El Gobierno nacional adjudicó de manera definitiva este jueves la concesión de la Vía Navegable Troncal al consorcio conformado por Jan de Nul y Servimagnus, que se hará cargo por 25 años del dragado y mantenimiento de la Hidrovía Paraná-Paraguay. La firma del contrato se prevé en un plazo máximo de 30 días y activará una rebaja del 13,5% en los costos logísticos, además de obras de profundización para alcanzar los 40 pies de calado.
La adjudicación fue formalizada a través de una resolución de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, que confirmó al consorcio ganador de la licitación pública sin impugnaciones de las empresas participantes. La decisión pone fin a cinco años de gestión estatal de la vía por la que circula el 80% del comercio exterior argentino, luego de que en 2021 el gobierno de Alberto Fernández estatizara el servicio que hasta entonces había operado el propio Jan de Nul durante dos décadas.
Las obras previstas permitirán que los barcos completen la carga en puertos de origen, generando un mayor ahorro y expandiendo la frontera productiva del país, con impacto directo en la competitividad de los sectores productivos e industriales argentinos. El objetivo de largo plazo es alcanzar los 40 pies de calado, lo que permitiría recibir buques de mayor porte y reducir los costos de flete por tonelada exportada.
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El proceso contó con el respaldo explícito de la cadena agroexportadora —CIARA-CEC fue una de las entidades que pidió acelerar la adjudicación— y de seis provincias ribereñas: Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones. Cada etapa de la licitación fue auditada por la UNCTAD, el organismo de la ONU especializado en comercio y desarrollo, que validó el cumplimiento de buenas prácticas internacionales.
“Es un hito histórico para la logística internacional de la Argentina. Claramente implica una transformación sideral de las condiciones actuales que tenemos en materia de navegación tanto fluvial como marítima”, afirmó Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, quien remarcó que el impacto llegará hasta los productores más alejados de los puertos.
“Necesitamos que esta adjudicación empiece prontamente con todas las inversiones que estaban previstas en el pliego, para que hagan una pronta profundización y podamos llegar a los 40 pies deseados en los próximos años”, reclamó Idígoras. Con la firma del contrato prevista en los próximos 30 días, comienza la cuenta regresiva para que la rebaja del peaje y las obras de modernización se conviertan en realidad para la cadena agroexportadora argentina.









































