Vacuna contra la gripe aviar: científicos argentinos prueban una tecnología de ARNm frente al H5N1

Científicos trabajando en un laboratorio con muestras y equipamiento para investigar una vacuna de ARN mensajero contra la gripe aviar H5N1.
Un equipo del CONICET y la Universidad de Buenos Aires (UBA), junto con Sinergium Biotech, desarrolla una vacuna experimental de ARN mensajero (ARNm) contra el virus H5N1 de la gripe aviar, con el objetivo de contar con una herramienta que pueda adaptarse rápidamente si el patógeno llegara a adquirir transmisión sostenida entre humanos. Los investigadores ya diseñaron más de diez candidatos vacunales, comprobaron en estudios preliminares que producen las proteínas buscadas y generan respuesta inmunitaria, y ahora avanzan hacia nuevas evaluaciones preclínicas.

Científicos argentinos trabajan en una vacuna contra el H5N1

El avance de la gripe aviar H5N1 entre diferentes especies animales impulsó a un grupo de científicos argentinos a desarrollar una alternativa destinada a acelerar la respuesta frente a un eventual escenario de transmisión eficiente entre personas.

La investigación se realiza en el Laboratorio de Inmunotecnología de Ácidos Nucleicos (LITAN), perteneciente al Instituto de Investigaciones en Microbiología y Parasitología Médica (IMPaM), dependiente del CONICET y la UBA.

El proyecto se desarrolla junto con la compañía argentina Sinergium Biotech y cuenta con respaldo de la Coalition for Epidemic Preparedness Innovations (CEPI), organización internacional orientada al desarrollo de herramientas frente a amenazas epidémicas y pandémicas.

Ya diseñaron más de diez candidatos vacunales

El equipo científico no trabaja sobre una única formulación.

Hasta el momento, se desarrollaron más de una decena de candidatos de vacunas de ARNm, que comenzaron a ser evaluados en ensayos de laboratorio y modelos animales.

Los resultados preliminares permitieron comprobar que las células producen las proteínas virales seleccionadas y que las formulaciones son capaces de generar una respuesta inmunitaria.

El siguiente paso será profundizar los ensayos preclínicos para comparar las alternativas, estudiar su seguridad y establecer cuáles ofrecen mejores respuestas antes de considerar etapas posteriores de desarrollo.

Por qué preocupa la evolución del H5N1

El virus H5N1 amplió durante los últimos años su circulación entre distintas especies.

Desde 2021, el denominado clado 2.3.4.4b se expandió entre aves silvestres y comerciales y también comenzó a detectarse en diferentes mamíferos.

Entre ellos se registraron infecciones en focas, zorros, gatos, vacas lecheras y cerdos.

En humanos, desde 1997 se reportaron cerca de 1.000 casos en 25 países.

Las infecciones continúan siendo poco frecuentes y la mayoría se produjo por contacto directo con animales infectados.

Sin embargo, la expansión del virus entre diferentes huéspedes aumenta la preocupación por una eventual adaptación que facilite su transmisión.

El riesgo que buscan anticipar

“Si el virus diera el salto a una transmisión eficiente entre seres humanos, estaríamos frente a la posibilidad de una nueva pandemia de influenza”, explicó Andrés Sánchez Alberti, investigador del CONICET en el IMPaM y líder del proyecto.

El objetivo de la investigación argentina es precisamente estar preparados antes de que ese escenario eventualmente ocurra.

La posibilidad de diseñar y modificar rápidamente una vacuna adquiere especial relevancia frente a virus con capacidad de evolución y aparición de nuevas variantes.


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Por qué eligieron la tecnología de ARN mensajero

Las vacunas tradicionales contra influenza presentan una limitación importante: los tiempos de producción.

Gran parte de esas formulaciones se fabrica utilizando huevos de gallina embrionados, un proceso que puede demorar alrededor de seis meses desde la selección de la cepa hasta la obtención del producto.

La tecnología de ARNm funciona de otra manera.

En lugar de cultivar el virus, se parte de la secuencia genética correspondiente al antígeno que se busca presentar al sistema inmunológico.

Esa característica permite diseñar y adaptar candidatos con mayor rapidez.

La plataforma adquirió fuerte protagonismo durante la pandemia de COVID-19 y ahora es evaluada para otras amenazas infecciosas.

La hemaglutinina, uno de los principales blancos

Los investigadores trabajan con formulaciones que contienen instrucciones genéticas para producir la hemaglutinina (HA).

Esta proteína se encuentra en la superficie del virus y cumple una función central durante el proceso mediante el cual el patógeno ingresa a las células.

El objetivo es generar una respuesta inmunitaria capaz de reconocer ese componente viral.

Los distintos candidatos permitirán comparar qué formulaciones generan mejores respuestas y qué dosis resultan más adecuadas.

Buscan una segunda línea de defensa

El trabajo también explora otra estrategia: incorporar como blanco a la neuraminidasa (NA).

Esta proteína participa en la liberación de nuevas partículas virales desde las células infectadas.

Combinar hemaglutinina y neuraminidasa podría ampliar el alcance de la respuesta inmunitaria y reducir la dependencia de un único objetivo viral.

“Una vacuna que apunte a las dos proteínas tiene una segunda línea de defensa que es más estable en el tiempo”, explicó Sánchez Alberti.

La estrategia busca aumentar las posibilidades de protección frente a variantes que acumulen mutaciones.

Todavía no existe una vacuna disponible para personas

El desarrollo se encuentra actualmente en fase de investigación y evaluación preclínica.

Esto significa que las formulaciones mencionadas son candidatos experimentales.

Todavía deben atravesar nuevas evaluaciones antes de poder considerar estudios clínicos y, eventualmente, una futura autorización.

Por lo tanto, los avances obtenidos hasta ahora no equivalen a una vacuna disponible para la población.

Esta precisión resulta clave al comunicar el alcance actual del proyecto.

Ciencia pública e industria trabajan en conjunto

La investigación se apoya en un convenio firmado en 2025 entre CONICET, la Facultad de Medicina de la UBA y Sinergium Biotech.

El esquema combina distintas capacidades.

Desde el sistema científico se trabaja en el diseño de las secuencias de ARNm, los antígenos y la evaluación de las respuestas inmunitarias.

La empresa biotecnológica aporta experiencia vinculada con procesos productivos, escalado industrial, caracterización de productos y desarrollo clínico.

Más de US$20 millones para producir ARNm en Argentina

La articulación también está vinculada con el desarrollo de infraestructura industrial.

Según informó la compañía, Sinergium Biotech realiza una inversión superior a US$20 millones para construir una planta destinada a producir ARN mensajero a escala comercial en Argentina.

Esa capacidad podría convertirse en un elemento estratégico si alguno de los candidatos desarrollados alcanza las etapas necesarias para avanzar hacia una eventual producción.

Una plataforma para responder más rápido

El objetivo final del proyecto excede el desarrollo de una única formulación contra H5N1.

La tecnología de ARNm puede permitir que, ante la aparición de una variante diferente o una nueva amenaza, las secuencias vacunales sean modificadas con mayor rapidez que mediante algunos procesos tradicionales.

En el caso de la gripe aviar, esa capacidad adquiere relevancia frente a un virus que continúa circulando y adaptándose en diferentes especies.

Los investigadores argentinos ya cuentan con más de diez candidatos experimentales y resultados preliminares de respuesta inmunitaria.

El desafío ahora será avanzar en las evaluaciones preclínicas y determinar cuáles de esas formulaciones ofrecen mejores condiciones para continuar su desarrollo.

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