Yerba mate: el INTA advierte cómo detectar el mal de la tela antes de que se propaguen los daños

Hojas de yerba mate secas y deterioradas, con filamentos blanquecinos sobre las ramas, ilustrando los síntomas del mal de la tela en un yerbal.
Las lluvias abundantes, la humedad persistente y la brotación primaveral generan condiciones favorables para el desarrollo del mal de la tela en los yerbales, una enfermedad provocada por el hongo Ceratobasidium niltonsouzanum. Especialistas del INTA Montecarlo advierten que noviembre es un período importante para intensificar el monitoreo, especialmente en lotes con antecedentes. El secado prematuro de hojas y ramas, la presencia de micelio blanquecino y las hojas secas que permanecen adheridas por hilos son algunas de las principales señales que deben revisar los productores para detectar el problema y evitar su propagación.

El INTA recomienda intensificar el monitoreo de los yerbales durante noviembre

Con el avance de la primavera y la aparición de nuevos brotes en las plantas de yerba mate, aumentan las condiciones que pueden favorecer el desarrollo del mal de la tela.

La enfermedad, causada por el hongo Ceratobasidium niltonsouzanum, puede provocar el secado de hojas y ramas y, cuando las infecciones son severas, ocasionar la muerte de las plantas afectadas.

Desde la Estación Experimental Agropecuaria Montecarlo del INTA, la especialista Delia Dummel advirtió sobre la importancia de detectar tempranamente los síntomas.

“Las condiciones ambientales que estamos teniendo son favorables para que el hongo se desarrolle, particularmente cuando combinamos alta humedad ambiente y la temperatura adecuada”, explicó.

La investigadora señaló que los períodos de lluvias frecuentes y elevada humedad requieren una mayor atención sobre el estado sanitario de los yerbales.

Por qué las lluvias y la humedad favorecen la enfermedad

Las condiciones ambientales cumplen un papel importante en el desarrollo y la propagación del mal de la tela.

Según explicó Dummel, el principal mecanismo de diseminación del hongo es el contacto directo entre plantas.

Con el avance de la brotación primaveral, aumenta la cantidad de tejido verde susceptible, lo que facilita el crecimiento del micelio sobre las ramas y su desplazamiento hacia plantas vecinas.

Además, con temperaturas cercanas a los 25 °C y elevada humedad pueden producirse esporas que contribuyen a la dispersión del hongo por acción del viento.

La especialista advirtió que las precipitaciones abundantes y la persistencia de días nublados pueden modificar las condiciones de crecimiento de los yerbales y favorecer la enfermedad.

“Este año, las abundantes precipitaciones y la persistencia de días nublados podrían influir en la brotación y el crecimiento de los yerbales”, indicó.

Ante este escenario, recomendó intensificar los controles para detectar posibles infecciones durante sus primeras etapas.

Las primeras señales del mal de la tela que deben revisar los productores

Uno de los principales desafíos para identificar la enfermedad es que una planta puede presentar un aspecto saludable desde el exterior, mientras el hongo avanza dentro de la copa.

Según el INTA, el interior de la planta puede conservar condiciones de humedad favorables para el desarrollo del patógeno.

Por este motivo, los especialistas recomiendan observar cuidadosamente hojas, ramas y sectores leñosos.

Entre los principales síntomas se encuentran:

  • Secado prematuro de hojas y ramas: una de las primeras manifestaciones visibles de la enfermedad.
  • Micelio blanquecino: puede observarse en el envés de las hojas y sobre sectores leñosos cuando el hongo está activo.
  • Necrosis de tejidos: las hojas afectadas comienzan a oscurecerse a medida que avanza la infección.
  • Hojas secas suspendidas: pueden permanecer adheridas a las ramas mediante hilos o estructuras semejantes a telas.

“Como primera señal de alerta se observa el secado prematuro de ramas u hojas”, explicó Dummel.

La investigadora recomendó examinar especialmente los sectores internos de las plantas, donde los síntomas pueden pasar inadvertidos durante una observación superficial.


Te puede interesar


Qué lotes de yerba mate requieren mayor atención

El INTA aconseja recorrer periódicamente los yerbales para identificar posibles signos de la enfermedad.

La recomendación adquiere especial importancia en los lotes que registraron antecedentes de mal de la tela durante campañas anteriores.

En esos sectores, el seguimiento sanitario permite reconocer tempranamente nuevos síntomas y definir intervenciones oportunas.

Los especialistas también destacan la necesidad de revisar el interior de las plantas, porque la mayor retención de humedad puede favorecer el desarrollo del hongo sin que los daños sean fácilmente visibles desde afuera.

La detección temprana resulta fundamental para evitar que las infecciones avancen hacia otras ramas o plantas vecinas.

Poda sanitaria: dónde cortar las ramas afectadas

Cuando se detectan síntomas compatibles con el mal de la tela, el INTA recomienda realizar una poda sanitaria de los sectores afectados.

La medida consiste en retirar las ramas enfermas mediante cortes limpios.

Según las recomendaciones técnicas, los cortes deben efectuarse entre 10 y 15 centímetros por debajo de la zona que presenta síntomas.

El material vegetal afectado debe retirarse del lote para reducir las posibilidades de propagación.

La intervención busca eliminar los tejidos comprometidos y limitar el avance de la enfermedad dentro del yerbal.

Cómo evitar la propagación durante las labores y la cosecha

Además de la poda sanitaria, el INTA recomienda adoptar medidas de manejo durante las tareas habituales del establecimiento.

Una de ellas consiste en dejar para el final de la jornada la cosecha de las parcelas afectadas, con el objetivo de reducir el riesgo de trasladar material infectado hacia sectores sanos.

También se aconseja evitar el laboreo del suelo en las áreas comprometidas, de acuerdo con las recomendaciones proporcionadas por la especialista.

Estas medidas buscan disminuir las oportunidades de diseminación durante las actividades de manejo.

Desinfección de herramientas: qué recomienda el INTA

Las tijeras, serruchos y demás herramientas utilizadas durante la poda sanitaria requieren una higiene adecuada.

Según las recomendaciones difundidas por el INTA, pueden utilizarse productos como:

  • Hipoclorito al 10 %.
  • Alcohol al 70 %.
  • Amonio cuaternario.

La limpieza y desinfección deben realizarse siguiendo las indicaciones correspondientes para cada producto.

El objetivo es reducir el riesgo de trasladar el patógeno mediante herramientas utilizadas sobre material vegetal afectado.

Control químico: utilizar solamente productos autorizados por el SENASA

En los casos en que se considere necesario un tratamiento químico, el INTA recuerda la importancia de utilizar exclusivamente productos autorizados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) para el uso correspondiente.

Las aplicaciones deben respetar las indicaciones del marbete y las condiciones de seguridad establecidas.

También es necesario utilizar los elementos de protección personal apropiados.

El manejo de la enfermedad debe basarse en un diagnóstico adecuado y en la combinación de medidas preventivas, sanitarias y de control.

El INTA publicó una guía para reconocer y manejar el mal de la tela

Para ampliar las recomendaciones, el INTA elaboró la cartilla técnica ** Mal de la Tela en Yerba Mate. Reconocimiento y manejo **.

El documento reúne información sobre los síntomas de la enfermedad y las estrategias recomendadas para su control.

La publicación constituye una herramienta de consulta para productores y asesores que necesitan reconocer los signos del hongo y definir medidas de manejo en los yerbales.

Noviembre, un período importante para prevenir daños en la yerba mate

La combinación de lluvias, humedad elevada y brotación convierte a la primavera en una etapa que requiere especial atención sanitaria.

El secado prematuro de ramas y hojas, la presencia de micelio blanquecino y los tejidos necrosados son señales que los productores deben observar durante el monitoreo.

Ante la aparición de síntomas, el INTA recomienda actuar tempranamente, realizar podas sanitarias, retirar el material afectado y mantener la higiene de las herramientas.

La detección temprana y el seguimiento de los lotes con antecedentes constituyen las principales medidas preventivas para reducir la propagación del mal de la tela en los yerbales.

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ