Productores tabacaleros de Misiones advirtieron que las lluvias intensas, granizadas, vendavales y posibles anegamientos asociados al actual escenario de El Niño podrían reducir la producción durante los próximos meses. El presidente de la Cámara del Tabaco de Misiones, Gustavo Piñeiro, afirmó que recientes tormentas ya provocaron pérdidas totales en algunas chacras y reclamó acelerar la transferencia de recursos del Fondo Especial del Tabaco (FET), mientras el sector busca reunirse con autoridades nacionales a comienzos de noviembre.
El granizo ya provocó pérdidas totales en algunas chacras
La preocupación entre los productores tabacaleros de Misiones dejó de estar concentrada únicamente en los pronósticos.
Según Gustavo Piñeiro, presidente de la Cámara del Tabaco de Misiones, las últimas granizadas ya ocasionaron daños severos y algunos productores perdieron la totalidad de sus cultivos.
“Este mes fue muy complejo. La granizada de estos últimos dos días fue bravísima. Han productores perdido el total de su producción”, expresó.
El sector observa ahora con atención lo que pueda ocurrir durante noviembre, diciembre y enero, meses en los que las condiciones meteorológicas podrían convertirse en un factor determinante para el resultado de la campaña.
Temen lluvias intensas, vendavales, granizo y anegamientos
El dirigente advirtió que los próximos meses podrían combinar lluvias intensas, fuertes vientos, granizo y excesos hídricos.
De concretarse ese escenario, la producción tabacalera podría sufrir una reducción significativa.
“Tenemos muchísima posibilidad de que se vaya abajo nuestra producción y eso va a acarrear también después una situación económica bastante compleja dentro de los productores”, sostuvo Piñeiro.
El impacto no se limitaría a la cantidad de tabaco cosechado.
Una pérdida importante de kilos también puede trasladarse directamente al ingreso de las familias que dependen de esta actividad regional.
El Niño suma incertidumbre a una campaña sensible
La preocupación del sector está asociada al escenario climático vinculado con El Niño.
La mayor frecuencia de lluvias y eventos severos puede resultar especialmente problemática para cultivos expuestos a granizo, viento y excesos de humedad.
En el caso del tabaco, los daños pueden producirse rápidamente y comprometer buena parte de la inversión realizada durante la campaña.
Por eso, las organizaciones tabacaleras consideran que la velocidad de respuesta frente a una contingencia será tan importante como la asistencia disponible.
Reclaman fondos pendientes del Fondo Especial del Tabaco
Al riesgo climático se suma otro frente de preocupación: la demora en la llegada de recursos del Fondo Especial del Tabaco (FET).
El tema fue planteado durante una reunión de la mesa tabacalera en la que participaron representantes del sector, funcionarios del Ministerio del Agro y el diputado nacional Oscar Herrera Ahuad.
Según Piñeiro, todavía existen recursos correspondientes al año pasado y proyectos presentados durante 2026 que continúan pendientes de aprobación o transferencia.
“Hay recursos del año pasado que sí están quedados en Buenos Aires y todavía no nos han enviado”, indicó.
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Cómo se distribuyen los recursos del FET
El dirigente explicó que el Fondo Especial del Tabaco cuenta con dos grandes componentes.
Un 80% de los recursos se destina a distintos beneficios vinculados directamente con los productores.
Dentro de ese esquema aparecen el retorno al productor, las obras sociales, la cobertura frente a daños por granizo y la denominada Caja Verde.
El 20% restante está destinado a planes de apoyo y desarrollo productivo que deben ser presentados por las organizaciones tabacaleras y posteriormente aprobados por Nación.
Es justamente en este último componente donde el sector señala demoras.
Un plan presentado en enero todavía esperaba resolución
Como ejemplo, Piñeiro mencionó un proyecto relacionado con la obra social.
Según explicó, el plan fue presentado en enero de 2026 y todavía no contaba con una resolución.
Mientras se espera la llegada de esos recursos, las organizaciones deben sostener fondos para garantizar la continuidad de las prestaciones.
La situación genera preocupación adicional en momentos en que el sector anticipa una posible mayor necesidad de asistencia por daños climáticos.
Estiman entre $26.000 y $27.000 millones pendientes a nivel nacional
Consultado sobre la magnitud de los recursos demorados, Piñeiro estimó que podrían existir entre $26.000 y $27.000 millones pendientes de transferencia a nivel nacional.
El propio dirigente aclaró que se trata de una cifra aproximada.
Por lo tanto, ese monto no corresponde exclusivamente a Misiones, sino al volumen de recursos que, según su estimación, se encontraría pendiente dentro del sistema tabacalero nacional.
Buscan una reunión con Nación para comienzos de noviembre
La mesa tabacalera intenta ahora recomponer el diálogo con las autoridades nacionales.
Piñeiro anticipó que esperan mantener durante los primeros días de noviembre una reunión con Marcelo Reinoso, coordinador del Programa de Reconversión de Áreas Tabacaleras (PRAT).
El objetivo será analizar los proyectos pendientes y buscar mecanismos que permitan reducir los tiempos administrativos.
La expectativa cobra mayor relevancia ante la posibilidad de que las contingencias meteorológicas aumenten durante los próximos meses.
Cómo se activa la asistencia cuando una chacra sufre daños
El procedimiento para acceder a compensaciones requiere distintos pasos.
Cuando un productor sufre una contingencia, debe denunciar el daño ante su institución correspondiente.
Posteriormente se realiza una inspección para determinar el porcentaje y alcance de las pérdidas.
Con esa información se prepara un plan que debe ser enviado a Nación para su aprobación.
Una vez autorizado, pueden gestionarse los pagos destinados a compensar parte de los perjuicios.
El desafío será acelerar los pagos
Para Piñeiro, el problema no está solamente en contar con un mecanismo de asistencia, sino en cuánto demora hasta que el productor recibe los recursos.
“Lo que no podemos hacer es tardar mucho el año que viene en pagar a esos productores, porque va a haber muchísimo daño, muchísimo afectado”, señaló.
El planteo apunta a que las gestiones comiencen antes de que se produzca una acumulación de expedientes por pérdidas climáticas.
Si los eventos se multiplican, la cantidad de productores afectados también podría aumentar y hacer más compleja la respuesta.
Reconversión: una alternativa que no resulta sencilla
Las dificultades climáticas y económicas vuelven a instalar otra discusión: qué posibilidades tienen los pequeños productores de abandonar el tabaco y diversificarse hacia otras actividades.
Piñeiro consideró que esa reconversión presenta obstáculos importantes.
Muchas familias trabajan en chacras de apenas 10 a 15 hectáreas, lo que limita las alternativas productivas disponibles.
Además, cambiar de actividad requiere inversión, infraestructura, capacitación y, principalmente, contar con un mercado que permita comercializar de manera sostenida.
Yerba, ganadería o verduras: las opciones necesitan mercado
El dirigente mencionó alternativas como yerba mate, ganadería y producción de verduras.
Sin embargo, señaló que ninguna puede incorporarse automáticamente.
“Tenés que tener una cadena sustentable, un equilibrio, tenés que buscar un mercado, continuidad. O sea, no es tan sencillo”, explicó.
A esto se agrega que muchos productores ya cuentan con instalaciones, conocimientos y experiencia específicamente vinculados con el tabaco.
Una reconversión implicaría modificar buena parte de esa estructura productiva.
Una actividad regional que enfrenta dos frentes al mismo tiempo
Piñeiro destacó que el tabaco continúa siendo una de las actividades productivas regionales con resultados comerciales en Misiones.
Pero la campaña enfrenta ahora dos fuentes simultáneas de incertidumbre.
Por un lado, el clima: las granizadas ya generaron pérdidas y existe preocupación por lluvias, vientos y anegamientos durante los próximos meses.
Por otro, los recursos: el sector reclama la aprobación y transferencia de fondos pendientes del FET y busca reducir los tiempos de respuesta en caso de nuevos daños.
Las próximas semanas serán decisivas para avanzar en las negociaciones con Nación y, al mismo tiempo, evaluar cómo evoluciona el tiempo sobre las chacras tabacaleras.
Con productores que ya reportaron pérdidas totales por granizo, el desafío será evitar que una eventual multiplicación de eventos severos termine convirtiendo el riesgo climático en una caída significativa de la producción y de los ingresos de las familias tabacaleras.








































