La producción de maíz se sostiene en 4,4 millones de toneladas, la mayor de la serie, aunque la cosecha avanza muy por detrás del ritmo habitual. Para 2026/27, soja, girasol y sorgo ganarían superficie.
La campaña agrícola de La Pampa atraviesa un escenario de contrastes. Mientras la cosecha de maíz avanza con una demora excepcional, la producción provincial se mantiene en 4,4 millones de toneladas, un récord para la serie. Al mismo tiempo, los productores ya comienzan a definir la campaña 2026/27, con una primera estimación que anticipa mayor superficie para soja, girasol y sorgo.
De acuerdo con el relevamiento realizado entre el 24 y el 30 de agosto, la cosecha de maíz alcanzaba apenas el 41% del área provincial, frente al 80% que suele registrarse para esta época del año.
La demora no impidió que los rindes confirmaran resultados muy buenos a excelentes en distintas zonas, con registros que llegaron a 100 qq/ha en General Pico, Intendente Alvear y Realicó.
Una cosecha de maíz marcada por las demoras
El retraso tuvo inicialmente una causa relacionada con la humedad del grano. Según los referentes consultados, el maíz no lograba alcanzar rápidamente las condiciones necesarias para la cosecha.
Cuando el secado comenzó a mejorar, apareció otro obstáculo: la logística. La concentración de productores intentando ingresar a cosechar al mismo tiempo generó dificultades para conseguir camiones y trasladar la producción.
En zonas de Quemú Quemú, Maracó, Conhelo y Rancul, los acopios llegaron a encontrarse saturados, convirtiendo al transporte en uno de los principales cuellos de botella para continuar con la recolección.
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Pese a este escenario, los rindes se mantuvieron en niveles elevados. Con la actualización de la superficie sembrada mediante imágenes satelitales, la proyección de maíz fue ajustada, aunque el cultivo continúa sosteniendo la mayor producción de toda la serie histórica.
Además, la producción se ubica aproximadamente un millón de toneladas por encima del promedio histórico, mientras que el rinde provincial representa el segundo promedio más elevado desde la campaña 2018/19.
Soja, girasol y sorgo ganan terreno en 2026/27
Mientras la campaña actual todavía tiene maíz por cosechar, la atención comienza a desplazarse hacia la próxima siembra.
La primera estimación de intención de superficie para la campaña estival 2026/27 ubica a la soja como el cultivo que tendría el mayor incremento de área.
Entre los factores que impulsan la oleaginosa aparecen el nivel de precios y la necesidad de mantener una adecuada rotación de cultivos.
El sorgo también ganaría superficie, favorecido por un mayor interés en el sorgo forrajero y por la relevancia que podría adquirir la ganadería durante la próxima campaña.
En el caso del girasol, la principal motivación estaría vinculada con su rentabilidad esperada. A esto se suma una ventaja operativa: su cosecha, habitualmente entre febrero y marzo, permite liberar los lotes e ingresar antes los fondos en comparación con el maíz.
Los referentes consultados también destacan que el girasol viene mostrando una mejora en sus rindes durante las últimas tres campañas, otro elemento que fortalece su atractivo para la próxima siembra.
Maíz y maní, con menor superficie
En el otro extremo, la primera estimación anticipa una reducción de superficie para maíz y maní.
En ambos casos, el ajuste estaría relacionado principalmente con la necesidad de rotación y con la rentabilidad relativa frente a las alternativas disponibles para la campaña 2026/27.
El nuevo escenario no implica necesariamente una caída de la importancia del maíz para La Pampa, que acaba de alcanzar su mayor producción de la serie, sino un cambio en la distribución esperada del área para la próxima campaña.
Cómo cerró la campaña 2025/26
Con la incorporación de las superficies finales estimadas a partir de imágenes satelitales, también se completó el panorama productivo de los cultivos estivales pampeanos.
La soja fue el cultivo que registró la principal corrección al alza y alcanzó una producción de 1,28 millones de toneladas, lo que representa la tercera mejor cosecha de la serie.
El girasol, pese a un leve ajuste negativo, consiguió mantener el récord productivo.
El maní, en cambio, presentó la corrección más significativa. La superficie final resultó inferior a la estimada durante los relevamientos previos y la producción terminó por debajo de la campaña anterior. De todos modos, quedó por encima del promedio histórico y alcanzó el mejor rinde promedio de toda la serie.
Maíz guacho y chicharrita: bajo riesgo por ahora
Otro de los aspectos monitoreados es la presencia de maíz guacho, relevante para el manejo del vector Dalbulus maidis, conocido como chicharrita.
Los técnicos reportaron una presencia nula a baja en las zonas relevadas. Las heladas y las bajas temperaturas del suelo todavía retrasan la emergencia, que se espera principalmente para octubre y noviembre.
El panorama difiere del observado en Córdoba y Santiago del Estero, donde se registró una mayor presencia de maíces voluntarios y adultos de chicharrita.
En La Pampa tampoco se reportó riesgo de achaparramiento del maíz, en línea con el Informe N.º 49 de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, que no registró capturas de adultos en las trampas instaladas en la provincia.
De todas maneras, los técnicos mantienen la recomendación de controlar la emergencia de maíces guachos, para evitar que funcionen como puente verde del vector antes del comienzo de la nueva campaña.
El clima puede sumar presión a la cosecha
El factor climático podría convertirse en un nuevo condicionante para terminar de levantar el maíz.
Durante agosto, las precipitaciones acumuladas en la zona relevada se ubicaron por encima del promedio histórico, con registros de hasta 30 milímetros en las localidades más lluviosas.
Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) proyecta precipitaciones superiores a lo normal en buena parte de La Pampa y temperaturas inferiores a las habituales.
Si este escenario se mantiene, el clima fresco y húmedo podría dificultar todavía más el avance de una cosecha que ya presenta un marcado retraso.
Así, La Pampa llega al cierre de la campaña 2025/26 con un maíz récord de 4,4 millones de toneladas, pero con una recolección excepcionalmente lenta. En paralelo, la campaña 2026/27 comienza a mostrar un cambio de composición: soja, girasol y sorgo aparecen como los cultivos con mejores perspectivas para ganar superficie.











































