Aunque la infectividad sigue baja, el monitoreo alerta por mayores poblaciones en zonas con maíces tempranos y tardíos.
La chicharrita del maíz vuelve a encender señales de atención en la campaña. El último relevamiento nacional confirma que el insecto avanzó en casi todas las regiones productivas del país, con aumento de focos de alta densidad en pleno verano.
El informe —con datos relevados entre el 1 y el 16 de febrero de 2026— muestra que continúan predominando niveles bajos de presencia (entre 1 y 20 adultos por trampa), pero crecen los puntos con poblaciones elevadas, especialmente en zonas donde coinciden maíces tempranos y tardíos.
Más presencia, pero infectividad todavía baja
Uno de los datos clave es que la infectividad a Spiroplasma (CSS) se mantiene en niveles reducidos, lo que por ahora modera el impacto sanitario. Sin embargo, los especialistas advierten que el monitoreo permanente es fundamental para anticipar problemas en el tramo final de la campaña.
La recomendación técnica es sostener controles con trampas e inspecciones directas en los cultivos, además de enviar muestras para seguimiento entomológico.
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Las zonas con mayor presión
El avance es más marcado en regiones endémicas del norte argentino.
En el NOA, donde el 98% de las trampas se ubicó sobre maíz, las poblaciones siguieron creciendo. Solo en el 7% de las localidades no se detectó presencia, mientras que surgieron focos importantes en puntos como El Abra y Los Altos (Catamarca).
En el NEA, el 89% de las muestras registró presencia del vector, con densidades altas en Colonia La María y Calchaquí (Santa Fe) y Roversi (Santiago del Estero). Allí, la mayoría de los cultivos se encuentra en estadios iniciales, lo que aumenta el riesgo potencial.
Litoral y Centro-Norte también muestran aumentos
En el Litoral, las capturas alcanzaron al 89% de las localidades monitoreadas, aunque más de la mitad se mantuvo en niveles bajos. Las mayores poblaciones se concentraron en Villa Hernandarias y Concepción del Uruguay (Entre Ríos).
En el Centro-Norte, la presencia llegó al 88% de los sitios evaluados, con focos importantes en Sebastián Elcano (Córdoba) y Ceres (Santa Fe).
Centro-Sur, la zona más tranquila
La única región donde la situación se mantiene relativamente estable es el Centro-Sur. Allí, el 86% de las trampas no registró presencia del insecto, aunque aparecieron detecciones intermedias por primera vez en la campaña en Zavalla (Santa Fe) y Marcos Juárez (Córdoba).
Clave para lo que viene
Los técnicos coinciden en que el mayor riesgo se concentra en áreas donde conviven distintos ciclos de maíz, porque favorecen la colonización temprana del cultivo y la posible transmisión de enfermedades.
Con poblaciones en aumento y maíces en etapas sensibles, el mensaje es claro: monitorear de forma sistemática será determinante para reducir pérdidas y tomar decisiones a tiempo.





































