Autoridades sanitarias confirmaron en agosto de 2026 el primer caso de picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en Entre Ríos, tras detectar un ejemplar en inmediaciones de Colonia Elía, departamento Uruguay. Ante la aparición de una de las plagas más destructivas para estas especies a nivel mundial, organismos nacionales, provinciales y municipales activaron medidas de contingencia y reforzaron la vigilancia sobre toda la costa del río Uruguay, con especial atención sobre los palmares nativos y las áreas protegidas.
La confirmación modifica el escenario fitosanitario de la provincia, que desde hace más de un año mantenía una vigilancia intensiva debido al avance del insecto en Uruguay y al riesgo de ingreso desde el país vecino.
El objetivo inmediato será determinar si existen nuevos ejemplares o focos asociados y reducir las posibilidades de dispersión hacia otras zonas de Entre Ríos.
Refuerzan los controles sobre la costa del río Uruguay
Tras la detección, se acordó intensificar la vigilancia activa y los monitoreos a lo largo de la franja costera del río Uruguay.
Los operativos pondrán especial atención en los sectores donde existen poblaciones de palmeras y en las áreas naturales protegidas, debido al impacto que la plaga podría generar sobre especies nativas.
Paralelamente, las autoridades reforzarán la difusión de información para que vecinos, productores, viveristas y municipios puedan identificar tempranamente síntomas sospechosos y comunicar cualquier posible detección.
La rapidez en la identificación de nuevos focos es considerada una de las principales herramientas para intentar contener la expansión del insecto.
Activaron la Mesa Técnica Local
La respuesta frente al primer caso confirmado se organizó a través de la Mesa Técnica Local, constituida en agosto de 2025 precisamente ante el riesgo de ingreso de la plaga a Entre Ríos.
El espacio está integrado por el Senasa, el Ministerio de Desarrollo Económico de Entre Ríos, el INTA, la Administración de Parques Nacionales, el Parque Nacional El Palmar, municipios de la costa del río Uruguay y representantes del sector privado.
Las acciones se desarrollarán además bajo los lineamientos de la Mesa Nacional de Picudo Rojo, encabezada por el Senasa y responsable de coordinar la estrategia sanitaria frente al avance del insecto en el país.
La estructura de trabajo ya estaba preparada antes de la detección, debido a que la costa entrerriana era considerada una de las zonas de mayor riesgo por su cercanía con Uruguay.
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Por qué preocupa el picudo rojo
El picudo rojo es un escarabajo originario del sudeste asiático capaz de atacar a más de 35 especies de palmeras.
Una de sus principales características es que buena parte del daño ocurre dentro de la planta. Las larvas se desarrollan y alimentan de los tejidos internos, provocando un deterioro progresivo que puede terminar con la muerte de la palmera.
Esta forma de ataque dificulta especialmente la detección durante las etapas iniciales.
Por su capacidad destructiva y de dispersión, el avance de Rhynchophorus ferrugineus generó alertas sanitarias en diferentes regiones del mundo.
El antecedente de Uruguay y la llegada a la Argentina
La amenaza había aumentado para Entre Ríos desde 2022, cuando la presencia del picudo rojo fue detectada en Uruguay.
La expansión de la plaga en el país vecino llevó a reforzar progresivamente los monitoreos sobre la costa argentina del río Uruguay.
Posteriormente, en enero de 2026, el Senasa confirmó la presencia del insecto en Isla Martín García, provincia de Buenos Aires, lo que elevó el nivel de vigilancia y motivó nuevas medidas de emergencia fitosanitaria.
Ahora, la confirmación en cercanías de Colonia Elía constituye la primera detección conocida en territorio entrerriano.
La palmera yatay, entre las especies bajo especial vigilancia
Uno de los principales motivos de preocupación es la presencia en Entre Ríos de importantes poblaciones de palmera yatay (Butia yatay).
La especie fue declarada Monumento Natural Provincial y constituye uno de los elementos característicos del patrimonio natural y paisajístico entrerriano.
Las poblaciones de yatay adquieren particular relevancia en ambientes protegidos y especialmente en los grandes palmares naturales del este provincial.
Por ese motivo, la vigilancia tendrá especial intensidad en esos sectores y en las áreas donde una eventual expansión del insecto pueda representar un riesgo para las palmeras nativas.
Qué síntomas pueden indicar la presencia del picudo rojo
Las autoridades pidieron prestar atención a cualquier alteración inusual en las palmeras.
Entre los principales signos que pueden ser compatibles con un ataque aparecen:
- amarillamiento anormal de las hojas;
- caída o debilitamiento de hojas;
- galerías o perforaciones visibles;
- deterioro de la zona central de la palmera;
- presencia directa de ejemplares del insecto.
La aparición de alguno de estos síntomas no confirma por sí sola la presencia de picudo rojo, por lo que la identificación debe quedar en manos de los organismos sanitarios.
La denuncia de casos sospechosos es obligatoria
El Senasa y el Gobierno de Entre Ríos recordaron que los casos sospechosos deben ser notificados para permitir una intervención sanitaria rápida.
Las comunicaciones pueden realizarse a través del Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo), mediante los canales habilitados por el Senasa o personalmente en cualquiera de sus oficinas.
Con el primer caso ya confirmado en Entre Ríos, la estrategia pasa ahora de una vigilancia principalmente preventiva a una fase de detección temprana, delimitación y contención, con el objetivo de evitar que el picudo rojo avance sobre otros puntos de la costa y, especialmente, sobre los palmares nativos que forman parte del patrimonio natural de la provincia.







































