Los cultivos de trigo y cebada de la campaña fina 2026/27 mantienen una condición general de buena a muy buena en el área de influencia de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, pero la disponibilidad de agua se deterioró durante la última semana. Al 13 de septiembre predominaban condiciones de sequía en buena parte de la región y ahora la atención está puesta en las precipitaciones previstas para los próximos diez días, con acumulados estimados de entre 25 y 50 milímetros.
La campaña fina 2026/27 continúa avanzando con una evolución favorable de los cultivos, pese a que la implantación se realizó con cierto retraso frente a otros ciclos.
Actualmente, la mayoría de los lotes de trigo y cebada se encuentra en pleno macollaje o comenzando la etapa de encañazón, momentos en los que empieza a aumentar progresivamente la demanda de agua y nutrientes.
En paralelo, la fertilización nitrogenada se encuentra prácticamente finalizada, por lo que buena parte de las decisiones de manejo durante las próximas semanas estarán condicionadas por la evolución de las lluvias, las reservas de humedad y el escenario sanitario.
Buena condición, pero con mayor presión de enfermedades
El invierno dejó un escenario particular para los cereales de fina. La combinación de elevada humedad y períodos con escasa radiación solar generó condiciones favorables para la aparición de enfermedades foliares.
En trigo se detectó presencia de royas, mientras que en cebada aumentó la incidencia de mancha en red, una de las enfermedades que requiere mayor seguimiento durante esta etapa del cultivo.
En los lotes donde la presión sanitaria fue más elevada ya se realizaron aplicaciones de fungicidas.
Sin embargo, el monitoreo continuará siendo clave, ya que podrían ser necesarios nuevos tratamientos en aquellos sectores donde las condiciones ambientales mantengan elevada la presión de enfermedades, particularmente en el sudeste bonaerense.
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La sequía gana terreno y cambia el escenario de la fina
Más allá de la situación sanitaria, el principal factor que empieza a condicionar a la campaña es la disponibilidad de agua.
Durante la última semana se produjo un marcado deterioro de las reservas hídricas y, al 13 de septiembre, las condiciones de sequía predominaban en buena parte del área relevada por la BCP.
El cambio adquiere importancia porque trigo y cebada comienzan a avanzar hacia etapas de mayor demanda hídrica. Si la falta de precipitaciones se prolongara, los cultivos podrían comenzar a perder parte de la buena condición que lograron sostener hasta ahora.
Por eso, el comportamiento del tiempo durante los próximos días aparece como uno de los principales factores a seguir.
Esperan lluvias de entre 25 y 50 milímetros
Los pronósticos anticipan precipitaciones generalizadas durante los próximos diez días, con acumulados que podrían ubicarse entre 25 y 50 milímetros.
De concretarse, esos aportes permitirían frenar la pérdida de humedad de los perfiles y comenzar a mejorar las reservas de agua disponibles para los cultivos.
La llegada de lluvias resulta especialmente relevante porque tanto trigo como cebada se aproximan a fases en las que la disponibilidad hídrica tendrá una influencia creciente sobre la formación y conservación del potencial de rendimiento.
El volumen finalmente recibido y su distribución territorial serán determinantes, ya que el deterioro hídrico no presenta la misma intensidad en toda la región.
Heladas: el mayor riesgo se concentra en el centro bonaerense
Las temperaturas serán otro factor para monitorear.
El pronóstico ubica la mayor probabilidad de heladas sobre una franja del centro de la provincia de Buenos Aires, donde el riesgo se encuentra entre 60% y 70%.
Para el resto del área analizada, en cambio, la probabilidad prevista es baja.
Por el momento, los cultivos mantienen una condición general de buena a muy buena, pero el escenario obliga a seguir de cerca tres variables durante las próximas semanas: las reservas de agua, la evolución de las enfermedades foliares y las temperaturas.
La concreción de las lluvias previstas, con registros estimados de hasta 50 milímetros, será uno de los factores centrales para sostener el buen estado de trigo y cebada a medida que la campaña fina 2026/27 avance hacia etapas cada vez más decisivas.
Fuente: Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP).










































