Sarna del manzano y del peral

La temporada 2016/17 hubo una presencia muy importante e inusual de sarna en pera en la región del Alto Valle. La primavera del 2017 no presentó lluvias en cantidades importantes y esta enfermedad mermó drásticamente. Durante la temporada 2018/19 se observaron montes con presencia de sarna en pera en distintas localidades, siendo en algunos casos una infección con daños importantes. Esta situación se corresponde con las características de la primavera 2018 donde se presentaron muchos días de lluvia, principalmente en el mes de octubre. Profesionales, asesores privados, han informado sobre la presencia de sarna en manzanas. En la primavera de 2017 se realizó un monitoreo de ramas del año anterior y se pudo determinar presencia de conidios en cancros pequeños (Fotos 1 y 2).

No caben dudas que la sarna, al menos en pera Williams, es hoy un problema sanitario importante que está produciendo pérdidas en la zona y que es de considerar como una enfermedad ya instalada en los montes. Esto requiere de una inclusión de los tratamientos preventivos en los planes de sanitarios y del seguimiento de las condiciones climáticas predisponentes para actuar en las situaciones de riesgo de infección. La variedad Williams es muchos más susceptible que las otras variedades de pera cultivadas en la región, pero no por eso deben descuidarse, ya que se han detectados focos de infección con daños considerables. En la tabla 1 se presentan diferencias y similitudes entre la sarna del manzano (Venturia inaequalis y la sarna del peral (Venturia pyrina) las que deben ser tenidas en cuenta al momento de plantear la estrategia de control.

Mancha negra del peral

La mancha negra es producida por el hongo Stemphylium vesicarium, fase asexual de Pleospora alli, que es de reciente aparición en las peras de la región. Es un patógeno que causa pérdidas muy importantes en otras zonas productoras de pera en Europa, provocando pérdidas cuantiosas, limitando la producción de las variedades susceptibles. La variedad más afectada que se registró en Alto Valle es la D´Anjou, pero también son susceptibles otras variedades cultivadas en la región como Packham´s Trimph y Abate Fetel en las que se han detectados síntomas en frutos y hojas. Desde su detección en la región se observaron síntomas en frutos y hojas en campo, luego de la cosecha. Estudios realizados por INTA han permitido identificar, en una parcela de peras D´Anjou, las fases sexual y asexual del hongo completando su ciclo. Se identificaron los momentos de la liberación de ascosporas y se realizó el seguimiento a lo largo de los meses en los que se presentó esta actividad. Se realizaron también estudios de susceptibilidad de las principales variedades cultivadas en la región. Se está trabajando también en la evaluación de principios activos que permitan su control. Se continúa con líneas de investigación que permitan conocer los distintos aspectos de la enfermedad. En la primavera del 2018 se registraron, por primera vez, daños en hojas y frutos en esta etapa del cultivo.

Esta situación permite inferir que la enfermedad está agravando su presencia y que su adaptación a las condiciones locales es buena.

Corazón Mohoso

Esta es una enfermedad frecuente en manzanas rojas en toda la región y su presencia está también afectada por las condiciones de humedad en la primavera. La contaminación comienza ya en las flores, con los patógenos presentes en el campo, los que continúan su desarrollo a través del cáliz y los carpelos de los frutos alcanzando un 90% de contaminación a finales de la primavera (noviembre) con un porcentaje menor de carpelos con presencia visible del micelio del hongo. En montes donde la patología es importante, ya en el mes de enero se pueden registrar podredumbres en pulpa. Cuando se realizan los monitoreos de carpocapsa, previo a cosecha, es un buen momento, para incluir en el mismo, el registro de corazón mohoso y el grado de avance. Existe una escala local de uso frecuente que permite homologar los registros y así comparar la situación en las distintas localidades o empresas de la región. Conocer el estado de los lotes al inicio de la cosecha permite plantear las mejores estrategias para la guarda en frío de la fruta.

Por estudios realizados por INTA se conoce que en conservación se aumenta el porcentaje de frutos afectados por síntomas como así también aumenta el grado de avance de los mismos. Las condiciones climáticas de la primavera 2018, también tuvieron su efecto en la manifestación de esta enfermedad, la que causó grandes problemas, ya en cosecha, en muchos montes de Alto Valle. Para poder realizar un mejor manejo de la fruta se dictaron capacitaciones a monitoreadores de campo y a personal de empaque que trabaja en la zona de ingreso, se realizaron reuniones y por último un taller donde se consensuaron prácticas para minimizar el daño económico que puede provocar la enfermedad. Se recomienda realizar un seguimiento exhaustivo de la fruta durante el periodo de conservación para poder determinar si los tiempos previstos para la clasificación se pueden mantener o se deben acortar, en función del avance que se observe.

 

Fuente: INTA por Susana Noemí Dimasi

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