Del algodón al maní: el INTA presenta nuevas variedades que buscan más rinde, calidad y adaptación en el campo

En Expoagro se exhiben desarrollos genéticos en más de 10 cultivos clave, con materiales pensados para mejorar productividad, sanidad y calidad industrial.

La genética vuelve a ocupar un lugar central en la estrategia productiva del agro argentino. En Expoagro, técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) presentan nuevos desarrollos varietales que apuntan a más rendimiento, mejor calidad y mayor adaptación a distintos ambientes productivos.

La propuesta incluye avances en algodón, soja, girasol, maní, sorgo, arroz, poroto, batata, té, yerba mate y remolacha forrajera, con materiales desarrollados para responder a demandas concretas del sistema productivo.

Los investigadores acompañan la muestra con charlas técnicas e intercambio directo con productores para explicar cómo impacta la genética en la productividad y la estabilidad de los cultivos.

Algodón: foco en calidad de fibra y productividad

Uno de los cultivos destacados es el algodón, donde el INTA presenta tres materiales con avances en rendimiento y calidad textil.

Entre ellos se destaca Arandu INTA IMIcott, un desarrollo precomercial con alto vigor, estabilidad productiva y fibra de 29 a 30 milímetros de longitud.

También se exhibe Alue INTA, un algodón de fibra extra larga que alcanza los 34 milímetros, orientado a sistemas de alto potencial productivo.

Completa el grupo el material experimental SP 41255-4 IMI cott, pensado para ambientes de alta fertilidad y siembras medias a tardías.


Te puede interesar


Soja: variedades para alimentos y producción

En soja, el instituto muestra cuatro cultivares con perfiles productivos diferentes.

Entre ellos aparecen INTA Paraná 5100 y INTA Paraná 6301, dos sojas no transgénicas con alto contenido de proteínas y aceite, destinadas principalmente a alimentación humana y derivados industriales.

También se presenta INTA Paraná 6000, un material versátil que puede utilizarse tanto para producción de grano como para verdeo de verano.

El grupo se completa con Rosana INTA 3.9 STS, que se destaca por su buen comportamiento en ambientes restrictivos.

Girasol: híbridos para aceite y consumo directo

El girasol también tiene protagonismo con dos híbridos desarrollados para mercados diferentes.

Por un lado, Febo 817 CL INTA es un híbrido aceitero linoleico con alto contenido de aceite, orientado a la industria alimentaria.

En paralelo, Surya INTA es un híbrido confitero destinado al consumo humano directo, utilizado en snacks y alimentos procesados.

Sorgo y arroz: alternativas productivas para distintos sistemas

En sorgo, el instituto presenta dos híbridos con destinos productivos diferenciados.

Silero INTA se orienta a silo de planta entera, con alta producción de biomasa y buen aporte de grano.

En cambio, Kuntur INTA es un sorgo forrajero dulce, apto para pastoreo directo y con buena capacidad de rebrote.

En arroz, la propuesta incluye tres cultivares:

  • Gurí INTA CL, con alto potencial de rendimiento y grano largo fino

  • Kira INTA, con resistencia al vuelco y grano doble carolina

  • Angirú INTA CL, un material precoz con buen rendimiento

Maní, té y yerba mate también suman genética

El recorrido varietal también incluye desarrollos para economías regionales.

En maní se destaca ASEM 452-RC INTA, con alto contenido de aceite y proteína, características clave para la industria.

En té se presentan los cultivares SG 161 INTA y SG 2358 INTA, orientados tanto a producción industrial como artesanal.

Mientras que en yerba mate aparece CA 538 INTA, un cultivar con brotación uniforme y buen vigor, apto para cosecha manual o mecanizada.

Nuevas variedades para mercados específicos

El stand también exhibe desarrollos en:

  • remolacha forrajera, con la variedad Smart Josina para pastoreo directo

  • poroto, con materiales de la serie Leales, destinados al mercado exportador

  • batata, con variedades como Capicúa INTA, Morada INTA, Boni INTA y Colorado INTA

Cada uno de estos materiales fue desarrollado para responder a demandas específicas de mercado, tanto en calidad de producto como en adaptación productiva.

Genética: una herramienta clave para el futuro del agro

Más allá de cada cultivo, el mensaje que surge desde el INTA es claro: la genética se consolida como uno de los pilares para mejorar la productividad del campo.

Con ambientes cada vez más variables y mercados más exigentes, el desarrollo de nuevas variedades aparece como una de las herramientas más importantes para sostener competitividad en el agro argentino.

Fuente: INTA Informa

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ