La cadena argentina del girasol afronta un escenario de doble cara: mientras el conflicto en el Mar Negro y la baja de aranceles en la India favorecen hoy a las exportaciones argentinas, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) proyecta para la campaña 2026/27 una producción mundial récord de 63,6 millones de toneladas, frente a 55,2 millones en 2025/26. El análisis es del consultor en agronegocios y ex subsecretario de Mercados Agropecuarios Javier Preciado Patiño, quien advierte que ese aumento de oferta, encabezado por Rusia y Ucrania, puede presionar los precios y obligar a los productores a estar atentos a un posible reacomodamiento.
Según las proyecciones citadas, la Argentina aportaría con una cosecha de 8 millones de toneladas el 12,5% de la producción mundial, mientras que Rusia representaría el 33% (21 millones) y Ucrania el 21% (13 millones). Con más producción de grano también se espera mayor producción de aceite y mayor volumen exportable, por lo que el análisis anticipa una competencia primero entre países girasoleros y, en segundo término, entre aceites vegetales, que se arbitran entre sí en el mercado global.
Te puede interesar
Pronóstico de lluvias hasta el 19 de octubre
El proyecto contra el vandalismo rural obtuvo dictamen favorable y quedó listo para el recinto de Diputados
La siembra directa volvió a retroceder: qué está empujando a labrar más hectáreas
Maíz: Argentina cerró la campaña con un récord de 64 Mt
Suben los costos logísticos: el transporte de cargas aumentó 2,55% en septiembre
Tamberos: advierten que reciben $530 por litro y el costo ronda $700
Chicharrita del maíz: bajan las poblaciones, aunque NOA y NEA siguen por encima de 2025
Google ahora te deja elegir qué medio ver primero: activá Ruralnet en un click y cambiá tu forma de informarte
En el corto plazo, dos factores definen el negocio. El primero es el conflicto militar en el Mar Negro, que interrumpió el tráfico marítimo de productos agrícolas por el estrecho del Bósforo: los ataques a la infraestructura agroindustrial ucraniana prácticamente impidieron la carga y salida de buques desde Odesa, su principal puerto, por lo que Ucrania debe mover su producción en camión a través de la Unión Europea, con costos crecientes. Rusia, con las mismas dificultades logísticas, logró llegar igualmente a Turquía, Egipto e incluso la India, apoyada en un aceite más barato. El segundo factor es la decisión del gobierno indio de reducir temporalmente los aranceles de importación del aceite crudo de girasol por encima de la rebaja aplicada a los aceites de soja y palma.
En ese contexto, la Argentina tiene la ventaja de salir directo por vía marítima con fletes competitivos. Según el consultor indio Tushar Agarwal, citado en el análisis, el país es el mejor posicionado en la coyuntura actual, con envíos por 75.000 toneladas a la India en septiembre. Aun así, los precios para la nueva cosecha del aceite argentino subieron del rango de US$1.250/1.280 al de US$1.270/1.310 por tonelada.
Los datos preliminares de septiembre muestran exportaciones totales por 164.000 toneladas, de las cuales 75.000 fueron a la India y 45.000 a Medio Oriente (Jordania, Emiratos Árabes y Omán). Las declaraciones juradas de venta al exterior (DJVE) ya suman 1,7 millones de toneladas, un volumen récord, cuando todavía resta anotar el último trimestre de la campaña. Tomando como referencia la campaña anterior, que también fue récord, quedarían por registrar unas 220.000 toneladas, por lo que el ciclo cerraría muy cerca de los 2 millones.
Para Preciado Patiño, la industria aceitera tiene todavía un margen importante para registrar nuevas exportaciones. A nivel productor, señaló que hoy hay una oportunidad de precios para la cosecha actual, pero que, en función de lo descripto para 2026/27, con una producción global mayor, conviene estar atentos a un posible reacomodamiento de las cotizaciones.









































