Las precipitaciones de las últimas 48 horas alcanzaron gran parte de las regiones productivas argentinas y dejaron acumulados de hasta 80 milímetros en Entre Ríos, donde aportaron humedad a los cultivos y favorecieron la recarga de las napas. El escenario fue distinto en el centro de Santa Fe y el este de Córdoba, donde tormentas severas con granizo provocaron daños en campos. Durante el fin de semana todavía habrá lluvias en distintas zonas, pero desde el lunes 26 se espera una ventana de tiempo más estable, con mañanas frescas y escasas precipitaciones en buena parte del centro y norte del país.
Entre Ríos recibió hasta 80 milímetros
Las lluvias de las últimas 48 horas alcanzaron prácticamente todas las principales regiones productivas y generaron un alivio particularmente importante en Entre Ríos.
Los registros informados por productores ubicaron los acumulados en la zona de Nogoyá entre 45 y 70 milímetros, mientras que en otros sectores de la provincia se alcanzaron valores de hasta 80 milímetros.
El aporte permitió mejorar la humedad disponible en los suelos y contribuir a la recarga de las napas.
Sin embargo, el déficit acumulado todavía continúa siendo importante: según los datos aportados, Entre Ríos se encuentra alrededor de 200 milímetros por debajo del promedio durante 2026.
Las lluvias también dieron un respiro al trigo bonaerense
En sectores del oeste y centro de Buenos Aires, las precipitaciones dejaron registros de entre 40 y 60 milímetros.
El aporte de agua resultó favorable para el trigo, que recibió un alivio en momentos clave de su evolución.
La situación, de todos modos, no fue homogénea en toda la región agrícola.
Mientras algunas zonas acumularon lluvias importantes, en otros sectores las precipitaciones fueron más irregulares.
Granizo severo en Santa Fe y Córdoba
El costado más adverso de las tormentas apareció en el este de Córdoba y el centro de Santa Fe.
La elevada inestabilidad atmosférica favoreció el desarrollo de tormentas intensas y nubes de gran desarrollo vertical, algunas acompañadas por granizo con capacidad destructiva.
Los eventos dejaron campos afectados y ahora será necesario esperar los relevamientos regionales para determinar con mayor precisión la magnitud de las pérdidas.
Los cultivos potencialmente involucrados incluyen trigo, cebada y maíz temprano, dependiendo de la zona alcanzada por las tormentas.
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La Pampa también registró granizo
En La Pampa también se produjeron tormentas graniceras.
En este caso, el granizo observado fue de menor diámetro y, en principio, no habría generado daños de la misma magnitud que los registrados en Santa Fe y Córdoba.
La evaluación final dependerá igualmente de los relevamientos realizados en cada área productiva.
Qué pasará durante el fin de semana
Durante el fin de semana continuará la inestabilidad en algunas regiones.
El mayor foco de lluvias se ubicará sobre el norte del Litoral, donde se esperan tormentas y chaparrones.
Misiones aparece como la provincia con los mayores acumulados previstos, con registros que podrían ubicarse entre 50 y 100 milímetros.
En la zona central, en cambio, se esperan lloviznas débiles e intermitentes durante sábado y domingo, con acumulados reducidos.
La mejora llegará el domingo por la tarde
La estabilización más definida comenzaría durante la tarde del domingo 25, acompañada por un descenso de las temperaturas.
A partir de allí comenzará a instalarse un período de condiciones meteorológicas más favorables para las tareas agrícolas.
El cambio abrirá una ventana de varios días con menor probabilidad de precipitaciones sobre buena parte del centro y norte del país.
Del lunes 26 al jueves 29: varios días sin lluvias
Entre el lunes 26 y el jueves 29 de octubre se espera una ventana de tiempo estable asociada a la presencia de un anticiclón sobre el centro y norte argentino.
Durante ese período no se prevén lluvias significativas y predominarán jornadas con sol y poca nubosidad.
Estas condiciones podrían facilitar el ingreso a los lotes, permitir la continuidad de las labores agrícolas y favorecer el secado de los cultivos y del suelo después de varios días húmedos.
También podrían ayudar a reducir las condiciones ambientales favorables para el desarrollo de enfermedades fúngicas.
Mínimas de hasta 7 °C en la región central
La llegada de aire más fresco se hará sentir principalmente durante las mañanas del lunes 26 y martes 27.
En Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y el sur del Litoral, las temperaturas mínimas podrían descender hasta alrededor de 7 °C.
En las provincias del norte, las mañanas también serán frescas, aunque con registros algo superiores, de entre 10 y 14 °C.
Después de ese descenso inicial, las temperaturas máximas comenzarán nuevamente a recuperarse durante las tardes.
Hacia el jueves vuelve la inestabilidad
La estabilidad no se mantendría durante toda la semana.
Hacia el jueves 29 se prevé un aumento de la inestabilidad sobre Cuyo, La Pampa y Buenos Aires.
Por el momento, se esperan tormentas aisladas y acumulados bajos.
El escenario deberá seguirse durante los próximos días para determinar si esas precipitaciones ganan intensidad o extensión.
El viernes volverían las tormentas al NEA
Hacia el viernes 30 de octubre, la inestabilidad volvería a concentrarse sobre el noreste argentino.
Las nuevas tormentas podrían complicar una región donde los excesos hídricos ya generan preocupación.
Uno de los principales riesgos será una posible intensificación de las crecidas de ríos y arroyos si se acumulan nuevas precipitaciones importantes.
La ganadería también queda bajo riesgo
El exceso de agua no representa un problema solamente para la agricultura.
La producción ganadera del Litoral y el norte argentino también enfrenta riesgos derivados de las lluvias y las crecidas.
Según los datos aportados, unas 900.000 cabezas de ganado se encontrarían en áreas expuestas de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones.
Dentro de este escenario, los Bajos Submeridionales del norte santafesino aparecen entre las regiones particularmente sensibles al aumento de las precipitaciones y de los niveles de agua.
Después del agua, una ventana clave para el campo
Las últimas lluvias dejaron así una situación muy diferente según la región.
En Entre Ríos, acumulados de hasta 80 milímetros aportaron humedad que era necesaria, mientras que el oeste y centro bonaerense recibieron entre 40 y 60 milímetros beneficiosos para el trigo.
En contraste, Santa Fe y Córdoba sufrieron tormentas con granizo dañino, cuyos efectos productivos todavía deberán ser cuantificados.
Después de la inestabilidad del fin de semana, el período comprendido entre el lunes y buena parte del jueves aparece como una ventana favorable para retomar labores, con mañanas frescas, tardes progresivamente más templadas y pocas lluvias.
El seguimiento volverá a concentrarse hacia el final de la semana, cuando la inestabilidad podría regresar primero a Cuyo, La Pampa y Buenos Aires, y posteriormente al noreste argentino.









































