Los mercados internacionales de granos atraviesan una semana decisiva marcada por el regreso de China al mercado estadounidense de soja, la publicación del informe mensual WASDE del USDA y la evolución del clima en el Cinturón Maicero de Estados Unidos. A estos factores se suman la firme demanda de maíz y la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente, que mantienen elevada la volatilidad de los precios.
El mercado agrícola internacional concentra su atención en una combinación de factores que podrían modificar el comportamiento de las cotizaciones durante las próximas semanas. La demanda china de soja, el informe mensual del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las condiciones climáticas en las zonas productoras norteamericanas y el contexto geopolítico conforman un escenario de máxima expectativa para los operadores.
China vuelve a sostener el mercado de la soja
El principal respaldo para la soja proviene nuevamente de China. Durante la semana se confirmaron nuevas compras de soja estadounidense y operadores del mercado estiman que la empresa estatal COFCO habría adquirido entre 8 y 10 buques.
A ello se suma la mejora observada en las primas FOB del Golfo de Estados Unidos, un indicador que fortalece la percepción de que las operaciones efectivamente se concretaron.
No obstante, buena parte del mercado considera que estas compras ya estaban incorporadas en los precios. Para sostener una nueva tendencia alcista, los analistas entienden que China debería superar el objetivo inicial de adquirir 25 millones de toneladas de soja estadounidense.
El maíz encuentra respaldo en la demanda
En el mercado del maíz, el foco continúa puesto sobre las exportaciones. Aunque las ventas semanales muestran una moderación respecto de semanas anteriores, Estados Unidos ya alcanzó el volumen anual de exportaciones proyectado por el USDA cuando aún restan varias semanas para finalizar el ciclo comercial.
Este escenario incrementa las probabilidades de que el organismo ajuste al alza su estimación de demanda en próximos informes, reduciendo las existencias finales y aportando mayor firmeza a las cotizaciones.
Otro dato favorable provino del mercado del etanol. La producción estadounidense alcanzó uno de los niveles más elevados para esta época del año, mientras que los inventarios disminuyeron respecto de la semana anterior.
Este comportamiento confirma que la demanda interna de maíz continúa siendo sólida y que cualquier inconveniente climático podría ajustar rápidamente el balance de oferta y demanda.
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El informe del USDA concentra toda la atención
Uno de los momentos más esperados llegará este viernes con la publicación del informe WASDE del USDA.
La mayoría de los analistas no anticipa modificaciones importantes en producción, demanda ni stocks finales, ya que el organismo incorporará la información sobre superficie sembrada y existencias publicada a fines de junio.
Sin embargo, la experiencia demuestra que incluso informes sin grandes cambios pueden generar fuertes movimientos en los mercados debido al posicionamiento previo de los fondos de inversión y a las expectativas construidas durante las semanas anteriores.
Brasil mantiene un fuerte ritmo de ventas
Mientras tanto, Brasil continúa aprovechando los buenos precios internacionales.
Durante los últimos días se comercializaron cerca de 4 millones de toneladas de soja en el mercado físico, favorecidas por un tipo de cambio competitivo y márgenes considerados atractivos para los productores.
El elevado ritmo de ventas confirma que Sudamérica mantiene un papel determinante en el abastecimiento mundial de soja.
El clima sigue siendo la mayor incertidumbre
Más allá de la demanda y de los informes oficiales, el clima continúa siendo el principal factor de riesgo para la producción estadounidense.
Los modelos meteorológicos mantienen la posibilidad de un domo de calor sobre el oeste del Cinturón Maicero durante la segunda mitad de julio, justo cuando el maíz ingresa en su etapa crítica de polinización.
Si las altas temperaturas se combinan con un déficit de humedad, el potencial productivo podría verse afectado, modificando rápidamente las expectativas del mercado.
Medio Oriente también influye en los precios
El escenario internacional suma además un componente geopolítico. La tensión entre Estados Unidos e Irán continúa siendo seguida de cerca por los operadores debido al riesgo de eventuales interrupciones en el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz.
Una escalada del conflicto podría impulsar nuevamente los precios de la energía y, por efecto indirecto, fortalecer la demanda de biocombustibles, generando un impacto adicional sobre los mercados agrícolas.
Con el informe WASDE del USDA, las compras chinas de soja, el clima en Estados Unidos y la evolución del conflicto en Medio Oriente concentrando la atención, el mercado internacional de granos ingresa en una etapa de elevada sensibilidad. La combinación de estos factores será determinante para definir la dirección de los precios de la soja y el maíz durante las próximas semanas.








































