Las exportaciones argentinas de aceite de soja y girasol alcanzarán un récord histórico durante 2026 al superar las 4,7 millones de toneladas, impulsadas por una fuerte demanda internacional y una elevada oferta local. Mientras tanto, la escalada del conflicto en la región del Mar Negro genera preocupación por el abastecimiento mundial de trigo, y el mercado de maíz comienza a mostrar un repunte en las fijaciones comerciales en un contexto de mayor volatilidad internacional.
Argentina consolida su liderazgo mundial en el mercado de aceites vegetales. De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los embarques de aceite de soja y girasol proyectados para 2026 superarían las 4,7 millones de toneladas, estableciendo un nuevo récord para el país.
Del total exportado, alrededor de 3,6 millones de toneladas corresponden a aceite de soja, convirtiéndose en el tercer mejor inicio de año de la historia, mientras que el aceite de girasol alcanzaría 1,2 millones de toneladas, el mayor volumen registrado hasta el momento.

El desempeño responde a la combinación de una cosecha local abundante —especialmente en girasol— y una demanda internacional fortalecida por la menor disponibilidad de aceites provenientes de la región del Mar Negro.
En Ucrania, la producción de girasol sufrió su peor campaña en una década, mientras que Rusia registró un menor procesamiento del cultivo respecto de años anteriores. Esta situación redujo la oferta global y permitió que Argentina incrementara significativamente su participación en el comercio internacional.
A ello se suma el crecimiento del consumo mundial de aceites vegetales, tanto para alimentación como para la elaboración de biocombustibles, en un contexto de precios internacionales que alcanzaron máximos de los últimos años.
El aceite de girasol argentino promedió durante el año US$ 1.290 por tonelada FOB, llegando recientemente a US$ 1.330, mientras que el aceite de soja cotizó en torno a US$ 1.160 por tonelada, también en sus niveles más elevados desde 2022.
En el mercado doméstico, la comercialización del girasol también muestra cifras históricas. Ya se negociaron 4,4 millones de toneladas, un 83% por encima del promedio de la última década para esta época del año.

En contraste, el complejo sojero presenta una dinámica diferente. Aunque el aceite mantiene una destacada performance exportadora, las ventas externas de harina de soja se ubican entre las más bajas desde 2018 —excluyendo el año de sequía de 2023— debido a una mayor competencia de Brasil y a un ritmo más lento de comercialización interna.
Actualmente permanecen sin vender 24,8 millones de toneladas de soja, el mayor volumen registrado para esta época del año.
El Mar Negro vuelve a generar incertidumbre para el trigo
La tensión geopolítica volvió a impactar sobre el mercado internacional de trigo tras la intensificación de ataques en el Mar de Azov y las restricciones impuestas por Rusia al tránsito marítimo a través del estrecho de Kerch.
La medida afecta una vía por donde circula aproximadamente una cuarta parte de las exportaciones rusas de granos, generando demoras logísticas justo cuando comienza la nueva cosecha.
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Como consecuencia, el trigo en Chicago registró una fuerte reacción alcista y alcanzó los US$ 248 por tonelada, con una suba superior al 11% en apenas una semana.
En Argentina, el cereal mantiene un importante volumen pendiente de comercialización. Según datos oficiales, ya se vendieron 19,9 millones de toneladas, equivalentes al 67% de la producción estimada, dejando un remanente cercano a 8 millones de toneladas, superior al consumo interno anual promedio.

Este escenario abre expectativas para los productores, aunque la evolución de los precios dependerá del desarrollo del conflicto y del normal funcionamiento del comercio internacional.
El maíz recupera protagonismo en las operaciones comerciales
El mercado de maíz comenzó a mostrar señales de recuperación durante las últimas semanas. Las fijaciones con precio firme superaron por primera vez desde mayo a las de soja, acompañando el avance de la cosecha.
En Chicago, el cereal alcanzó los US$ 184 por tonelada, impulsado por la incertidumbre generada por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y su posible impacto sobre el comercio global de commodities.
Sin embargo, el mercado continúa condicionado por las buenas perspectivas productivas en Estados Unidos. El USDA informó que el 67% del maíz y el 65% de la soja presentan condiciones entre buenas y excelentes, moderando parte de las subas.
En Argentina, la Secretaría de Agricultura elevó la estimación de producción de maíz 2025/26 hasta 71,5 millones de toneladas, aunque la cosecha avanza lentamente debido a la elevada humedad. El progreso nacional alcanza el 75%, el ritmo más lento de las últimas cinco campañas.

Pese a ello, apenas el 46% de la producción ya fue comercializada, lo que anticipa un importante volumen disponible para abastecer las exportaciones durante la segunda mitad del año.
Fuente: Ana Rubicondi – Franco Pennino – Matías Contardi – Bruno Ferrari – Julio Calzada BCR












































