Las precipitaciones de los primeros diez días de junio cortaron casi cinco semanas de sequía y reactivaron la siembra en buena parte de la región. El avance ya alcanza el 52% del área prevista, apenas 2 puntos por debajo del promedio histórico. Pero hay un hueco en el mapa donde el agua no llegó y el trigo todavía espera.
Mayo fue seco. Y eso estaba bien: permitió terminar la cosecha gruesa sin sobresaltos. Pero cuando se terminó el cereal y llegó el momento de pensar en el trigo, la pregunta que recorría los campos de la región núcleo era la misma en todos lados: ¿y si las lluvias no volvían a tiempo para aprovechar la ventana de los materiales intermedios?
La respuesta llegó en los primeros diez días de junio, y en varios puntos del oeste superó con creces cualquier pronóstico optimista. En promedio, la región núcleo recibió 21 mm en ese período, tras casi cinco semanas de ausencia de precipitaciones importantes. Pero los números del oeste contaron otra historia: Pozo del Molle acumuló 85 mm, Laboulaye 62 mm, Baradero 54 mm y General Villegas 42 mm. En esas zonas, donde junio suele terminar el mes entero con apenas 5 mm, lo que cayó en diez días equivalió a tres veces la media mensual. Para la siembra de trigo, esos milímetros valieron oro.
La ventana que nadie quería perder
El calendario del trigo no espera. Los materiales de ciclo intermedio tienen una ventana de siembra acotada, y cada día que pasa sin humedad superficial es un día menos para implantarlos en condiciones óptimas. Por eso la sequía de mayo, tan bienvenida para la cosecha gruesa, se fue convirtiendo en una preocupación creciente para los trigueros a medida que junio arrancaba sin señales claras de lluvia.
Cuando las precipitaciones finalmente llegaron, los técnicos de la Bolsa de Comercio de Rosario las calificaron como “muy oportunas para seguir con la siembra y aprovechar la ventana de los materiales intermedios”. En el oeste de la región, donde la humedad de suelo venía muy comprometida, el aporte permitió no solo retomar las labores sino también asegurar la emergencia y el establecimiento vigoroso de los lotes ya implantados.

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El mapa del avance: quién va adelante y quién espera
Con 110.000 hectáreas sembradas en la última semana, el avance de implantación de trigo en la región núcleo alcanzó el 52% del área prevista. El progreso se ubica apenas 2 puntos porcentuales por debajo del promedio de los últimos cinco años para esta fecha, lo que habla de una campaña que, pese a los sobresaltos climáticos, sigue dentro de los parámetros normales.
Pero el promedio regional esconde diferencias importantes según la zona:
El sudeste de Córdoba encabeza el avance con el 75% implantado. En Marcos Juárez, las labores venían realizándose con humedad superficial muy ajustada, por lo que el aporte de junio llegó en el momento justo para completar la siembra en buenas condiciones y favorecer la emergencia de los lotes ya en el suelo.
En el centro-sur de Santa Fe el avance llega al 70%. En Carlos Pellegrini y María Susana, las lluvias fueron suficientes para recomponer la humedad de los primeros centímetros del suelo y retomar las labores.
El sur de Santa Fe registra un 65% de avance. En San Gregorio señalan que las precipitaciones aportan tranquilidad para completar el 100% del área prevista dentro de la ventana óptima. Sin embargo, la situación cambia en los alrededores de Bigand, donde no llovió nada y la falta de humedad superficial sigue siendo la principal limitante. Allí estiman que se necesitarían al menos 20 mm adicionales para poder implantar los lotes pendientes, y advierten que de no concretarse nuevas lluvias en el corto plazo, parte de esa superficie podría quedar fuera del esquema triguero y destinarse a soja.
En el noroeste bonaerense el avance es del 25%, pero el problema es el opuesto al resto de la región. En General Villegas, Bunge y Piedritas la siembra está prácticamente detenida con apenas un 20% implantado, no por falta de agua sino por exceso: la humedad y la falta de piso impiden el ingreso de las máquinas a los lotes.
El noreste de Buenos Aires muestra el menor avance regional con apenas el 15% sembrado. Si bien en los últimos días se observa mayor demanda de semillas, las sembradoras avanzan lento y son pocas las que trabajan en los campos.
El hueco en el mapa que preocupa
En medio de un panorama mayormente favorable, hay una zona que quedó al margen de las lluvias de junio: el centro de la región núcleo recibió menos de 5 mm y enfrenta dificultades para continuar y completar la siembra. Bigand es el caso más extremo: no registró precipitaciones y los productores de la zona miran el cielo mientras el reloj de la ventana de siembra sigue corriendo.
Si no llegan nuevas precipitaciones en el corto plazo, una parte de esa superficie podría no sembrarse con trigo. El destino alternativo más probable es la soja, que tiene una ventana de implantación más flexible. Para los productores de esa franja, la decisión todavía no está tomada pero el margen para esperarse se va achicando.

El oeste, el gran ganador de junio
Para los productores del oeste de la región, las lluvias de junio representaron un cambio de escenario completo. En zonas donde la media mensual ronda los 5 mm, acumular entre 42 y 85 mm en diez días es un evento extraordinario que recarga el perfil de suelo, asegura la emergencia del trigo ya sembrado y habilita la implantación de los lotes que todavía esperaban humedad.
Los técnicos de la BCR coinciden en que estos milímetros no solo resolvieron el problema inmediato de la siembra sino que le dan al trigo del oeste una base hídrica que puede marcar la diferencia en el establecimiento y el desarrollo inicial del cultivo. En una zona donde cada milímetro cuenta, lo que cayó en la primera semana y media de junio fue, en palabras de los propios productores, un regalito del clima.
Datos clave — Siembra de trigo, región núcleo, junio 2026
| Zona | Avance siembra | Situación |
|---|---|---|
| SE de Córdoba | 75% | Lluvias completaron humedad, siembra en buenas condiciones |
| Centro-sur de Santa Fe | 70% | Humedad recompuesta, labores retomadas |
| Sur de Santa Fe | 65% | Bien en general, déficit puntual en Bigand |
| Noroeste bonaerense | 25% | Exceso de humedad impide ingreso de máquinas |
| Noreste de Buenos Aires | 15% | Avance lento, baja actividad de sembradoras |
| Total región núcleo | 52% | 2 p.p. por debajo del promedio histórico |
Lluvias destacadas (primeros 10 días de junio): Pozo del Molle: 85 mm | Laboulaye: 62 mm | Baradero: 54 mm | General Villegas: 42 mm | Promedio región: 21 mm
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)










































