Un trabajo realizado con 41 novillos Limousin comparó la faena a 542 y 630 kilos de peso vivo. Los animales más pesados produjeron reses de 408 kilos, mejoraron la calidad de la carne y elevaron 52% el margen bruto por cabeza, pese a requerir 110 días adicionales de engorde.
Un ensayo con Limousin elevó 52% el margen por animal
Un ensayo desarrollado por la Cabaña La Madreselva en el Centro Experimental de Nutrición Animal Biofarma, ubicado en Jesús María, Córdoba, evaluó el ciclo completo de 41 novillos Limousin desde el destete precoz hasta la faena y determinó que llevarlos hasta 630 kilos de peso vivo permitió obtener reses más pesadas, mejorar la tipificación de la carne y aumentar 52% el margen bruto por animal frente a una terminación a 542 kilos.
Los resultados fueron presentados durante una charla técnica organizada por la Asociación Argentina de Criadores de Limousin, a cargo del ingeniero agrónomo y magíster Osvaldo Luna, responsable técnico de la Mesa Ganadera CREA Córdoba Norte y asesor privado.
El trabajo analizó indicadores productivos, eficiencia de conversión, calidad de res y resultados económicos. La hipótesis central fue que la genética Limousin podía sostener altas ganancias de peso hasta alcanzar pesos elevados de faena, sin generar un sobreengrasamiento temprano y manteniendo animales jóvenes y eficientes.

Dos estrategias de terminación bajo evaluación
El ensayo siguió durante todo su ciclo productivo a un lote de 41 terneros Limousin. Los animales fueron divididos en dos estrategias de terminación: un grupo fue enviado a faena con 542 kilos de peso vivo y el otro continuó su engorde hasta alcanzar los 630 kilos.
El objetivo fue establecer si la mayor permanencia en el corral se traducía en más kilos de res, una mejor calidad de carne y un resultado económico capaz de compensar el incremento del costo de alimentación.
La experiencia se realizó dentro de un sistema de ciclo completo que comienza con un rodeo de 1.400 vacas Limousin Puro Controlado. Los terneros son manejados con destete precoz a los 45 días y posteriormente ingresan en un esquema de alimentación totalmente a corral hasta la faena.
El planteo productivo alcanza los 550 kilos de carne por hectárea, con una carga de 2,5 vientres por hectárea y una producción de 220 kilos de carne por vientre entorado. Se trata de un modelo intensivo basado en la combinación de genética, nutrición y eficiencia productiva.
Los novillos más pesados produjeron reses de 408 kilos
Los animales terminados con 630 kilos de peso vivo alcanzaron un peso de res de 408 kilos. En comparación, los novillos faenados con 542 kilos produjeron reses de 348 kilos.
La diferencia fue de 60 kilos de res por animal a favor de la estrategia de mayor peso final.
Para alcanzar ese resultado, los novillos de 630 kilos necesitaron 110 días adicionales de engorde. Sin embargo, el rendimiento de la res también mejoró: pasó del 64,21% en los animales más livianos al 64,76% en el grupo de mayor peso.
De acuerdo con los responsables del ensayo, los animales mantuvieron una elevada eficiencia de conversión durante la etapa adicional de terminación. El comportamiento observado respaldó la hipótesis de que la raza puede continuar depositando músculo y aumentando de peso sin un engrasamiento excesivo a edades tempranas.
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El área de ojo de bife aumentó 14%
Uno de los resultados más relevantes estuvo relacionado con la calidad de la carne obtenida en los novillos de mayor peso.
El área de ojo de bife aumentó 14%, mientras que la grasa intramuscular se incrementó 54%. Esta última variable está directamente relacionada con el marmoleado de la carne y constituye uno de los atributos considerados en los sistemas internacionales de clasificación.
La proporción de reses que alcanzaron una tipificación “choice” o superior pasó del 15% en la estrategia de menor peso al 68% entre los animales faenados con 630 kilos.
Además, el 50% de los novillos del grupo más pesado obtuvo la categoría “prime”, considerada la máxima tipificación internacional por su nivel de marmoleado y calidad.
Los resultados indican que el aumento del peso de faena no solamente generó más kilos de res, sino que también permitió mejorar parámetros vinculados con el valor comercial de la carne.
El margen bruto por animal creció 52%
El análisis económico mostró que la estrategia de llevar los novillos hasta los 630 kilos fue la más rentable, aun cuando demandó una mayor inversión en alimentación y 110 días adicionales de permanencia en el corral.
El margen bruto por animal pasó de $325,27 en la faena a 542 kilos a $494,54 en la terminación a 630 kilos. La diferencia representó un incremento del 52%.
La tasa de retorno también mejoró. En el grupo de menor peso fue del 13,6%, mientras que en los novillos más pesados alcanzó el 18,4%.
Según los datos presentados, el mayor valor de las reses, el aumento del rendimiento y la mejora de la tipificación compensaron ampliamente los costos adicionales de la etapa final del engorde.
Genética, nutrición y peso de faena
Al resumir la experiencia, Osvaldo Luna destacó que “el mayor peso de faena termina siendo la estrategia más rentable”, al combinar una mejor tipificación de las reses con un incremento del resultado económico.
El especialista también señaló que el ensayo permitió observar que la genética Limousin sostuvo el crecimiento hasta pesos elevados, sin resignar eficiencia productiva ni calidad de carne.
El planteo cuestiona la idea de que extender la terminación necesariamente conduce a un sobreengrasamiento excesivo o a una caída de la conversión. En este caso, los animales continuaron generando kilos de res y mejoraron sus parámetros de calidad durante la etapa adicional de engorde.
Información para sistemas ganaderos intensivos
El estudio concluyó que la intensificación con genética Limousin puede producir animales pesados, jóvenes y eficientes, con rendimientos de res superiores a los habitualmente registrados en sistemas de engorde a corral y una elevada participación de carne clasificada en categorías superiores.
La experiencia se desarrolló sobre un rodeo puro de la raza y bajo condiciones productivas y nutricionales específicas. Por ese motivo, sus resultados representan información técnica del sistema evaluado y una referencia para productores y empresas ganaderas que analizan estrategias de mayor peso de faena.
Los datos presentados aportan elementos para evaluar la relación entre genética, duración del engorde, kilos producidos, calidad de carne y rentabilidad, especialmente en modelos intensivos orientados a obtener reses pesadas y cortes de mayor valor.
Fuente: Asociación Argentina de Criadores de Limousin.










































