Macri: las retenciones a la exportación son un mal impuesto que tiene que desaparecer

Las peras y manzanas de Río Negro y Neuquén, el maní cordobés, los ajos, nueces y vinos de Mendoza, los limones tucumanos, el tomate riojano, el arroz de Corrientes y Entre Ríos. En nuestro país, hablar de economías regionales es hablar de miles de historias de tradición, trabajo y pasión. Es referirse a un motor esencial para el desarrollo federal de la Argentina, porque la gran mayoría de las empresas vinculadas a nuestras economías regionales son pymes: emprendimientos que dan trabajo a casi 600 mil argentinos que pueden desarrollarse en la provincia que aman y eligen para vivir.

Es por eso que desde un primer momento estuvimos cerca, viendo cómo facilitarles el camino y ocupándonos de las obras necesarias para sentar las bases de esa Argentina productiva que queremos ser. Es imposible pensar en que una pyme pueda crecer si no tiene internet ni energía, si transportar sus productos le cuesta mucho más que a sus competidores y si en los puertos tiene que enfrentar mafias y pagar una fortuna. Necesitábamos un cambio de raíz, necesitábamos construir cimientos nuevos, y encaramos el desafío con voluntad, en equipo, con una agenda de desarrollo y removiendo trabas.

Logramos muchas cosas trabajando juntos. Abrimos más de 200 nuevos y exigentes mercados, invertimos como nunca en infraestructura, en energía con Vaca Muerta y en proyectos de energías renovables. Apostamos a la conectividad virtual y física, con 4G e Internet en miles de localidades que ya no están aisladas y con la revolución de los aeropuertos, de las rutas y autopistas, de los trenes. El Belgrano Cargas está llegando a las 6 millones de toneladas transportadas y no para de crecer, abriendo a su paso una gran oportunidad para los productores de muchas de nuestras provincias.

Y ahora, para seguir potenciando el crecimiento de nuestras economías regionales, he tomado la decisión de bajar los derechos de exportación para más de 200 productos de las economías regionales. Esta baja de 4 a 3 pesos por dólar exportado les generará un alivio a los productores de sectores como el arrocero, el de las cerezas, las uvas, hortalizas como el ajo, la cebolla, el maní, los arándanos, la nuez pecán, las legumbres, los pistachos, la miel, las frutillas, las naranjas, entre muchos otros. Son productos cuyas exportaciones están creciendo a niveles significativos y que ahora pagarán 25% menos como derecho a la exportación.

Este es el camino. Soy un convencido de que las retenciones a la exportación son un mal impuesto que tiene que desaparecer, porque cuanto más exporta un país, más trabajo ofrece a su gente. Y ahora, cuando acabamos de firmar el acuerdo entre Mercosur y Unión Europea, con el que pudimos confirmar una vez más que el mundo nos está abriendo las puertas, estamos ante una oportunidad histórica de transformarnos para que más argentinos puedan crecer; para pasar de ser el granero del mundo a ser el supermercado del mundo, abriendo fábricas, mejorando la producción, agregando valor a cada una de las cosas que hacemos.

Este es el sueño que tengo y que sé que compartimos. Por eso, al que hace conservas en Neuquén, al pequeño vinicultor en Mendoza, a los que producen jugo en Tucumán y a los que llevan adelante cada actividad con la que sacan adelante a pueblos enteros les digo: sé del esfuerzo que están haciendo. Cuentan con un gobierno que los acompaña y vamos a seguir trabajando juntos para que cada uno de ustedes sea cada vez sean más competitivo y más fuerte.

Con cada productor que crece, Argentina crece. Y cuando un producto argentino llega a una góndola del otro lado del mundo, llega un pedacito nuestro, de todo lo que somos capaces.

Nos espera una época extraordinaria en el futuro de nuestro país. Ya pusimos las bases, ordenamos esta casa que es nuestro país. A partir de ahora llega el tiempo de empezar a cosechar todos estos frutos que fuimos sembrando juntos.

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