Dólar estable y cuenta corriente en superávit en 2026

Semillas de soja y vainas abiertas junto a billetes de 100 dólares estadounidenses, representando la relación entre el mercado agrícola, las exportaciones y el ingreso de divisas al país.
El mercado cambiario argentino completa su primer cuatrimestre de 2026 con señales claras de estabilización: el tipo de cambio oficial lleva más de nueve meses lateralizando dentro de un rango de entre 1.325 y $1.487, mientras que la cuenta corriente cambiaria registró un superávit de US 148 millones entre enero y abril, en marcado contraste con el déficit de US$ 4.909 millones del mismo período de 2025. Según el balance cambiario difundido por el Banco Central, la mejora se explica principalmente por el sólido desempeño exportador de la agroindustria y un menor déficit en la cuenta de servicios.

Un tipo de cambio que dejó de moverse

Desde abril de 2025, cuando el Banco Central estableció un mercado de cambios libre para personas humanas —con restricciones aún vigentes para personas jurídicas— y un esquema de bandas cambiarias, el dólar oficial atravesó distintas etapas. Primero subió con un esquema de ajuste mensual programado (crawling-peg) hasta mediados de abril de 2025; luego, tras la flexibilización del esquema, la suba se aceleró en el contexto de mayor volatilidad de las elecciones de medio término, llegando a tocar el techo de la banda entre septiembre y octubre.

Desde entonces, el panorama cambió. La intervención del Tesoro de Estados Unidos y el anuncio de un swap por US$ 20.000 millones con ese organismo contribuyeron a estabilizar las expectativas. Como resultado, desde septiembre de 2025 el tipo de cambio comenzó a lateralizar y ya acumula más de nueve meses moviéndose dentro de un rango definido. Más aún, en rangos móviles de 120 ruedas, el dólar llegó a caer cerca de 6,01% en términos nominales, la segunda mayor contracción para ese período desde 2004, solo detrás de la caída de 6,56% registrada en 2016. De cara a lo que resta del año, el mercado de futuros descuenta una suba del 11,61% para todo 2026, una proyección que deberá confirmarse con la evolución real del mercado.


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La agroindustria, motor del superávit de cuenta corriente

El dato más relevante del primer cuatrimestre es el giro en la cuenta corriente cambiaria, que pasó de un déficit de casi US$ 4.900 millones en 2025 a un superávit de US$ 148 millones este año. Dentro de la cuenta de bienes, la liquidación de divisas de la agroindustria alcanzó los US$ 12.037 millones, mientras que las exportaciones netas de minería y energía sumaron US$ 5.568 millones, ambos en alza interanual.

A esto se sumó una reducción del 28% interanual en el déficit por importaciones netas de bienes, que se ubicó en US$ 8.949 millones, y una contracción de aproximadamente 31% en el saldo negativo de la cuenta de servicios. Estas mejoras fueron parcialmente compensadas por un mayor déficit en la cuenta de ingreso primario, producto del aumento en el pago de intereses al exterior y de un crecimiento en la remisión de utilidades y dividendos, tras la flexibilización aplicada a los balances contables desde 2025.

Cuenta financiera: menos dólares del FMI, más financiamiento privado

La cuenta financiera mostró un comportamiento distinto al de 2025. Mientras que en el primer cuatrimestre del año pasado el superávit llegó a US$ 12.798 millones —impulsado por un desembolso extraordinario del FMI de US$ 12.396,4 millones en abril—, este año el saldo positivo fue de US$ 2.200 millones, sin ese ingreso puntual del organismo internacional.

En contrapartida, creció con fuerza el financiamiento privado: otros préstamos financieros, títulos de deuda y líneas de crédito no vinculadas a organismos internacionales generaron un ingreso neto de US$ 7.642,3 millones, por encima de los US$ 4.760,3 millones del año anterior. La Inversión Extranjera Directa también mejoró sustancialmente, pasando de un déficit de US$ 1.788,4 millones en 2025 a un saldo positivo de US$ 712,4 millones en 2026.

El principal factor de contrapeso fue la formación de activos externos del sector privado, que registró un saldo negativo de US$ 9.006,2 millones, muy por encima del déficit de US$ 1.489,7 millones del mismo período de 2025.

Pese al mayor drenaje de dólares hacia activos externos del sector privado, el resultado combinado de la cuenta corriente y la cuenta financiera permitió fortalecer las reservas internacionales brutas en US$ 3.421 millones durante el primer cuatrimestre de 2026. El desafío hacia adelante será sostener el ritmo exportador de la agroindustria y la energía como ancla de la estabilidad cambiaria, en un año donde el propio mercado de futuros ya anticipa una suba del dólar del orden del 11,6%.

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