Entre el 15 y el 18 de febrero, Córdoba registró precipitaciones irregulares con fuertes contrastes entre zonas cercanas. En los sectores más favorecidos, el aporte hídrico llega en un momento decisivo para los cultivos estivales tardíos.
Precipitaciones heterogéneas y fuertes contrastes territoriales
Las lluvias registradas entre el 15 y el 18 de febrero de 2026 en la provincia de Córdoba se caracterizaron por una marcada irregularidad espacial, producto de tormentas aisladas y de desarrollo puntual.
El relevamiento muestra acumulados muy variables incluso entre localidades cercanas, generando diferencias significativas en la recarga hídrica de los suelos. Mientras algunos sectores recibieron aportes importantes, otros quedaron prácticamente al margen de los eventos, profundizando la heterogeneidad productiva dentro de la provincia.
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Impacto positivo en cultivos estivales tardíos
En las zonas donde las precipitaciones fueron más abundantes, el agua llegó en un momento clave para los cultivos estivales de siembra tardía. Estos planteos atraviesan etapas críticas de definición de rendimiento, por lo que la mejora en la humedad del suelo resulta determinante para sostener el potencial productivo.
Los técnicos destacan que el aporte hídrico contribuye a mejorar el estado general de los lotes y a reducir el estrés que venían mostrando tras semanas con reservas ajustadas.
Un escenario productivo que sigue dependiendo del clima
A pesar del alivio parcial, la distribución irregular de las lluvias mantiene un panorama dispar entre regiones productivas. La evolución de los cultivos durante las próximas semanas dependerá de la continuidad de las precipitaciones y, especialmente, de que los nuevos eventos logren mayor cobertura territorial.
De esta manera, el régimen de lluvias seguirá siendo el factor clave para consolidar la recuperación de los cultivos estivales en Córdoba y definir el resultado final de la campaña.
Fuente: Bolsa Cereales de Córdoba








































