El Niño gana fuerza: hay 75% de chances de que alcance una intensidad histórica

Tractor con conductor avanzando por un campo inundado bajo lluvia intensa y relámpagos, en una escena rural asociada al impacto de El Niño
El calentamiento del Pacífico ecuatorial volvió a intensificarse y las últimas proyecciones elevaron la probabilidad de que El Niño alcance una magnitud excepcional hacia fines de 2026. El fenómeno continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y podría tener efectos sobre el régimen de lluvias de la campaña agrícola 2026/27.

El Niño continúa ganando intensidad y entró en una etapa clave de su evolución. La última actualización del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos elevó al 75% la probabilidad de que el fenómeno alcance entre octubre y diciembre de 2026 una magnitud histórica, capaz de superar la intensidad de los episodios registrados desde 1950 según el índice utilizado actualmente por el organismo.

El nuevo escenario adquiere especial importancia para la Argentina porque coincide con el avance de la primavera y con etapas decisivas de la campaña agrícola 2026/27, cuando comienzan a definirse las siembras de los principales cultivos de verano y la disponibilidad de agua en los perfiles pasa a ser determinante.

El Pacífico volvió a calentarse

Las mediciones de agosto mostraron un nuevo fortalecimiento de las anomalías cálidas sobre el océano Pacífico ecuatorial.

En la región Niño 3.4, una de las principales referencias utilizadas para monitorear el fenómeno, la temperatura superficial del mar se ubicó 1,8 °C por encima de lo normal.

El calentamiento fue todavía mayor hacia el este del Pacífico: el índice Niño 3 alcanzó una anomalía de +2,5 °C, mientras que en Niño 1+2 llegó a +3,4 °C. En algunos sectores del Pacífico ecuatorial oriental se detectaron anomalías superiores a los 3 °C.

Debajo de la superficie también persiste una importante reserva de agua cálida, mientras que los cambios observados en los vientos, la convección y las precipitaciones sobre el Pacífico muestran que océano y atmósfera están actuando de manera acoplada, una señal característica de un El Niño consolidado.

Hay 75% de chances de un episodio histórico

El dato que marca una diferencia respecto de las proyecciones anteriores aparece hacia el último trimestre del año.

Para el período octubre-noviembre-diciembre de 2026, los especialistas estiman un 75% de probabilidad de que el RONI trimestral alcance o supere los +2,5 °C.

De concretarse ese escenario, el episodio superaría en intensidad a los anteriores eventos de El Niño incluidos en la serie disponible desde 1950 bajo esa métrica.

Además, existe más de 90% de probabilidad de que El Niño alcance una categoría muy fuerte durante los próximos meses y continúe fortaleciéndose hacia el cierre de 2026.

Sin embargo, una mayor intensidad del fenómeno no significa automáticamente lluvias extraordinarias en todas las regiones. Los organismos meteorológicos advierten que un Niño fuerte aumenta la probabilidad de observar los patrones asociados habitualmente al fenómeno, pero no determina por sí solo cuánto lloverá en cada provincia o localidad.


Te puede interesar


El SMN también confirma un Niño fuerte o muy fuerte

En la Argentina, el último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirma que las condiciones del ENOS corresponden actualmente a una fase cálida, es decir, El Niño.

El organismo detectó un calentamiento persistente del océano Pacífico ecuatorial, debilitamiento de los vientos alisios sobre la región central y valores negativos del Índice de Oscilación del Sur, todos indicadores consistentes con la consolidación del fenómeno.

De acuerdo con el promedio de los modelos dinámicos y estadísticos analizados por el SMN, existe una probabilidad del 100% de que El Niño se mantenga durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, con intensidad fuerte o muy fuerte.

Qué puede pasar con las lluvias en Argentina

La influencia de El Niño sobre las precipitaciones no será uniforme en todo el territorio argentino.

El pronóstico climático trimestral del SMN para septiembre, octubre y noviembre muestra mayores probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal en sectores del Litoral, Cuyo, La Pampa, Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.

La señal de lluvias por encima de los valores habituales aparece especialmente marcada en el norte del Litoral y sectores del oeste de Cuyo, mientras que otras áreas del centro productivo presentan un escenario entre normal y superior a lo normal.

En contraste, sectores del NOA y del sudoeste patagónico presentan una señal menos favorable para las precipitaciones durante el trimestre.

El escenario será especialmente relevante a medida que avance la primavera, ya que el fortalecimiento de El Niño coincidirá con etapas críticas de los cultivos de invierno y con la implantación de maíz y soja.

Una señal que el agro seguirá de cerca

Para la producción agropecuaria, un aumento de las precipitaciones puede favorecer la recuperación y recarga de los perfiles de suelo en aquellas zonas donde todavía existen limitaciones de humedad.

Pero un evento de gran intensidad también puede aumentar el riesgo de excesos hídricos, dificultades para realizar labores, interrupciones en las siembras y problemas de transitabilidad en caminos rurales si las lluvias se concentran en períodos cortos.

Por eso, la magnitud de El Niño constituye una señal de fondo y no un pronóstico meteorológico puntual: no permite anticipar qué día lloverá ni cuánto acumulará una determinada localidad.

Con el Pacífico todavía calentándose y las proyecciones ubicando la máxima intensidad hacia los últimos meses de 2026, octubre, noviembre y diciembre serán decisivos para conocer hasta dónde llegará este episodio y cómo terminará impactando sobre las principales regiones productivas de la Argentina.

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ