animal.

Según los datos presentados, carne bovina, lácteos, carne aviar, porcinos y huevos movilizan alrededor de US$45.000 millones anuales.

Ese volumen equivale a aproximadamente 7% del PBI argentino.

Además, estas cadenas generan más de 750.000 puestos de trabajo y exportaciones cercanas a US$6.000 millones anuales.

La nutrición animal mueve otros US$15.000 millones

Dentro de ese entramado, la industria específicamente dedicada a la nutrición animal también tiene una escala significativa.

CAENA informó que el sector moviliza más de US$15.000 millones por año y genera alrededor de 40.000 empleos directos.

La entidad reúne aproximadamente a 150 empresas.

Para Bravo, la oportunidad reside en transformar una mayor proporción de los granos producidos en Argentina dentro del propio país.

“Un kilo de maíz que sale por el puerto y ese mismo kilo transformado en carne, en leche o en huevos es el mismo grano. Pero no es el mismo valor, no es el mismo trabajo y no es el mismo desarrollo para el país”, afirmó.

Convertir granos en carne, leche y huevos

El planteo de CAENA apunta a profundizar el agregado de valor sobre una de las principales ventajas competitivas argentinas: su disponibilidad de materias primas agrícolas.

El maíz y otros ingredientes utilizados en alimentación animal pueden convertirse en insumos para producir carne bovina, carne porcina, aves, leche y huevos.

Para la entidad, aumentar esa transformación implica generar más actividad económica, empleo e inversiones alrededor de la producción primaria.

Bravo sostuvo además que el contexto internacional presenta oportunidades para incrementar las exportaciones.

“El mundo demanda proteínas y mira a la Argentina. Eso abre espacio para que todas nuestras cadenas de producción aprovechen las condiciones que tiene el país: tierra, granos, conocimiento y gente que sabe hacer”, señaló.


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Eficiencia productiva como eje

Buena parte del programa técnico estuvo centrado en un mismo desafío: producir más proteína con un uso más eficiente de los nutrientes.

El especialista español Josep Gasa analizó las oportunidades que presenta la producción porcina argentina para ganar competitividad y aumentar su participación internacional.

En bovinos, Nicolás Di Lorenzo abordó los desafíos nutricionales de los sistemas de producción de carne.

Por su parte, Matías Stangaferro hizo foco en alimentación y eficiencia dentro de la producción lechera.

En ambos casos, la nutrición aparece como una herramienta directa para mejorar los indicadores físicos y económicos de las empresas.

Aves, huevos y bioseguridad

La producción avícola también ocupó un lugar importante.

La especialista estadounidense Roselina Angel expuso sobre aprovechamiento de nutrientes.

Emilio Scappaticcio analizó la relación existente entre nutrición y tamaño del huevo.

A su vez, Claus Kettermann abordó uno de los temas más sensibles para las cadenas intensivas: la bioseguridad.

El concepto atraviesa cada vez más a la producción animal debido a su relación con sanidad, productividad y prevención de enfermedades.

Huella de carbono y sustentabilidad

La agenda incluyó además el impacto ambiental de la alimentación animal.

Sabine Papendieck analizó la relación entre nutrición y huella de carbono.

El debate cobra relevancia a medida que los mercados internacionales incrementan sus exigencias vinculadas con sustentabilidad, eficiencia y trazabilidad ambiental.

La forma en que se producen y utilizan los alimentos puede modificar la eficiencia con la que los animales convierten nutrientes en carne, leche o huevos y, con ello, los indicadores ambientales de cada sistema.

Brasil aportó su mirada sobre regulación y mercado

El Congreso también permitió comparar experiencias regionales.

Ariovaldo Zani, CEO de Sindirações, entidad que representa a la industria brasileña de alimentación animal, presentó una visión sobre el mercado y la regulación del sector en Brasil.

El intercambio resulta relevante para una industria argentina que busca mejorar su competitividad y ampliar mercados.

La agenda internacional se completó con especialistas de Estados Unidos, España e Italia.

Acuicultura y alimentos para mascotas

El segundo auditorio amplió la temática más allá de las cadenas tradicionales.

Lucas Maglio analizó el desarrollo de la acuicultura en Sudamérica y sus perspectivas.

Por su parte, el brasileño Aulus Cavalieri Carciofi expuso sobre innovaciones vinculadas con la producción de alimentos extrusados para perros y gatos.

También se realizó un panel sobre las últimas tendencias de sustentabilidad en petfood, con la participación de Romina Matorras, Maddie Maida Re y María Emilia Berardozzi.

Competitividad y regulaciones

CAENA aprovechó el encuentro para plantear también algunos de los desafíos que enfrenta la industria.

Bravo destacó el diálogo existente con organismos públicos, aunque pidió avanzar hacia regulaciones más simples y condiciones que permitan mejorar la competitividad.

Entre los reclamos aparecen la reducción de costos sobre insumos estratégicos, una menor inmovilización de capital de trabajo y procedimientos administrativos más ágiles ante el SENASA.

“Queremos una mejor regulación, pero también una regulación más simple”, sintetizó.

El Gobierno destacó el aporte de la cadena

El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, participó del Congreso y destacó el impacto económico de las cadenas agroalimentarias.

“Además de comida para la gente, además de comida para los animales, estas cadenas generan divisas, generan trabajo, generan desarrollo y generan progreso”, afirmó.

Durante su intervención también mencionó la existencia de una línea del Banco Nación para financiar alimento balanceado a 90 días con tasa 0% y confirmó que el Gobierno analiza los aranceles aplicados a determinados insumos críticos.

Esos temas forman parte de la agenda de competitividad planteada por la industria.

Un Congreso que sumó negocios a la discusión técnica

La décima edición dejó como principal novedad la combinación entre conocimiento técnico y vinculación comercial.

A los más de 600 participantes entre modalidad presencial y online se sumaron las 82 reuniones concretadas durante la primera ronda de negocios.

CAENA busca que ese formato permita acercar a las empresas locales con nuevos clientes y compradores, mientras el sector discute cómo convertir la abundancia argentina de granos en una mayor producción de proteínas de alto valor.

Con cadenas que movilizan aproximadamente US$45.000 millones por año, el desafío planteado durante el Congreso fue aprovechar mejor esa base productiva para generar más carne, leche, huevos, empleo, exportaciones y valor agregado dentro del país.

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