Un trabajo de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) determinó que el cinturón verde de la ciudad solo cubriría el 21,3% de las frutas y verduras necesarias para que todos sus habitantes lleven una dieta saludable según las Guías Alimentarias para la Población Argentina. El estudio, que aplicó por primera vez en América Latina un Índice de Autosuficiencia Alimentaria, pone en cuestión la idea de que Argentina produce alimentos de sobra y abre el debate sobre qué se produce, para quién y con qué consecuencias nutricionales.
El trabajo cruzó dos campos que habitualmente se estudian por separado: el sistema productivo de la región agroalimentaria de la ciudad de Córdoba (RACC) y los datos de consumo real y recomendado de la población. El resultado es un diagnóstico que incomoda: incluso con el consumo actual —muy por debajo de lo recomendado—, la producción regional no alcanza. Cubre apenas el 56,2% de las frutas y el 77,58% de las verduras que los cordobeses efectivamente comen, según la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud.
La brecha se amplía dramáticamente si se toma como referencia lo que deberían comer. Las guías de nutrición recomiendan al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras. Con ese parámetro, la capacidad productiva del cinturón verde solo alcanza para el 21,3% de la demanda. En términos concretos, la RACC cuenta con 1.290 hectáreas de producción hortícola que generan 82.651 toneladas anuales, y apenas 81,61 hectáreas de frutales —incluyendo Colonia Caroya— con un promedio de 1.668 toneladas al año.
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El contexto histórico agrava el cuadro. Victoria Marinelli, investigadora del Instituto Gulich de la Conae y la UNC, determinó en su tesis doctoral que el cinturón verde cordobés perdió el 75% de su área productiva entre la década de 1980 y 2020. Mientras la población creció, el territorio que la alimenta se redujo: las huertas del sur de la ciudad cedieron lugar a urbanizaciones y las del noreste a la agricultura industrial. “Mientras la población creció, disminuyó el área que la alimenta. ¿Por qué? Porque se alimenta mal con otra cosa y porque se alimenta poco, ya que la pobreza creció”, explica la investigadora.
La reducción del área no fue compensada por mejoras en la eficiencia productiva. No hubo avances en el manejo del agua para riego, un insumo clave de la horticultura, y el proceso trajo consecuencias sociales —pérdida de empleo rural— y ecológicas —reducción de biodiversidad y servicios ecosistémicos.
El estudio también pone el foco en el consumo. Los datos indican que el 50% de los habitantes de la región centro consume entre dos y cuatro porciones de frutas y verduras por día, muy por debajo de las cinco recomendadas, y que el consumo crece directamente con los ingresos: las familias más ricas ingieren un 50% más de verduras que las más pobres. “Una fruta no puede salir el doble que un alfajor”, sintetizó Matías Scavuzzo, autor del trabajo y docente de la UNC. “Tiene que haber un impuesto para que se pague el costo en salud de los ultraprocesados.”
Para revertir el escenario, los investigadores proponen una combinación de medidas por el lado de la oferta y la demanda: ordenamiento territorial que promueva el acceso a tierras periurbanas para producción de alimentos, disponibilidad de agua para riego, promoción de bioinsumos agropecuarios y entornos alimentarios comunitarios que faciliten el acceso a frutas y verduras. “Se necesita un Estado presente que regule con normas, programas y políticas a favor de la salud de la población y del pequeño productor”, enfatizó Marinelli.
“Son múltiples los factores que se necesitan para revertir este escenario. Entre ellos, el consumidor es el último y, quizás, el que tiene menos capacidad de acción”, reflexionó Micaela Campero, investigadora del Centro de Investigaciones en Nutrición Humana de la UNC. El estudio cordobés es el primero de su tipo en América Latina y abre una pregunta incómoda para un país que se presenta al mundo como granero: producir mucho no es lo mismo que alimentar bien.
Redacción Ruralnet con datos de la Universidad Nacional de Córdoba.











































