Temporal en Mendoza: una travesía de seis horas salvó a 18 vacas

Caballos avanzan entre la nieve profunda para abrir camino durante un operativo de rescate de ganado en Malargüe.
Un puestero rescató a 18 vacas atrapadas por la nieve en un sector de difícil acceso de la cordillera de Malargüe, en Mendoza, después de una travesía de aproximadamente seis horas realizada con caballos y un perro cerca de Las Loicas, donde la acumulación superaba el metro y amenazaba la supervivencia del ganado por el frío y la falta de alimento.

Una travesía de seis horas en la cordillera mendocina

El fuerte temporal de nieve que afectó la alta montaña de Mendoza dejó aislado a un grupo de bovinos en cercanías de Las Loicas, sobre la Ruta Provincial 226 y en dirección al Paso Internacional Vergara.

Ante el riesgo que enfrentaban los animales, el puestero Roberto Ávila salió durante la mañana desde su puesto para intentar conducirlos hacia un lugar más seguro.

Aunque la distancia no era extensa, la gran acumulación de nieve convirtió el recorrido en una tarea compleja. En algunos sectores, el manto blanco superaba el metro de altura y dificultaba tanto el avance de las personas como el movimiento del ganado.

Ávila completó el operativo acompañado por varios caballos y su perro, fundamentales para desplazarse por un terreno cordillerano cubierto de nieve y con visibilidad limitada.

Los caballos fueron abriendo el camino

La experiencia de los animales resultó decisiva para llegar hasta el lugar donde estaban las vacas y abrir una huella de regreso.

“Los caballos conocen el lugar. Van adelante haciendo camino”, explicó Ávila al describir cómo pudo atravesar los sectores más complicados.

Una vez localizado el rodeo, comenzó la etapa más delicada: reunir las 18 vacas y guiarlas lentamente hacia una zona de menor altura.

El objetivo era alejarlas de los sectores donde la nieve había cubierto las pasturas y trasladarlas hasta un lugar con mejores condiciones de resguardo y alimentación.

“Ya estamos de regreso en el puesto. Todo bien, gracias a Dios las pudimos sacar”, expresó el puestero después de completar el rescate.


Te puede interesar


El frío y la falta de alimento amenazaban al ganado

Las vacas habían quedado atrapadas en un sector elevado de la cordillera después de las nevadas intensas.

La permanencia en ese lugar representaba un peligro por las bajas temperaturas, el agotamiento de los animales y la imposibilidad de acceder al alimento cubierto por la nieve.

En esas condiciones, la pérdida de estado corporal y la exposición prolongada al frío pueden agravar rápidamente el riesgo para la hacienda, especialmente cuando no existe la posibilidad de trasladarla mediante vehículos.

Ávila consiguió reunir al rodeo y conducirlo de manera gradual, evitando exigir a los animales sobre un terreno inestable y con sectores de gran profundidad.

Un puesto ubicado a 37 kilómetros de Las Loicas

El puestero atraviesa su segundo invierno en un establecimiento ubicado a aproximadamente 37 kilómetros al oeste de Las Loicas, una pequeña localidad del departamento Malargüe cercana al límite con Chile.

Durante los meses más fríos, quienes viven y trabajan en esos puestos deben anticipar el abastecimiento de leña, combustible, alimentos y reservas forrajeras.

Los temporales pueden interrumpir caminos durante varios días y dificultar el acceso de vehículos, por lo que los caballos continúan siendo una herramienta esencial para revisar animales y llegar a zonas aisladas.

El temporal también complica las rutas de Neuquén

Las nevadas también ocasionaron problemas de transitabilidad en la cordillera neuquina, donde la acumulación superó los 20 centímetros en algunos sectores.

Vialidad Nacional dispuso un corte preventivo para todo tipo de vehículos en la Ruta Nacional 40, entre los empalmes con las rutas 231 y 63, en el tramo de Río Hermoso y el Camino de los Siete Lagos.

La restricción fue anunciada desde las 20 del viernes hasta las 8 del sábado debido a la acumulación de nieve, la presencia de hielo y la reducción de visibilidad.

Equipos viales y guardaparques trabajaban en el despeje de caminos y en la atención de posibles contingencias.

Para circular por los sectores cordilleranos, las autoridades recomendaron llevar cadenas físicas, evitar los viajes nocturnos y conducir a baja velocidad.

El rescate en Malargüe expuso las dificultades que enfrentan los productores y trabajadores rurales durante los temporales de alta montaña. La experiencia del puestero, el conocimiento del terreno y el trabajo de los caballos permitieron poner a salvo a las 18 vacas antes de que el frío y la falta de alimento agravaran la situación.

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ