El trigo acelera con el calor y crecen las dudas sobre los rindes en el norte y oeste

Lote de trigo en encañazón y espigazón bajo un cielo cálido y nuboso, en una escena representativa del avance del cultivo y la incertidumbre por falta de lluvias.
El trigo 2026/27 aceleró su desarrollo en Argentina durante las últimas dos semanas por el aumento de las temperaturas, con más de 10 puntos porcentuales adicionales del área ingresando en encañazón y espigazón. Sin embargo, la falta de lluvias en el norte y parte del oeste agrícola, junto con una menor acumulación de horas de frío y problemas de radiación, comienza a generar incertidumbre sobre el potencial de rendimiento, mientras el centro y el sur mantienen mayormente una condición de cultivo entre Normal y Excelente.

El calor aceleró el desarrollo del trigo

El aumento de las temperaturas modificó rápidamente el estado fenológico de los lotes durante las últimas dos semanas.

Según el relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el área que transita las etapas de encañazón y espigazón aumentó en más de 10 puntos porcentuales.

Este avance adquiere especial importancia porque una proporción creciente del cereal comienza a ingresar en fases en las que se define buena parte del potencial productivo.

Los lotes más adelantados se encuentran principalmente en el norte del área agrícola, donde las temperaturas más elevadas impulsaron el desarrollo con mayor rapidez.

La falta de lluvias genera dudas sobre los rindes

Ese adelanto fenológico, sin embargo, encuentra un escenario menos favorable desde el punto de vista hídrico.

La ausencia de precipitaciones en el norte y parte del oeste agrícola comienza a generar incertidumbre respecto de las expectativas de rendimiento.

A la menor disponibilidad de agua se suman otros dos factores señalados en el relevamiento: la falta de horas de frío y una disponibilidad de radiación menor a la requerida en algunos ambientes.

La combinación de estos factores adquiere mayor relevancia justamente porque los cultivos más adelantados ingresan progresivamente en etapas de mayor demanda y sensibilidad.

Por el momento, el informe no plantea una reducción concreta de rendimiento, pero sí advierte sobre un escenario que deberá seguirse durante las próximas semanas.


Te puede interesar


El centro y sur mantienen buenas condiciones

La situación cambia al desplazarse hacia las regiones trigueras del centro y sur del área agrícola.

En estos sectores, la mayor parte del trigo continúa presentando una condición de cultivo entre Normal y Excelente, lo que sostiene un panorama productivo favorable.

Esta situación alcanza buena parte de las regiones trigueras de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, aunque con diferencias locales determinadas por humedad, sanidad y eventos meteorológicos.

El principal factor de daño reciente en algunos sectores fueron las tormentas de granizo registradas durante esta semana, que afectaron lotes de manera puntual.

La Bolsa de Cereales no precisó en este reporte la superficie dañada ni estimó todavía pérdidas productivas asociadas a esos eventos.

Mancha amarilla y roya aparecen en los lotes

El frente sanitario también comienza a ganar relevancia a medida que avanza el ciclo.

Los técnicos reportaron focos de mancha amarilla y roya en distintas áreas trigueras.

En los casos que lo requirieron se realizaron controles puntuales, sin que hasta el momento el informe señale un deterioro generalizado de la condición nacional del cultivo.

El escenario obliga, no obstante, a intensificar el monitoreo, particularmente en los lotes que avanzan hacia estadios fenológicos más sensibles.

En Entre Ríos ya se habían informado recientemente cuadros de mancha amarilla y presencia puntual de roya, en un contexto de alta humedad y menor radiación en algunos sectores.

Provincias y subzonas bajo seguimiento

Para el seguimiento agrícola, la Bolsa de Cereales divide el país en 15 zonas agroecológicas PAS, que permiten diferenciar el comportamiento del cultivo según cada región.

En términos provinciales y regionales, el monitoreo comprende sectores de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, San Luis, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, Corrientes y Misiones, aunque no todas tienen el mismo peso en la producción triguera.

Las subzonas oficiales utilizadas por la entidad son:

  • NOA – Noroeste Argentino
  • NEA – Noreste Argentino
  • Centro-Norte de Córdoba
  • Sur de Córdoba
  • Centro-Norte de Santa Fe
  • Núcleo Norte
  • Núcleo Sur
  • Centro-Este de Entre Ríos
  • Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires
  • Centro de Buenos Aires
  • Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa
  • Sudeste de Buenos Aires
  • San Luis
  • Cuenca del Salado
  • Corrientes-Misiones

El informe de esta semana agrupa la principal preocupación climática en el norte y parte del oeste agrícola, mientras que señala una condición mayormente favorable para los sectores trigueros del centro y sur. Por eso, no corresponde atribuir falta de agua, granizo o enfermedades a todas las subzonas por igual.

Las próximas semanas serán decisivas

El rápido avance fenológico eleva ahora la importancia de las condiciones meteorológicas de septiembre.

Los lotes que comienzan a ingresar en encañazón y espigazón necesitarán sostener una adecuada disponibilidad hídrica y buenas condiciones ambientales para preservar su potencial productivo.

Mientras el centro y el sur mantienen mayormente buenas perspectivas, la atención estará puesta especialmente sobre el norte y oeste agrícola, donde nuevas lluvias podrían resultar determinantes para evitar que la actual incertidumbre se traduzca en una pérdida de rendimiento.

A su vez, el monitoreo de roya, mancha amarilla y posibles nuevos eventos de granizo será otro de los factores a seguir durante el avance hacia las etapas reproductivas.

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ