Biomagna S.A. lanzó en el mercado argentino Bioasis, un mitigador biológico de estrés térmico e hídrico formulado con tres bacterias extremófilas seleccionadas en el desierto de Israel y zonas áridas del norte de Brasil. El producto, que ya registra más de cinco millones de hectáreas tratadas por campaña en Brasil, demostró en ensayos locales recuperaciones de entre 490 y 500 kilos por hectárea en trigo y de aproximadamente 800 kilos en maíz frente a condiciones de estrés abiótico.
El corazón del producto es su formulación: un consorcio de tres bacterias extremófilas —Niallia circulans, Priestia aryabhattai y Bacillus haynesii— seleccionadas entre cientos de miles de candidatos por su capacidad de sobrevivir y actuar en entornos con recursos sumamente restringidos. “Estas bacterias tienen la capacidad de formar colonias y colonizar la filósfera, un ambiente difícil para la vida bacteriana, transmitiendo su resiliencia al cultivo”, explicó Rubén Netcoff, jefe de producto de bioestimulantes en Biomagna.
El mecanismo de acción es evolutivo: estos microorganismos desarrollaron la habilidad de asociarse con especies vegetales en condiciones críticas, y al colonizar el follaje del cultivo transfieren esa capacidad de resiliencia a la planta. El resultado es una protección concreta ante picos de temperatura y déficit hídrico durante los períodos más sensibles del ciclo productivo.
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La ventana de aplicación es estratégica: Netcoff recomienda aplicar el producto entre 30 y 45 días antes del período crítico de floración, cuando los picos de estrés pueden preverse con mayor anticipación. La dosis es de 250 cm³ por hectárea, en etapa vegetativa —macollaje en trigo y entre V4 y V6 en maíz— y es compatible con herbicidas, fungicidas e insecticidas, lo que permite incorporarlo en las entradas habituales al lote sin costos operativos adicionales. Puede aplicarse con pulverizadoras terrestres, aviones o drones.
La estabilidad del producto es otra ventaja operativa: la formulación de bacterias endosporadas —en estado de latencia— garantiza alta tolerancia a factores adversos dentro del bidón y eficacia una vez aplicado sobre el tejido vegetal.
En un contexto de El Niño confirmado para el segundo semestre de 2026, con precipitaciones irregulares y posibles olas de calor, Bioasis se posiciona como una herramienta de manejo preventiva que permite al productor actuar antes de que el estrés impacte en el rendimiento. El antecedente brasileño —cinco millones de hectáreas tratadas por campaña— y los resultados locales de la última campaña son la principal carta de presentación de un producto que llega para ocupar un espacio que en Argentina todavía estaba vacío.










































