La campaña agrícola 2026/27 llega con márgenes más parejos entre soja, maíz y trigo que el ciclo anterior, pero con alta volatilidad por delante. Consultores recomiendan diversificar el área y no concentrar todo en el cultivo de mejor margen aparente.
La campaña agrícola 2026/27 llega con una novedad respecto al ciclo previo: los márgenes de los tres principales cultivos de la zona núcleo —soja, maíz y trigo— están más parejos que hace un año. Sin embargo, eso no significa que la decisión de siembra sea más sencilla. El año que viene va a estar marcado por una volatilidad importante, impulsada tanto por factores geopolíticos como climáticos, y esa incertidumbre hace que diversificar el área sembrada sea la estrategia más prudente para la campaña 2026/27.
Por qué va a ser un año volátil
El primer factor de incertidumbre es el conflicto en Medio Oriente, que todavía no tiene resolución. Ese conflicto afecta directamente el precio del gasoil, de los fertilizantes y de otros insumos clave para la producción. Un ejemplo concreto: la urea pasó de costar 600 dólares por tonelada a principios de año a 1.050 dólares en el pico de la guerra, para volver a 760-800 dólares a principios de junio. Esa oscilación de más del 70% en pocos meses ilustra el nivel de volatilidad al que están expuestos los costos de producción.
El segundo factor es el precio de los granos, que se mueve al ritmo de las noticias geopolíticas. Las oleaginosas, por ejemplo, recibieron un impulso importante por su capacidad de generar biocombustibles —un factor ligado al encarecimiento del petróleo— pero ese empujón puede perder fuerza si Estados Unidos e Irán llegaran a un acuerdo que estabilice los precios del crudo.
El tercer factor es el clima. La pregunta que nadie puede responder todavía es si el próximo ciclo va a tener un evento El Niño normal o un súper Niño. Después de un marzo y un abril muy lluviosos, el tiempo está mostrando tendencia a un período más seco, pero la incertidumbre sobre lo que viene es alta.

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Soja: el mejor momento para tomar precios a término
La soja de primera muestra una mejora en su margen para la campaña 2026/27 respecto al ciclo anterior. El principal motor es el precio: los valores que hoy se ofrecen para la época de cosecha son altos, impulsados por el encarecimiento de los aceites vegetales a raíz de la suba del petróleo. A eso se suman costos de producción relativamente bajos: pocos requerimientos de fertilizantes y semilla barata. Con los precios actuales del mercado a término, el rinde de indiferencia —el punto mínimo de producción para no perder— queda por debajo de los rendimientos históricos de tendencia de la zona.
Un dato que Lieutier destaca como inusual: en este momento, los precios a término de la campaña 2026/27 son mejores que los del disponible actual para soja mayo, maíz abril y trigo diciembre. Eso no suele ocurrir cuando se hacen las primeras proyecciones de una campaña, y abre una ventana para tomar coberturas con perspectiva de rentabilidad positiva.
Maíz: sin el brillo de la campaña pasada
El maíz temprano no tiene en este ciclo el diferencial de margen que lo distinguió en la campaña 2025/26. La razón principal es el estancamiento de precios: la súper cosecha doméstica y las perspectivas de grandes producciones en Estados Unidos y Brasil generan un techo a los valores del cereal. A eso se suman fertilizantes más caros y fletes encarecidos. El resultado es que la brecha de márgenes entre el maíz y la soja tempranos, que era amplia hace un año a esta época, se redujo considerablemente. De todas formas, los rindes de equilibrio del maíz siguen siendo alcanzables en un año con buenas lluvias.
Trigo/soja: la combinación con menor margen
La doble cosecha trigo seguido de soja proyecta el menor margen de las tres alternativas para 2026/27. Los fertilizantes que demanda el trigo están más caros, y también subieron los costos de laboreo y cosecha. En campo alquilado, la ecuación es apretada. Lieutier señala que en el ciclo actual puede ser más conveniente combinar cebada con soja, siempre que haya un punto de entrega cercano que lo justifique. Otra alternativa que aparece con números teóricos atractivos es la colza, aunque su incorporación requiere firmar un contrato de recepción de la producción antes de sembrar.
En campo propio, en cambio, los mejores resultados siguen siendo los de soja de primera y maíz temprano, mientras que trigo y soja muestran márgenes flojos también en ese escenario.
La recomendación: diversificar y estar atentos a los precios
Frente a este panorama de volatilidad e incertidumbre, Lieutier resume su consejo en dos acciones concretas. La primera es mantener la rotación histórica de cultivos con ajustes moderados según las rentas previstas, sin concentrar toda el área en el cultivo de mejor margen aparente. La segunda es estar atentos al mercado y aprovechar los momentos en que los precios a término permitan asegurar una rentabilidad determinada, tomando coberturas flexibles en lugar de esperar al disponible en el momento de la cosecha.










































