Los chicos de Chicago

Muchos informes de mercado consideran la acción de los fondos de inversión en el mercado de Chicago, debido al efecto que tiene sobre los movimientos de precios en el corto y mediano plazo. Estos fondos se disponen a comprar o vender soja, trigo y/o maíz, en función de sus expectativas de subas o bajas respectivamente, dado que su objetivo es captar ganancias por diferencias de precios entre compras y ventas. De ahí que, conocer lo que hacen, considerando que lo que ocurre en Chicago repercute en los precios tanto disponibles como futuros locales, debemos tenerlo en cuenta.

Porque lo que hacen afecta nuestros precios

Muchos informes de mercado consideran la acción de los fondos de inversión en el mercado de Chicago, debido al efecto que tiene sobre los movimientos de precios en el corto y mediano plazo. Estos fondos se disponen a comprar o vender soja, trigo y/o maíz, en función de sus expectativas de subas o bajas respectivamente, dado que su objetivo es captar ganancias por diferencias de precios entre compras y ventas. De ahí que, conocer lo que hacen, considerando que lo que ocurre en Chicago repercute en los precios tanto disponibles como futuros locales, debemos tenerlo en cuenta.

El siguiente gráfico nos muestra lo que los chicos de Chicago vienen haciendo desde mediados de marzo hasta la última semana de mayo, en soja, trigo y maíz. Considerando que hay inversores que están comprando y otros vendiendo, el gráfico está armado con los resultados de la diferencia entre la cantidad de contratos comprados y vendidos en cada fecha, por lo que, si hay mayores compras que ventas, la diferencia resultará positiva, y si hay más ventas que compras, negativa. La línea negra marca el cero del gráfico, por lo que puede verse el movimiento de los resultados de comprados menos vendidos en los últimos dos meses, tiempo en el que comenzó a cambiar la expectativa del mercado de granos, de bajista, por cosechas récord en todo el mundo y el fuerte conflicto comercial entre China y Estados Unidos, a alcista, por la amenaza productiva de Estados Unidos, que afectaría los volúmenes 19/20 de los tres granos.

  • MAÍZ: Se observa que, desde fines de abril hasta fines de mayo, los contratos claramente se pusieron a comprar, con expectativas cada vez más claras de subas, ligado desde ya a un tiempo límite de la ventana de siembra óptima de maíz en Estados Unidos, principal productor y exportador mundial de maíz.

Considerando los recortes de superficie posibles de siembra de este cereal en USA, hay una posible merma de más de 30 millones de toneladas en este país, lo que pone sobre la mesa un volumen muy interesante, para dar sustento alcista no solo en el corto, sino en el mediano plazo.

Se entiende entonces las sumas de precios en Chicago, cuyo precio continuo pasó de U$S 140 a 170/TN, y el futuro diciembre 2019 pasó de mínimos de U$S 146 a máximos de 178/TN. Las ganancias de Chicago rondan los U$S 30/TN en un mes, y no se descartan mejoras, en la medida que las expectativas de exportaciones de parte de Estados Unidos, no bajen, esto se verá en el próximo informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) del mes de junio.

A nivel local las subas del disponible durante mayo fueron de U$S 134 a 153/TN, mientras el futuro diciembre 2019 subió de U$S 138 a 156/TN, y el abril 2020 de U$S 140 a 156/TN.

Si bien todas las subas locales fueron inferiores a las internacionales, consideremos que estamos ante la entrada de maíz safriña en Brasil, lo que en general empuja a la baja a nivel local, por lo que estas subas realmente son fuertes, ya que sobre compensan la fuerza bajista de Brasil.

Por último, el precio de exportación del maíz local quedó a fin de mayo en U$S 179/TN (FOB Bs As) versus el de Estados Unidos en U$S 194/TN (FOB Golfo de México). Esta diferencia de precios es lo que hace que las exportaciones locales vengan a tan buen ritmo, que alcanzan 1 millón de toneladas por semana.

Es momento de valorar nuestro maíz, considerar la posibilidad de vender hoy, o derivar y cubrir precios en el corto y mediano plazo, y, sobre todo, capturar rentabilidad, tanto para el saldo 18/19, como para el maíz aún no sembrado 19/20.

  • SOJA: A diferencia del maíz, en el gráfico vemos que, en soja, los movimientos a la baja, apenas fueron frenados a fines de abril, y levemente llevado a zonas menos negativas, pero sin marcar un cambio de tendencia en el corto plazo. Esto se relaciona con dos grandes componentes, por un lado, la mayor ventana de siembra respecto a maíz, que por ahora permitiría una merma de volumen en torno a 20 millones de toneladas, que podría compensarse parcialmente con los altos stocks 18/19 en Estados Unidos, ligado a posible continuidad en la merma de demanda de exportación de parte de China, y ahora también de México, que se suma al conflicto por aranceles impuestos por USA, el segundo mayor comprador de soja estadounidense.

Más importante es entonces capturar subas de precio locales, considerando las diferencias positivas en apenas tres semanas, que llevaron al disponible de mínimos de U$S 201 a los actuales 236/TN, mientras el noviembre 2019 pasó de mínimos de U$S 227,5 a 251/TN, y el mayo 2020 de U$S 228 a 248/TN.

Los precios de exportación de la soja local cerraron el viernes a U$S 347/TN, mientras los de Estados Unidos fueron de U$S 350/TN. Significa que no tenemos tanta diferencia con este país, y las subas que vimos, podrían no sostenerse en el mediano plazo.

Es momento de pensar en los disponibles y en cubrir valor a futuro, de aquello que se pretenda comercializar más adelante, como así también la soja 19/20, ante un escenario más incierto que maíz, y de precios sostenidos en menores niveles en el mediano plazo.

  • TRIGO: Vemos que este cereal también ha tomado un rumbo más fuerte al alza, no tanto como maíz, pero si mayor que soja. Esto debido a las amenazas de cantidad y calidad de trigo estadounidense, sumado a los problemas de sequía esperados en Australia. Además, por ser el trigo un cereal con destino forrajero, sustituto del maíz, es ayudado por este en la suba.

Es importante considerar las ganancias de este cereal para la 19/20, donde el trigo enero 2020 subió de U$S 160 a 178/TN, mejorando la rentabilidad potencial, considerando la fuerza bajista local por una mayor superficie de siembra 19/20.

El precio de exportación local de este cereal (FOB Bs As) es de U$S 240/TN, mientras el de Estados Unidos (FOB Golfo de México) es de U$S 234/TN. Estamos entonces en menor competitividad que Estados Unidos, y aun así las ventas semanales de trigo nuevo (19/20) son muy altas, por lo que es momento de aprovechar esta ventaja y tomar decisiones comerciales para el trigo nuevo.

 

Conclusiones: Los muchachos de Chicago salieron a comprar, es momento de aprovechar las subas, que en soja y trigo podrían no durar, y acompañar esas decisiones con ventas y/o coberturas con opciones, apostando a cubrir pisos más altos, y ganar flexibilidad en caso de mayores subas en el corto y mediano plazo.

 

Fuente: INTA por Marianela Sabrina De Emilio

 

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