Con el agua a favor, comienza la campaña fina 2026/27 en el sudoeste bonaerense

Alt: Tormenta eléctrica con relámpago sobre un campo agrícola argentino con cultivos en surcos y cielo oscuro.
Las lluvias de mayo mejoraron las reservas hídricas y generan mejores perspectivas para trigo y cebada

Las abundantes precipitaciones registradas durante mayo cambiaron el escenario productivo en el sudoeste bonaerense y mejoraron las expectativas para el inicio de la campaña fina 2026/27. Tras varios meses de incertidumbre, la recuperación de las reservas de agua en los perfiles del suelo se convirtió en un factor clave para la toma de decisiones de los productores.

Según el Informe Agrometeorológico Mensual elaborado por la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP), durante mayo se registró una temperatura máxima promedio de 22°C, una mínima promedio de 0°C y una temperatura media mensual de 10°C en el área monitoreada por la Red de Estaciones Meteorológicas (REM).

En materia de precipitaciones, el sudoeste bonaerense acumuló un promedio de 46 milímetros, un 5% por encima de la media de los últimos diez años. Las lluvias más importantes se concentraron entre el 6 y el 10 de mayo, generando una rápida recarga de los perfiles y provocando reservas excesivas e incluso excesos hídricos en sectores del este y sudeste de la provincia.

Sin embargo, hacia el cierre del mes la situación se estabilizó. La mejora en la infiltración y la recuperación de la transitabilidad de los lotes permitieron generar condiciones favorables para el avance de las labores vinculadas a la siembra de los cultivos de invierno.

Menos superficie, pero mejores expectativas

La campaña fina 2026/27 ya comenzó y las primeras estimaciones proyectan una superficie total de 2,16 millones de hectáreas dentro del área de influencia de la BCP, unas 180.000 hectáreas menos que en el ciclo anterior, lo que representa una caída interanual del 8%.

No obstante, los analistas advierten que esta estimación podría modificarse durante las próximas semanas. La volatilidad en los mercados de granos e insumos mantiene abiertas las decisiones de siembra, especialmente en el caso del trigo.

A comienzos de año, el aumento de los precios de combustibles y fertilizantes nitrogenados, impulsado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, deterioró los márgenes agrícolas y redujo el entusiasmo de los productores. Sin embargo, en las últimas semanas aparecieron señales positivas para el sector.

Entre los factores que mejoraron la ecuación económica se destacan la recuperación de los precios internacionales del trigo, la reducción del 2% en los derechos de exportación del cereal argentino y una leve baja en el valor de la urea. Sumado al favorable escenario hídrico, estos cambios permitieron revertir parcialmente las expectativas negativas para la campaña.


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Trigo y cebada liderarán la fina

Las proyecciones indican que el 64% de la superficie prevista será destinada a trigo, con 1,39 millones de hectáreas, mientras que el 36% restante, unas 770.000 hectáreas, corresponderá a cebada.

Como ocurre habitualmente, la mayor parte de la siembra se concentrará entre mayo, junio y los primeros días de julio, por lo que todavía existen posibilidades de incorporar nuevos lotes si las variables económicas y productivas continúan mostrando una tendencia favorable.

Avanza la cosecha gruesa con buenos resultados

Mientras comienza la implantación de los cultivos de invierno, la cosecha de la campaña gruesa 2025/26 sigue avanzando con resultados alentadores.

El girasol cerró una campaña récord con una producción de 2,17 millones de toneladas en el área de la BCP, lo que representa un incremento del 17% respecto al ciclo anterior y del 32% frente al promedio de las últimas cinco campañas. El crecimiento se explicó tanto por una mayor superficie sembrada como por mejores rendimientos.

En soja, gran parte de la cosecha se realizó durante mayo. Hacia fines del mes, el avance alcanzaba el 90% en la zona norte, el 55% en la zona centro y el 60% en la zona sur. Los rendimientos en la región norte, la más productiva para el cultivo, se ubicaron entre 30 y 33 quintales por hectárea, consolidando una campaña favorable.

Por su parte, la cosecha de maíz avanzó principalmente sobre los planteos tempranos. El progreso de la trilla alcanza el 20% en la zona norte y el 10% en las regiones centro y sur. Los lotes tardíos todavía presentan elevados niveles de humedad en grano, por lo que su cosecha se extenderá durante los próximos meses.

Fuente: Bolsa Cereales de Bahía Blanca

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