El exceso de humedad en los suelos volvió a condicionar las labores agrícolas en zonas clave de la región triguera nacional durante la última semana. Aunque no se estimaron cambios importantes en el contenido de agua en el suelo a nivel general, aumentó la superficie con reservas excesivas en el sur y sudeste bonaerense, se mantienen excesos en parte del noreste de Buenos Aires y continúan los atrasos locales en la siembra fina y en la cosecha de maíz, especialmente en sectores de Buenos Aires, Córdoba y La Pampa.

El exceso de humedad vuelve a condicionar las labores
El estado de las reservas de agua en el suelo muestra un escenario sin cambios importantes a nivel nacional, pero con focos de preocupación en zonas productivas donde la humedad excesiva sigue limitando el ingreso de maquinaria y demorando las tareas de campo.
La diferencia más relevante respecto de la semana anterior se observa en el sur y sudeste de Buenos Aires, donde volvió a aumentar la superficie clasificada con “reservas excesivas”. A su vez, se mantienen los almacenajes excesivos en parte del noreste bonaerense.
El dato positivo del informe es que, al simular el contenido de agua en el suelo para lotes de trigo, no aparecen unidades clasificadas en la categoría “sequía”. Esto marca una diferencia importante para la campaña fina, ya que el problema actual no está asociado a falta de humedad, sino al exceso de agua en sectores puntuales.

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Retrasos por humedad en trigo, cebada y maíz
La humedad excesiva está generando retrasos locales tanto en la siembra de fina como en la cosecha de maíz. En el caso del maíz, el atraso a nivel nacional no resulta relevante y se ubica en torno al 6%, pero el análisis por provincia muestra demoras más marcadas, sobre todo en La Pampa y Córdoba.
Según delegados de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, en Córdoba y La Pampa se mantienen condiciones de elevada humedad ambiental, lo que ralentiza el secado de los granos y demora el avance de la cosecha.

Este punto resulta clave para los productores, porque el alto contenido de humedad obliga a postergar la recolección o asumir mayores costos de secado. Además, cuando los suelos permanecen saturados, también se complican la transitabilidad y el ingreso de cosechadoras a los lotes.
Buenos Aires concentra las mayores demoras en la siembra fina
El informe también marca retrasos en la implantación de trigo y, especialmente, de cebada. En ambos casos, las mayores demoras se observan en la provincia de Buenos Aires.
Para trigo, el avance muestra una diferencia negativa de 16% respecto de la campaña pasada. En cebada, el atraso es aún mayor y alcanza el 19% frente al ciclo anterior.
Las demoras se explican por el exceso de humedad en el suelo, que impide completar las labores en tiempo y forma en varias zonas agrícolas bonaerenses. La situación es especialmente relevante porque Buenos Aires concentra una parte central de la superficie destinada a cultivos de invierno.

Las delegaciones más afectadas
El avance de siembra de trigo muestra diferencias importantes a nivel de delegación. Las demoras más visibles se observan en Bolívar, Bragado, Pigüé, Salliqueló, Tandil y Tres Arroyos.
En todos los casos, el factor común es el exceso de humedad en el suelo. Esa condición limita la posibilidad de ingresar con maquinaria, reduce las ventanas operativas y obliga a los productores a ajustar la planificación de siembra.
La situación también impacta en la cebada, un cultivo muy sensible al calendario de implantación y con fuerte presencia en el sur bonaerense. Si las condiciones no mejoran, el cierre de la ventana de siembra podría condicionar decisiones de superficie, manejo o tecnología aplicada.
Sin sequía, pero con reservas excesivas
El mapa de reservas deja un contraste claro para la campaña fina: no hay zonas clasificadas en sequía para lotes de trigo, pero sí persisten excesos de humedad en áreas relevantes.
Esta condición puede resultar favorable en regiones donde el perfil se mantiene con buena disponibilidad hídrica para el arranque del cultivo. Sin embargo, en zonas con reservas excesivas, el problema pasa por la imposibilidad de trabajar los lotes y por el riesgo de pérdida de oportunidades de siembra.
En el sur y sudeste bonaerense, el aumento de la superficie con reservas excesivas vuelve a poner el foco sobre la necesidad de contar con varios días de estabilidad para recuperar piso y avanzar con las labores pendientes.
El escenario hídrico de la región triguera nacional no muestra señales de sequía, pero sí mantiene un problema operativo relevante: el exceso de agua. Las reservas excesivas en Buenos Aires, la humedad ambiental en Córdoba y La Pampa, y las demoras en trigo, cebada y maíz vuelven a dejar en claro que la campaña depende ahora de una mejora en las condiciones de piso para recuperar ritmo en las labores agrícolas.
Fuente: Servicio Meteorológico Nacional






































