Girasol en alerta: INTA detecta 5 enfermedades y pide intensificar controles en una región que ya supera las 250.000 ha

Plantas de girasol con síntomas de enfermedades foliares como alternaria y roya, con manchas y daño visible en hojas y capítulos en un lote agrícola
Aunque el impacto fue bajo, la expansión del cultivo dispara el riesgo sanitario y obliga a monitorear más de cerca

El girasol crece fuerte en el centro del país y, con él, también aparecen señales de alerta. Un relevamiento del INTA detectó cinco enfermedades en 13 híbridos evaluados durante la campaña 2025/26, en una región donde la superficie ya saltó de 70.000 a casi 250.000 hectáreas en pocos años.

El dato clave: si bien esta campaña el daño productivo fue bajo, los técnicos advierten que el escenario puede cambiar rápido si no se ajusta el manejo sanitario.

Cinco enfermedades bajo la lupa

Los ensayos realizados en Córdoba identificaron:

  • Mancha por alternaria

  • Roya negra

  • Roya blanca

  • Escudo negro del tallo

  • Cancro del tallo

En esta campaña, la baja humedad durante enero y parte de febrero jugó a favor del cultivo: no hubo daños en capítulos ni en el llenado de granos.


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Pero los números marcan el riesgo:

  • Alternaria puede generar pérdidas de hasta 70% en escenarios severos.

  • Roya negra, hasta 80%.

  • Escudo negro, más del 50%.

  • Cancro del tallo, cerca del 40%.

Alta presencia, pero bajo daño (por ahora)

En varios casos, la incidencia fue alta pero la severidad baja. Es decir, muchas plantas presentaron síntomas, pero el nivel de daño efectivo fue limitado.

Ejemplos:

  • Roya negra apareció en hasta el 100% de los híbridos, con daño moderado.

  • Alternaria mostró incidencias de hasta 90%, pero baja severidad.

  • Escudo negro tuvo presencia generalizada en los lotes evaluados.

Esto explica por qué el rendimiento no se vio afectado de manera significativa en esta campaña.

Más superficie, más presión sanitaria

El dato que preocupa al INTA es el crecimiento del cultivo. A mayor área sembrada, mayor probabilidad de que los patógenos se instalen y se expandan.

En este contexto, el mensaje para el productor es directo:
no alcanza con buenos rindes, hay que mirar la sanidad del cultivo campaña a campaña.

La clave: elegir híbridos y monitorear

Los ensayos también aportan información estratégica:

  • Permiten comparar el comportamiento sanitario de los híbridos.

  • Ayudan a elegir materiales más tolerantes.

  • Mejoran la toma de decisiones en manejo.

Además, el monitoreo temprano se vuelve central para definir si es necesario aplicar fungicidas, especialmente en campañas con mayor humedad.

Lo que viene

El girasol gana protagonismo en la rotación y en la región. Pero ese crecimiento trae un desafío claro: sostener la sanidad para no perder rendimiento.

Por ahora, las enfermedades están. El impacto fue bajo.
El próximo paso depende del manejo.

Fuente: INTA Informa

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