McCain Foods y Arcos Dorados reconocieron este miércoles 9 de septiembre a productores de papa de Balcarce y su región, en Buenos Aires, por los resultados obtenidos en la segunda edición del Desafío de Agricultura Regenerativa. La experiencia mostró un fuerte avance en la adopción de nuevas prácticas: durante la segunda campaña, el 62% de las hectáreas ya las había incorporado, mientras que el 78% de los lotes fue categorizado bajo indicadores ambientales, agronómicos y sociales.
La agricultura regenerativa avanza sobre las hectáreas de papa
La segunda edición del programa se desarrolló entre noviembre de 2025 y junio de 2026 y evaluó el desempeño de los productores mediante diez indicadores vinculados con la salud del suelo, el uso de insumos, las emisiones y la resiliencia de los sistemas productivos.
La iniciativa forma parte del trabajo que McCain Foods y Arcos Dorados desarrollan dentro de la cadena de abastecimiento de papa para promover la incorporación y medición de prácticas de agricultura regenerativa.
Los resultados muestran una aceleración respecto de la etapa inicial del programa.
Durante la primera campaña, el 20% de los 45 productores de la red de McCain en Argentina había incorporado prácticas regenerativas, se había categorizado el 13% de los lotes y se habían reunido 240 pruebas de evidencia.
En la segunda campaña, el 62% de las hectáreas ya había implementado estas prácticas, el 78% de los lotes fue categorizado y las evidencias acumuladas superaron las 1.550.
Potato Growers volvió a quedarse con el primer puesto
El primer lugar de la segunda edición fue para Potato Growers, que también había ganado la edición anterior.
El segundo puesto correspondió a Agropecuaria La Gándara, mientras que Luciano Garrido y Ricardo Alberto Strada compartieron el tercer lugar.
Además, se entregaron reconocimientos especiales a Agropecuaria La Gándara, por el lote La Gringa, y a Finca Va Da Ju, por el lote 28 de Ojo de Agua.
La evaluación utilizó el Marco de Agricultura Regenerativa de McCain y los datos fueron auditados por Carbon Group.
Menos fungicidas redujeron el impacto ambiental
Uno de los casos destacados fue el de Agropecuaria La Gándara.
En su lote se logró reducir el EIQ —Coeficiente de Impacto Ambiental—, un indicador utilizado para evaluar el efecto potencial asociado al empleo de productos fitosanitarios.
La mejora estuvo vinculada principalmente con la sustitución de fungicidas de mayor EIQ por alternativas de menor impacto y con la utilización de sistemas de alerta de enfermedades o DSS.
Estas herramientas permitieron ajustar las decisiones de aplicación y reducir el número de tratamientos con fungicidas.
Este grupo de productos tiene una incidencia importante en el indicador debido tanto a las dosis utilizadas como a la concentración de ingredientes activos.
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Fertilización ajustada y menores emisiones
El caso de Finca Va Da Ju mostró otro camino para reducir la huella ambiental de la producción de papa.
El lote reconocido registró menores emisiones de gases de efecto invernadero, un resultado asociado principalmente al uso de fertilizantes con menor nivel de emisiones y al ajuste de las dosis de acuerdo con la disponibilidad de nutrientes del suelo.
La estrategia busca evitar aplicaciones superiores a las necesidades reales del cultivo y mejorar la eficiencia en el uso de los nutrientes.
Ambos casos muestran que la agricultura regenerativa no se apoya en una única práctica, sino en una combinación de decisiones de manejo medibles a lo largo de cada campaña.
Medir lo que antes se evaluaba por experiencia
Gastón Viani, de Potato Growers, señaló que uno de los cambios que genera el programa es la incorporación de datos para evaluar la evolución de los sistemas productivos.
“Trabajar sobre los indicadores nos obliga a medir lo que antes intuíamos. Ver la evolución del suelo campaña a campaña, con datos, es lo que nos convence de sostener las prácticas en el tiempo”, afirmó.
La metodología contempla diez indicadores para analizar las propuestas desde las dimensiones ambiental, agronómica y social.
Con el apoyo de la consultora EDRA, los productores reciben asistencia para comprender, implementar y medir las diferentes prácticas.
A esto se suma RegenHub, un espacio destinado a capacitaciones, demostraciones a campo e intercambio de experiencias entre productores, técnicos, proveedores y otros integrantes de la cadena.
El 100% de los productores ya ingresó al marco regenerativo
Al cierre del año fiscal 2026, en junio, el 100% de los productores que integran la red de McCain en Argentina estaba incorporado al Marco de Agricultura Regenerativa.
Esto no significa que todas las hectáreas hayan alcanzado el mismo nivel de implementación: el avance medido durante la segunda campaña ubicó la adopción efectiva de prácticas regenerativas en el 62% de las hectáreas.
La compañía define la agricultura regenerativa como un enfoque basado en el funcionamiento del ecosistema y orientado a mejorar la salud del suelo y la calidad del agua, optimizar el uso del recurso hídrico, fortalecer la biodiversidad y disminuir el impacto asociado a insumos sintéticos.
McCain mantiene como objetivo global ayudar a sus productores a incorporar prácticas regenerativas en el 100% de la superficie utilizada para producir papa para la compañía hacia 2030.
Una transición que empieza a mostrar resultados medibles
Para Micaela Uberti, gerente de Sustentabilidad de McCain Latinoamérica, los resultados de la segunda edición muestran que este sistema tiene posibilidades de expandirse cuando los distintos integrantes de la cadena trabajan sobre parámetros comunes.
Romina Varela, directora de Agricultura de McCain Foods Argentina, destacó por su parte que la transición requiere colaboración y una perspectiva de largo plazo.
El avance registrado entre las dos primeras campañas deja un dato concreto para la cadena papera: además de incorporar productores al esquema, la aplicación efectiva de prácticas regenerativas ya se extendió sobre más de seis de cada diez hectáreas consideradas durante la segunda campaña.







































